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Arrancan quince nacras en una reserva ecológica del Mar Menor

Nacras arrancadas y amontonadas cerca de la isla Perdiguera. / carm

Medio Ambiente investiga la autoría de esta agresión contra una especie en peligro crítico de extinción: «No ha sido accidental»

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

El Mar Menor no gana para sustos: personal de la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente, en colaboración con investigadores del Acuario de la Universidad de Murcia, descubrieron el jueves una imagen penosa: quince nacras arrancadas y amontonadas cerca de su ubicación original, en las inmediaciones de la isla Perdiguera, en una zona declarada reserva ecológica por la Comunidad Autónoma por ser un espacio propicio para la conservación de este bivalvo gigante y también para otras especies amenazadas, como el caballito de mar.

Las primeras valoraciones descartan que se deba a «cuestiones naturales»; por el estado en el que fueron detectadas, durante una de las revisiones que se realizan semanalmente, «podría deberse a una negligencia» o a una agresión premeditada, aunque se desconocen los motivos, informa a 'La Verdad' la Consejería, que investiga la autoría de un delito ambiental castigado incluso con penas de prisión.

Las quince nacras arrancadas se encontraban tumbadas y apiladas en un espacio reducido del fondo marino -su posición natural es clavadas en la arena por su parte más estrecha-. Cuatro de ellas estaban ya sin vida y se trasladaron al acuario de la UMU para intentar datar la fecha de su muerte. Las otras once fueron recolocadas con la esperanza de que sobrevivan.

El consejero Antonio Luengo pide «máxima responsabilidad y concienciación a la ciudadanía para evitar que se produzcan actos de vandalismo que atentan contra una especie en peligro de extinción que, afortunadamente, había encontrado en el Mar Menor un hábitat en el que conservarse». Además, la Dirección General del Mar Menor se puso en contacto ayer con los ayuntamientos ribereños y las cofradías de pescadores para intensificar su colaboración en materia de vigilancia.

La nacra ('Pinna nobilis') es una especie en peligro crítico de extinción desde septiembre de 2018, después de haber perdido casi todas sus poblaciones en el Mediterráneo español; solo han sobrevivido unas pocas en Baleares y Cataluña, además de una colonia de unos 600 ejemplares en el Mar Menor (en buen estado, al menos antes de la gota fría), donde los científicos creen que la alta salinidad de la laguna la ha protegido del parásito que casi las ha arrasado por completo.

Por este motivo, la laguna se ha convertido en uno de los últimos reservorios de las poblaciones naturales de nacra y en un área de conservación estratégica para la especie.