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El agua de la rambla del Puerto de la Cadena llena piscinas y balsas de riego

Canalización que lleva el agua de la rambla hacia varias fincas de El Palmar (derecha). A la izquierda, taponada con piedras, salida del agua al cauce. La fotografía se tomó el miércoles. / ginés mirón
Canalización que lleva el agua de la rambla hacia varias fincas de El Palmar (derecha). A la izquierda, taponada con piedras, salida del agua al cauce. La fotografía se tomó el miércoles. / ginés mirón

La CHS expedienta a varios particulares por apropiarse ilegalmente de parte del caudal, que aún fluye hacia sus fincas

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

El agua fluye mansamente a los pies del castillo de la Asomada, en la cabecera del Puerto de la Cadena. Un milagro que mantiene verde y fresco este rincón de Murcia durante todo el año. Pero por la rambla no baja todo el caudal que debería: el cauce lleva años desviado por medio de un canal, tallado en la piedra en sus primeros metros, que alimenta al menos tres balsas de riego y dos piscinas en varias fincas de la pedanía de El Palmar. La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) confirmó ayer a 'La Verdad' que ha abierto expediente a los propietarios de esos terrenos, dedicados al cultivo de frutales y donde se levantan varias viviendas, por apropiarse ilegalmente de parte del agua de la rambla.

La sanción, que aún se encuentra en periodo de tramitación, fue impuesta por la CHS en diciembre de 2018 a raíz de una denuncia de Cambiemos, explica Ginés Mirón, miembro de la Sectorial de Huerta y Modelo de Ciudad de este partido político. Pero el desvío irregular del cauce se mantiene desde entonces. La Confederación Hidrográfica asegura que restituirá la rambla a su estado original «en breve plazo».

La Confederación restituirá el cauce a su estado original «en breve plazo»

Cambiemos lamenta sin embargo la tardanza en actuar por parte del organismo de cuenca, al que, aseguran, se han dirigido en varias ocasiones, y que solo intervino «cuando levantó acta el Seprona [Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil] y se descubrió que quienes se estaban beneficiando no disponían de concesión administrativa», señala Ginés Mirón, quien advierte de que, en épocas de sequía, «cuando baja poca agua por la rambla casi toda se la llevan estas familias». La primera denuncia se interpuso en 2017, pero el desvío irregular de agua data de hace mucho más tiempo, mantiene Cambiemos.