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Lo que han visto las caballas

Errata Naturae publica 'Bajo el viento oceánico', el primer libro de la bióloga marina Rachel Carson, hasta ahora inédito en castellano

La bióloga marina y divulgadora científica Rachel Carson./LV
La bióloga marina y divulgadora científica Rachel Carson. / LV
Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

«El espíritu del mar otoñal se oía en los graznidos de las gaviotas tridáctilas, que empezaron a llegar en bandadas a mediados de octubre. Volaban en círculos, por millares, sobre el agua, y se dejaban caer con las alas arqueadas para atrapar los pececillos que surcaban el verde traslúcido a toda velocidad». Palabra de Rachel Carson (Springdale, Pensilvania, 1907-Silver Spring, Maryland, 1964), bióloga marina, divulgadora científica y precursora de los movimientos de protección de la naturaleza a la que debemos tanto. Inédito hasta ahora en castellano, Errata Naturae acaba de publicar en España el primer libro de esta investigadora y pionera de la 'nature writing', 'Bajo el viento oceánico', una bella narración en la que describe la vida marina del Atlántico.

Esta obra escrita en 1941 recoge sus tempranas observaciones, con un estilo poético y un tono casi más naturalista que científico: los movimientos migratorios de las anguilas, el vuelo de los alcatraces, la llegada de las caballas, la presencia amenazadora de la raya látigo... Rachel Carson convierte en literatura su curiosidad por la biodiversidad marina, y aporta a su relato la dosis justa de erudición para que nos interese, sin abrumarnos, qué pasa y por qué en el océano.

Por ejemplo: «En el mes de abril, las caballas despiertan de su sopor, en el borde de la plataforma continental, frente a los cabos de Virginia. Tal vez, las corrientes que descienden y bañan los lugares en los que están descansando las caballas despiertan en los peces una tenue percepción del avance de las estaciones oceánicas: el viejo e inmutable ciclo del mar. El agua fría y pesada de la superficie, el agua del invierno, lleva semanas hundiéndose, deslizándose hacia abajo y desplazando la que está en las profundidades, más caliente».

Y también: «Uno de los pescadores del arrastrero sólo llevaba dos años en el mar. No era tiempo suficiente para olvidar, si es que llegaba a olvidarlo, el asombro, la curiosidad insaciable que lo habían llevado a este trabajo: curiosidad por lo que había bajo la superficie. A veces pensaba en los peces cuando los contemplaba desde la cubierta o les echaba hielo en la bodega. ¿Qué habrían visto los ojos de las caballas? Cosas que él no vería nunca, lugares a los que jamás iría».

La edición en español de 'Bajo el viento oceánico'.
La edición en español de 'Bajo el viento oceánico'. / ERRATA NATURAE

'Bajo el viento océanico' fue el primero de una serie de libros que cambiaron nuestra forma de mirar y relacionarnos con la naturaleza. 'El mar que nos rodea' (1951) y sobre todo 'Primavera silenciosa' (1962) consagraron a Rachel Carson como una voz influyente que animó la creación de las primeras organizaciones ecologistas en Estados Unidos. Advirtió antes que nadie sobre los efectos negativos de los pesticidas en el medio ambiente y contribuyó a regular el uso del DDT. También gracias a ella se instituyó el Día de la Tierra y se fundó la Agencia Estadounidense para la Protección Ambiental.

Pero todo comenzó con 'Bajo el viento oceánico', que estos días estoy leyendo a sorbos salados, los más placenteros sin duda en el embarcadero de Calabardina, a los pies de Cabo Cope. Acomodado en un banco, de espaldas al viento fresco de levante y adivinando la presencia de magres, sargos y salmonetes bajo el viejo pantalán de madera. Y pensando en cómo describiría Rachel Carson este momento feliz de encuentro con la naturaleza.

PD. La traducción al castellano de 'Bajo el viento oceánico' se la debemos a Silvia Moreno Parrado, también responsable de la 'versión española' de otras obras de la colección Libros Salvajes de Errata Naturae.