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El cambio climático traerá máximas de 50 grados a final de siglo

Termómetro en la plaza Circular de Murcia, el pasado 8 de agosto./A. Durán
Termómetro en la plaza Circular de Murcia, el pasado 8 de agosto. / A. Durán

Un informe del Ministerio advierte de que el aumento de la temperatura obligará a un «nuevo enfoque de los estilos de vida»

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Salir a la calle en verano en la Región de Murcia puede ser un infierno a final de siglo, cuando las temperaturas máximas superen los 50 grados en los peores días, casi diez más que en la actualidad, según las previsiones del Ministerio para la Transición Ecológica. El Informe de Evaluación del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC), presentado ayer en Madrid, advierte sobre posibles efectos del calentamiento global que serán especialmente intensos en el Sureste de la península. El documento aporta los datos de un panorama inhóspito en el que las olas de calor serán más frecuentes, más largas y más intensas.

Un ejemplo del panorama al que tendrán que enfrentarse las próximas generaciones: si la temperatura máxima prevista para este año en la Comunidad Autónoma es de 41.96º, en 2100 será de 48.28º. La máxima del siglo se alcanzaría en 2097, con 51.32º, y el primer año de la centuria en el que se superasen los 50 grados sería 2091 (50.54º). También suben las mínimas: de -5.91 en 2019 a -4.13 en 2100, aunque este parámetro es muy irregular a lo largo de toda la serie temporal, con unos muy bajos -10.01º previstos en 2042 y los apenas -1.94º hasta los que se espera descienda el termómetro en 2097 -también el año de la máxima temperatura del siglo-.

Otro de los efectos provocados por el imparable proceso de emergencia climática es la menor disponibilidad de agua, con disminuciones medias de la escorrentía anual para España del orden del 8% para 2011-2040, del 11% al 16 % para 2041-2070 y del 14% al 28% para 2071-2100. Mientras tanto, la demanda de recursos hídricos para uso doméstico aumentará hasta un 6% a final de siglo, la de riego en parques y jardines un poco más (aunque su volumen total es mucho más pequeño), y la de regadío experimentará un aumento progresivo en cultivos permanentes y una ligera disminución en plantaciones anuales.

Derechos humanos

Estos datos pueden variar ligeramente en función de los dos posibles escenarios de emisiones de CO2 analizados, según explicó la directora de la Oficina Española de Cambio Climático, Valvanera Ulargui. Pero el calentamiento global es inevitable y por lo tanto es imprescindible adaptarse: la existencia no es la misma con máximas de 40º que de 50º, por lo que se impone «un nuevo enfoque de los estilos de vida». De este modo, el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático para el periodo 2021-2030 en España incorporará medidas para proteger «los derechos humanos», tendrá en cuenta la perspectiva de género, la equidad y los colectivos más vulnerables, como enfermos, ancianos y niños.

El 85% de los anfibios, en peligro

La biodiversidad también pagará caro el cambio climático: el informe del Ministerio prevé una reducción del territorio con clima adecuado para casi todos los animales y plantas analizados, lo que afectará «de forma significativa» al 20% de las especies forestales. El 50% de la flora amenazada podría pasar a situación crítica a medio plazo y, en el caso de la fauna, bajo un escenario climático extremo el 85% de los anfibios, el 67% de los reptiles y mamíferos y el 63% de las aves podrían perder más del 30% de su hábitat.