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La madre del cordero

Silvia Barquero Nogales./PACMA
Silvia Barquero Nogales. / PACMA

Esta vegana y defensora de la justicia social lidera el partido político con más votos sin representación en el Parlamento. Silvia Barquero, presidenta del Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (PACMA), es una murciana nacida en Madrid devota de las alcaparras y de pasear en bici por el Mar Menor

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Podría decirse que todo comenzó ante un asado de cordero. Durante una cena de Navidad, la apetitosa pieza de carne se convirtió en su conciencia «en el pequeño animal lactante que todavía necesitaba la compañía de su madre». Fue incapaz de probar bocado y en ese momento de su adolescencia inició un proceso que la llevó al veganismo y a la defensa de los animales como seres con derechos. Silvia Barquero Nogales (Madrid, 1973) lidera con el rabillo del ojo en la Región, de donde procede su familia y regresa siempre que puede, el movimiento social que ha irrumpido con más fuerza en España en los últimos años: el animalismo.

Presidenta del Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (PACMA), cargo para el que fue reelegida el mes pasado, Silvia Barquero se considera tan murciana como la plaza de las Flores pese a haber nacido en Madrid. Sus padres emigraron a la capital de España desde Campos del Río pero aún conservan unas tierras en el municipio de la comarca del río Mula, «improductivas por la desertización y la contaminación de una fábrica de conservas», lamenta esta experta en comunicación y exsecretaria bilingüe, casada con otro vegano y sin hijos, que en invierno 'vive' de recordar sus paseos en bicicleta por el Mar Menor.

«Lamento profundamente la degradación del Mar Menor, lugar al que me siento muy vinculada porque toda mi familia veranea en Lo Pagán, aunque también he buceado en Cabo de Palos y disfruto mucho de las playas de Calblanque», explica a 'La Verdad' en una conversación telefónica en la que se muestra entusiasmada con que en la Región se conozca su filiación murciana.

No se considera una amenaza ni para cazadores ni para aficionados a los toros, con quienes polemiza en las redes sociales. «Las víctimas son los veinte millones de animales que mueren a tiros cada año en nuestro país»

Cualquier oportunidad es buena para conseguir nuevos apoyos y difundir un mensaje que confía en que vaya calando entre los españoles: «Llevamos veinte años de retraso con respecto a Europa pero estamos inmersos en una revolución mundial que no tiene vuelta atrás. Estoy convencida de que el futuro pasa por abandonar las prácticas crueles y nocivas contra los animales», sentencia la autora de 'Animales. La revolución pendiente' (La Esfera de los Libros, 2017), un libro en el que denuncia lo mal que somos capaces de tratar tanto a las mascotas como al ganado y las aves de granja, «como esas gallinas que viven en el espacio de un folio».

Desde el ecologismo

De Ecologistas en Acción pasó a militar en organizaciones por los derechos de los animales, donde vio claro que era necesario un paso más: un partido político que influyera en las instituciones y que aspirase a tener representación parlamentaria. Ese es el reto ahora, después de doblar votos en cada convocatoria electoral desde 2008. En las últimas elecciones generales, PACMA obtuvo 286.848 votos al Congreso y 1.222.745 al Senado. En un sistema de circunscripción única tendrían cuatro diputados. Con más votos que Bildu y Coalición Canaria, y apenas trescientos menos que el PNV, en estos momentos el Partido Animalista es la fuerza política más importante sin representación en el Parlamento. Y se les comienza a mirar de otra manera.

¿Satisfecha? «Siento orgullo y agradecimiento, porque el que nosotros recibimos es un voto convencido y de corazón, pero aún tenemos mucho trabajo por delante. Confío en que tarde o temprano conseguiremos algún escaño. Las encuestas nos dan uno o dos diputados en las próximas elecciones», informa la única mujer que es candidata en España a la presidencia del Gobierno.

PACMA se financia exclusivamente con las cuotas trimestrales de 20 euros de sus 4.100 afiliados. «Nuestro proyecto rompedor funciona con este dinero, que nos da para hacer campañas políticas y en favor de los animales. En la última campaña electoral gastamos solo 15.000 euros». Está claro que saben manejar un presupuesto escaso y también las redes sociales, donde son frecuentes las polémicas con cazadores y aficionados a la tauromaquia. Sus vídeos, algunos durísimos, no son precisamente películas de Walt Disney.

¿El fin de la tauromaquia?

El sector cinegético, precisamente, se echó a la calle en numerosas ciudades españolas el domingo pasado para denunciar las «amenazas de ecologistas y animalistas». ¿Hay motivos por los que un cazador debería tenerles miedo? «Si salieron a la calle es porque ven amenazada su afición, que consiste en la violencia hacia los animales. Yo sí me siento amenazada. Quieren darle la vuelta a la tortilla y aparecer como víctimas, pero las víctimas son los veinte millones de animales que mueren a tiros cada año en nuestro país», denuncia. «Sucede que la sociedad está condenando cada vez más esta realidad terrible», añade, «igual que ocurre con la tauromaquia, que está dando los últimos coletazos».

Silvia Barquero, discurso firme y voz dulce, tiene una espina clavada: el frío impide que crezcan los naranjos en el jardín de su vivienda de la sierra de Madrid, donde acoge a un perro y cuatro gatos. Así que el aroma del azahar, tan murciano, tiene que buscarlo lejos de casa: en reuniones familiares donde disfruta «muchísimo» de la comida pese a que su dieta excluye todos los productos de origen animal. «Hay que romper ese mito, y la huerta de Murcia es el mejor ejemplo de que se puede llevar una dieta saludable y rica que respete a los animales y el medio ambiente». Una paella de verduras, con judías y coliflor, resume sus aspiraciones gastronómicas. ¡Y las alcaparras! «Un manjar» que siempre pide que le lleven a Madrid.

 

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