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Fuente Caputa: el agua eterna

Paraje del nacimiento, al fondo, peñon de caputa./
Paraje del nacimiento, al fondo, peñon de caputa.
Noroeste y Río Mula

El agua brota milagrosamente en la rambla de Perea y se embalsa en un conjunto de pozas

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZMula

Idus de marzo del año 44 antes de Cristo. Julio César cae asesinado bajo el brazo ejecutor de Bruto y, a miles de kilómetros de Roma, en un rincón perdido de Hispania, fluye generosa el agua en el paraje de Caput Aquae.

Agosto de 2005: Hispania atraviesa una de las peores sequías que se recuerdan y el agua se sigue deslizando por la rambla de Perea hasta embalsarse dulcemente en Fuente Caputa.

Han pasado más de 2.000 años, pero el manantial que sorprendió en Yéchar a los romanos sigue intacto, desaguando a través de un minúsculo charco los caudales infiltrados en los Llanos del Ardal y el sector suroccidental de la Sierra de Ricote.

Charca donde mana el agua, en la rambla de Perea, la primera de las pozas.

Pues sí, Fuente Caputa es un milagro: sus aguas nacen en mitad de la rambla, entre unos juncos y en un espacio de apenas un par de metros cuadrados.

El hilillo transparente avanza hacia una primera piscina natural, donde ya es posible el baño, y sigue fluyendo entre las adelfas, los carrizos, las zarzamoras y los almeces, encadenando una poza con otra donde nadan los barbos y toman el sol los galápagos.

En poco más de un kilómetro las aguas saltan sobre Fuente Caputa, una enorme balsa de 500 metros cuadrados donde bañarse es un placer. Aguas abajo, la rambla de Perea desemboca en el río Mula, cerca de los Baños.

Un visitante se lanza al agua de cabeza.
Un visitante se lanza al agua de cabeza.

Recorrer la distancia que separa el nacimiento –perfectamente localizable, al lado de la carretera y bajo la vigilancia del Peñón de Caputa– del paraje conocido como Fuente Caputa, junto a un acueducto del Canal del Taibilla, es dar un salto en el tiempo si pensamos en cuántas ramblas de nuestro entorno presentaban este aspecto hasta hace sólo unas décadas y ahora están secas como cascabillos por la presión de los pozos y la escasez de lluvias.

La senda por la que caminamos, al abrigo de la Loma del Herrero y el Cejo Cortado, nos lleva a través de un ecosistema acuático lleno de vida pese a sus reducidas dimensiones: además de gran variedad de reptiles, Fuente Caputa alberga una buena población de búho real y águila culebrera. La abundante fauna aún no ha abandonado este lugar pese a la basura que se acumula en muchos de sus rincones. Todo se andará.

La excursión

Dónde:
Fuente Caputa (en la pedanía muleña de Yéchar).
Dificultad:
Baja.
Cómo llegar:
Por la autovía del Noroeste, poco antes de llegar a Mula, hay que tomar la salida de Yéchar. Nada más llegar a Yéchar se coge a mano izquierda una estrecha carretera recién asfaltada que lleva hasta el nacimiento de Fuente Caputa en 7 kilómetros justos.
Cartografía:
Mula 912-III y Ricote 912 I. I.G.N. 1: 25.000.
Cobertura de móvil:
Buena.

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