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«¿Por qué la factura medioambiental del Mar Menor tenemos que pagarla solo los agricultores?»

Jorge Luis Enríquez Salgueiro (68 años, La Habana), ingeniero agrónomo jubilado de la Comunidad (Agricultura y Medio Ambiente) y Manuel Martínez Madrid (54 años, Balsicas, Torre Pacheco), agricultor./Martínez Bueso
Jorge Luis Enríquez Salgueiro (68 años, La Habana), ingeniero agrónomo jubilado de la Comunidad (Agricultura y Medio Ambiente) y Manuel Martínez Madrid (54 años, Balsicas, Torre Pacheco), agricultor. / Martínez Bueso

Un ingeniero agrónomo 'eco' y el presidente de los regantes del Campo de Cartagena debaten sobre las polémicas limitaciones a los cultivos en el entorno de la laguna. «Por cada restricción que impone el decreto hay una solución técnica», argumenta el integrante de la plataforma social

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Cielo gris, frío y viento en Santiago de la Ribera, donde ‘La Verdad’ ha citado a dos expertos para que analicen cómo afectará al sector agrícola el decreto ley de medidas urgentes para proteger el Mar Menor. Una normativa que impone importantes restricciones a los cultivos no solo junto a la laguna, sino también en amplias zonas de la cuenca vertiente al humedal, algunas de secano. Soluciones polémicas planteadas inicialmente por el propio Gobierno regional aunque endurecidas por Podemos, PSOE y Ciudadanos durante su fase de tramitación. Mientras estos dos últimos partidos estudian cómo suavizar el texto definitivo que se votará el jueves en la Asamblea Regional, Jorge Luis Enríquez Salgueiro, ingeniero agrónomo jubilado de la Comunidad Autónoma y miembro de la plataforma ciudadana Pacto por el Mar Menor, y Manuel Martínez Madrid, presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, conversan al calor de un café en el único chiringuito abierto en esta tarde de invierno. La conversación fluye cordial y constructiva pese a que los empresarios agrícolas cifran en unos 500 millones las pérdidas por dejar sin producción más de 6.000 hectáreas.

«Son necesarias y serán buenas para el medio ambiente y también para la agricultura» Jorge Luis Enríquez Salgueiro, sobre medidas urgentes

«No tienen soporte científico. Deberían estar estudiadas, analizadas y ensayadas» Manuel Martínez Madrid, sobre medidas urgentes

«Controlan la erosión, ayudan a recargar los acuíferos y benefician a los polinizadores» Jorge Luis Enríquez Salgueiro, sobre setos en cultivos de secano

«Las barreras vegetales tienen que estar en zonas muy indicadas, no en todas las parcelas porque sí» Manuel Martínez Madrid, sobre medidas urgentes

¿Son proporcionadas las medidas, serán eficaces?

Manuel Martínez Madrid. Creemos que no serán efectivas y que además perjudican gravemente a la agricultura. Por ejemplo, uno de los problemas de los que se acusa a la agricultura es que el agua del acuífero que drena de forma natural al Mar Menor tiene muchos nitratos. En los años 70 y 80, cuando aún no había agricultura intensiva en el Campo de Cartagena, el agua ya tenía una elevada concentración de nitratos. Y hay estudios que indican que existe la misma concentración de nitratos en el inicio de la zona regable, en Fuente Álamo, que en el entorno de la rambla del Albujón. Luego la agricultura actual no es la principal responsable.

Jorge Luis Enríquez Salgueiro. Son medidas de urgencia y las urgencias son malas, pero responden a conceptos agronómicos básicos y la cuenca del Mar Menor necesita ya de medidas de protección y conservación de suelos. Será bueno y necesario no solo para el medio ambiente sino también para la propia agricultura.

M. M. M. Claro, ¿y eso quién lo paga? ¿Por qué la factura medioambiental de toda la comarca tienen que pagarla solo los agricultores?

J. L. E. S. Pero hay fondos estatales y de la Unión Europea para ayudaros.

¿Los agricultores son los únicos culpables?

