Nuevo duelo en los Comunes para salir del estancamiento

Vista este lunes del Big Ben entre los andamios./EFE
Vista este lunes del Big Ben entre los andamios. / EFE

El Parlamento votará por una negociación que Bruselas rechaza o una extensión del plazo del 'brexit' que lo pone en duda

IÑIGO GURRUCHAGALondres

El Parlamento británico decidirá, mañana martes, si apoya una modificación con dudosa viabilidad del Acuerdo de Salida de la Unión Europea (UE) pactado con el Consejo en noviembre o respalda la introducción de una ley que recorte el poder del Gobierno para establecer la agenda parlamentaria, de tal modo que los Comunes puedan dictar un aplazamiento del 'brexit', previsto para el 29 de marzo.

Theresa May iniciará la jornada parlamentaria con una declaración en la que expondrá sus planes para lograr la aprobación del Acuerdo, rechazado por abrumadora mayoría el 15 de enero. La pasada semana presentó un adelanto de sus planes y ahora los expondrá con más detalle. Se basan en establecer un diálogo con la Comisión que permita suavizar la salvaguardia irlandesa.

El Acuerdo de Salida contempla la permanencia de Reino Unido en la unión aduanera y la aplicación en Irlanda del Norte de reglas del mercado común. para evitar que la frontera en Irlanda se convierta en una vía de entrada de mercancías no reguladas en territorio comunitario. Ese mecanismo entraría en funcionamiento por tiempo indefinido, si Londres y Bruselas no han avanzado de manera sustancial, al final de 2020, en la negociación de su futura relación.

Esa salvaguardia es rechazada por el Parlamento porque crea una quiebra del mercado interno británico y de sus leyes constitucionales y porque su fin depende de un entendimiento bilateral entre Reino Unido y la Unión Europea, lo que lleva a los diputados a sospechar que se extenderá en el tiempo. Otros apuntan a que es una imposición en una región gobernada por un Acuerdo de Viernes Santo basado en consensos logrados en su Asamblea autonómica, ahora suspendida.

Dos propuestas

Para resolver ese problema y sortear la negativa de Dublín y de Bruselas a modificar la salvaguardia, un grupo de diputados conservadores ha propuesto que se apruebe mañana una expresión de la voluntad del Parlamento de respaldar el Acuerdo de Salida en un nuevo voto, «si el tratado se enmienda especificando que la salvaguardia expira el 31 de diciembre de 2021».

Graham Brady, el diputado que encabeza la petición, afirma que el objetivo se cumpliría mediante la inclusión en el Acuerdo de Salida, que en caso de ratificación se convertiría en un tratado internacional, de un anexo con la expiración. Es una idea ya rechazada por Michel Barnier, pero que podría apoyar May como instrumento para plantear a Bruselas y a Dublín el dilema entre una marcha sin acuerdo y una ratificación que incluya el anexo.

Si esa vía parece difícil, la propuesta encabezada por la laborista Yvette Cooper y suscrita por diputados de otros partidos pide respaldo para que el Gobierno pierda el poder de definir la agenda del Parlamento- creado durante la Segunda Guerra Mundial y prorrogado desde entonces- y así pueda tramitarse con urgencia una ley que obligaría al Gobierno a convocar un voto, el 26 de febrero, que extendería el plazo del 'brexit' si en ese día no se ha llegado a un acuerdo.

Esta propuesta contaría con el apoyo de la dirección laborista si el tiempo de aplazamiento previsto en el proyecto de ley, nueve meses, se acorta, quizás a tres meses, pero aún así no tiene garantizada una mayoría parlamentaria, por la firme oposición de los 'brexiters' conservadores y la muy probable de los unionistas norirlandeses.

Según el diario 'The Sun', May ha confirmado a miembros del Gabinete que no contempla en absoluto una marcha sin acuerdo, pero que necesita esa amenaza fantasmal para que el Parlamento sienta la presión de votar por su Acuerdo. El Ejecutivo probablemente tendrá que pedir un aplazamiento del 'brexit' para tramitar la legislación necesaria antes de la marcha, pero de unas cuantas semanas.