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Un alto en el Cortijo del Madroño

La Copa Veneno, cumbre del macizo de la Sierra de Pedro Ponce, desde el Cortijo del Madroño./
La Copa Veneno, cumbre del macizo de la Sierra de Pedro Ponce, desde el Cortijo del Madroño.
Sierras de Lorca, María, los Vélez y Puerto Lumbreras

Caminata de doce kilómetros para conocer la Sierra de Pedro Ponce

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZLorca

Los macizos de Pedro Ponce, La Selva y el Cambrón se levantan, imponentes y solitarios, a la sombra de Sierra Espuña.

Cuesta acercarse por carretera hasta estas montañas poco frecuentadas, en el vértice geográfico en el que casi se tocan Lorca, Bullas y Mula, así que los excursionistas ocasionales apenas se dejan ver por sus caminos.

Capte el mensaje: si se anima a explorar estos lugares se encontrará con un amplio territorio, casi intacto, en el que podrá desgastar la suela de las botas. Y se topará con alguna que otra sorpresa si tiene suerte y cierta destreza -también paciencia- con los prismáticos, pues en estas montañas anidan el halcón peregrino, el águila culebrera, entre otras rapaces, y trepan el arrui y la cabra montesa.

Fuente en el Cortijo del Madroño.
Fuente en el Cortijo del Madroño.

Como lo leen. De los tres conjuntos montañosos que forman parte de este macizo, el mejor documentado es el de Pedro Ponce, y la pedanía lorquina de Zarzadilla de Totana es el punto de partida ideal para trazar excursiones por sus senderos, recuperados para el uso recreativo gracias al empeño de un vecino del pueblo, Rafael Martínez Caballero.

El Serrano -su apodo familiar- sigue recorriendo a sus 89 años los mismos lugares en los que desde niño cortó leña y condujo el ganado antes de emigrar a Francia, donde se ganó la vida en la vendimia e incluso pastoreando en los Alpes antes de regresar a su tierra.

Y fue El Serrano, animado por su hija Ana, quien descubrió los secretos de estos parajes escondidos al naturalista murciano Juan Antonio Moya, que recogió ese valiosísimo legado en la guía 'Sierra de Pedro Ponce.

La montaña olvidada' (Natursport).

Este librito, editado hace tres años, contiene información básica para manejarse por esta sierra, así como diez excursiones que nos abrirán las puertas de un espacio natural que es, seguro, uno de los grandes desconocidos dentro de la Región.

Una de las excursiones que mejor nos puede dar una idea de las características generales de la Sierra de Pedro Ponce es la que, partiendo de Zarzadilla de Totana, nos lleva por la falda de la Copa Veneno y el Cortijo del Madroño Bajo en un recorrido circular de unos 12 kilómetros que se puede hacer en tres o cuatro horas.

O en un día si nos lo tomamos con tranquilidad y nos dedicamos a empaparnos bien de unos paisajes aún poco dañados por la fiebre alicatadora que tanto daño ha hecho a la naturaleza en la Región. Partimos de Zarzadilla por la carretera de La Paca, sobrepasamos una vieja caldera empleada para destilar esencias y tomamos una pista de tierra que sale a la derecha y se interna en la sierra.

Después de un primer tramo entre bancales de almendros, dejamos atrás una casa de recreo y comenzamos a bordear la cara sur del macizo, sobre los 1.000 metros de altura, siguiendo en ocasiones unas marcas no homologadas.

La senda estrecha se convierte al cabo de unos pocos kilómetros en una pista forestal en buenas condiciones que nos lleva hasta el Collado del Madroño, un cruce de caminos entre campos de cereales y bajo el perfil suave de la Sierra del Madroño. Giramos aquí a la izquierda, tomando el vetusto camino de Avilés a Zarzadilla de Totana, en busca del Cortijo del Madroño Bajo, que encontraremos sin problema a la derecha de la pista, un par de kilómetros más abajo.

Cruce de caminos en el Collado del Madroño.
Cruce de caminos en el Collado del Madroño.

La pista forestal por la que transitamos nos proporciona vistas excepcionales de la sierra, así que vale la pena detenerse de vez en cuando para otear con los prismáticos los perfiles de la montaña.

En el Cortijo del Madroño es obligado hacer una parada: se trata de un caserío abandonado con su era, su corral para el ganado e incluso una yesera, y que fue en su tiempo el principal núcleo habitado de esta zona de la sierra.

Detrás de la casa nos encontraremos con un rincón que es casi un paraíso: una fuente a la sombra de altísimos pinos centenarios con un mirador natural para disfrutar de las vistas y reponer fuerzas antes de atacar el último tramo hasta Zarzadilla (basta con seguir el camino hasta la carretera, donde habrá que girar a la izquierda).

La excursión

Dónde:
Sierra de Pedro Ponce (Lorca).
Dificultad:
El punto de partida es Zarzadilla de Totana, con acceso desde Lorca o desde Pliego (si vamos desde Murcia).
Cómo llegar:
Media (12 kilómetros, unas 3 o 4 horas de marcha).
Cartografía:
Mapa 932-III de La Paca del Instituto Geográfico Nacional (1:25.000).
Cobertura de móvil:
Buena.

Temas

Lorca

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