M. M. M. Aquí ha estallado un problema que veíamos venir desde hace mucho tiempo, con medidas propuestas en el plan de cuenca que no se han abordado. Y ahora tenemos un problema muy mediático que nadie queremos. Yo he nacido y he crecido en la orilla del Mar Menor y es nuestra joya, y también lo queremos en las mejores condiciones. Pero hay que implantar medidas efectivas y que previamente estén estudiadas, analizadas y ensayadas.

J. L. E. S. A cada limitación que imponen las medidas del decreto hay una solución técnica.

M. M. M. ¿Por qué no se tiene en cuenta a otros sectores, que deberían ser analizados de modo simultáneo? Aunque yo no quiero culpar a nadie, no voy a cometer ese error. Por eso creo que sería necesaria una ley integral del Mar Menor que contemple todos los aspectos y esté dotada económicamente. Además, ¿cuáles son las actuaciones concretas que hay que acometer? No he visto un análisis ni un estudio concreto. No legislemos primero y después estudiemos.

J. L. E. S. La agricultura es un sector de gran importancia pero muy extenso, muy visible y con una serie de condicionantes que no ha cumplido en su desarrollo agronómico. Aunque el problema del Mar Menor no es solo la agricultura, la agronomía cuenta con técnicas apropiadas para resolver estos problemas.

M. M. M. Este decreto centra el foco única y exclusivamente sobre la agricultura, que es la base y el origen de toda la industria agroalimentaria, un sector estratégico al igual que lo puede ser el turismo. Y creo que hay que mimarlo, igual que hay que mimar al Mar Menor, al turismo y a cualquier otro sector. No podemos cargar todas las tintas en el Mar Menor ni en la agricultura, creo que eso es la base de una economía sostenible, ¿no? Está claro que tenemos que convivir, y si técnicamente nos indican que hay una serie de medidas eficaces, estamos dispuestos a aplicarlas, pero las que contienen esas enmiendas no vemos que tengan un soporte científico.

El origen del decreto

J. L. E. S. Habría que recordar que el inicio de estas medidas fue un decreto de la propia Consejería de Agua, Agricultura y Medio Ambiente acordado con las organizaciones agrarias, tanto la zonificación como las principales soluciones.

M. M. M. Es cierto que hablamos, pero se publicó casi con nocturnidad y alevosía. Hubo poco tiempo, vimos cuatro aspectos pero no el contenido íntegro. Yo mismo mantuve un par de reuniones y nos hicieron caso en una o dos cosas, pero esas primeras medidas no estaban consensuadas. Que no se utilice políticamente.

¿Deben corregirse prácticas agrícolas que han deteriorado el Mar Menor?

J. L. E. S. Con el manejo del agua, de los suelos y de la fertilización se pueden prestar servicios medioambientales. Eso es posible y se sabe cómo hacerlo. La erosión y la circulación de grandes cantidades de agua por las lluvias torrenciales forman parte de los problemas agronómicos que se estudian en las escuelas. Ese control de la erosión se tenía que haber hecho aquí hace muchos años, y es muy evidente en la zona de Arco Sur.

M. M. M. Pero todas las medidas van sobre la agricultura. La mayor parte de las empresas agrícolas del Campo de Cartagena tienen sus procesos auditados mediante certificaciones de calidad. Si ahora resulta que eso no sirve para nada podemos pensar que nos han estado sacando el dinero o que esos controles no sirven para nada. Y eso no es así.

¿Se ha abusado de los nitratos?

M. M. M. Con nuestro sistema de riego actual, que es localizado, aplicamos agua y productos a la planta en vena para no perder ni una gota. ¿Alguien puede pensar que aplicamos abonado o nitratos por capricho? Eso es porque no sabe lo que cuesta. Muchas veces utilizamos el 50% de lo que nos recomiendan; porque no podemos pagarlo o porque consideramos que así está bien.

J. L. E. S. En el caso de la desnitrificación, se ha propuesto un método muy sencillo de biorreactores de madera, que procede de Estados Unidos y que hice llegar a la Universidad Politécnica de Cartagena. Les demostré que es el método más sencillo y eficaz. Los agricultores nos pidieron que lo demostrásemos y lo hicimos en una cooperativa.

La polémica cesión del 5% de la parcela para reducir la contaminación difusa

M. M. M. Tendría que estar demostrado que destinar ese 5% de la superficie de la explotación agrícola contribuye a paliar esa contaminación difusa. Si es así lo aplicaríamos porque nadie está más interesado en conservar nuestro suelo que nosotros mismos.

J. L. E. S. ¿Has calculado cómo te afectaría económicamente en tus diez hectáreas de cítricos?

M. M. M. No he cuantificado cuánto me puede costar la plantación de los setos. Pero hay aspectos que no están definidos, todas las zonas no se pueden considerar igual

J. L. E. S. Está demostrado que los setos son útiles para conservar suelo y agua. Pero Manolo dice algo que es razonable: ¿dónde lo vas a hacer? Tiene que estar proyectado y diseñado.

El ‘contrainforme’ de la UPCT

M. M. M. Yo ahí debo poner en valor el informe de la Universidad Politécnica firmado por Victoriano Martínez Álvarez en el que se considera que los setos en desniveles inferiores al 2% pueden ser contraproducentes. Y ese es el porcentaje en el 90% del Campo de Cartagena. Esas barreras deben estar en zonas indicadas, no en todas las parcelas porque sí.

J. L. E. S. Ese informe que manejáis ahora en el sector agrario no se ha dado a conocer, ¿dónde está?

M. M. M. Es un estudio hidrológico que encargamos a la UPCT y lo remitimos a la Asamblea Regional para que se hiciese llegar a todos los grupos políticos. Está disponible. Lo que no hemos visto son los informes que han manejado los grupos de la oposición. Que nos dejen verlos.

¿Son imprescindibles los setos en el secano?

J. L. E. S. Siempre ha habido setos en las zonas de secano. El secano radica en la protección del bancal. El seto controla la erosión y beneficia a la fauna auxiliar, los polinizadores. Para las abejas es fundamental. Presta servicios agroambientales enormes porque retiene el terreno y ayuda a recargar los acuíferos, así que hay que compensar económicamente al propietario. Si el problema es regarlo, en un primer momento podría tener un aporte auxiliar de agua.

M. M. M. Que yo plante un seto en mi parcela no va a contribuir para nada a la conservación del suelo.

J. L. E. S. Te recuerdo que el seto no es un árbol, hablamos de arbustos y plantas aromáticas, como tomillo y romero, que normalmente ya están en los bancales. La agricultura extensiva es muy importante para el Campo de Cartagena, hay que conservarla porque ayuda mucho al control de la erosión y a los acuíferos.

Cuidado con la economía

M. M. M. A la agricultura hay que cuidarla, pero no solo a la de secano. Somos referencia internacional, todas las visitas que planifica el Ministerio se hacen aquí. Utilizamos las últimas técnicas agronómicas, ahora se riega mucho menos y de forma más eficaz. Se hacen pruebas constantemente para mejorar esa eficiencia: con riego deficitario, con patrones salinos...

J. L. E. S. Lo que no se puede negar es que la agricultura debe ser sostenible y tiene que contribuir a la recuperación del Mar Menor.

M. M. M. Nosotros podemos suprimir toda la agricultura, pero el acuífero va a seguir vertiendo agua al Mar Menor durante diez, veinte, treinta o cuarenta años. Con lo cual no se está evitando el problema. Entendemos que hay que analizar bien el acuífero, hacer un balance hídrico y compensar los aportes con las extracciones y sobre todo construir primero las infraestructuras que impidan que llegue el agua en esas condiciones al Mar Menor. Hace muchos años que estamos demandando esas infraestructuras, que han estado proyectadas e incluso incluidas en los Presupuestos Generales del Estado, pero por un motivo u otro no se han llevado a cabo.

J. L. E. S. Hay que hacer el balance hídrico, indudablemente, pero también el balance salino. Porque la disponibilidad de agua es muy importante, pero lo es más la calidad del agua.

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