«Adiós y gracias, señor Chirac»

Honores fúnebres por el expresidente francés Jacques Chirac. /Afp
Honores fúnebres por el expresidente francés Jacques Chirac. / Afp

Francia hace suyas las palabras del arzobispo de París en el acto de despedida a su presidente más querido, fallecido el jueves

PAULA ROSASParís

Francia despidió este lunes con honores al que fue, posiblemente, el presidente más querido de la Quinta República, Jacques Chirac. El hombre que durante cuatro décadas marcó la política francesa recibió hoy el cariño y el respeto de dignatarios extranjeros y de ciudadanos anónimos en una jornada de luto nacional que consiguió dejar a un lado diferencias políticas para convertirse en un verdadero momento de comunión republicana.

Desde su fallecimiento el jueves a los 86 años, Francia se volcó en la memoria de un presidente que, si bien no dejó un gran legado político, logró labrarse un lugar en el corazón de los franceses gracias a su enorme carisma personal. Más de 1.900 invitados asistieron hoy a la ceremonia religiosa celebrada en la iglesia de Saint Sulpice, entre ellos el presidente Emmanuel Macron y su esposa, los tres exjefes del Estado vivos -Valéry Giscard d'Estaign, Nicolas Sarkozy y François Hollande-, y hasta 80 líderes y exdirigentes extranjeros, como Vladímir Putin, Bill Clinton o José Luis Rodríguez Zapatero. Toda la clase política francesa había sido invitada, a excepción -por petición de la familia- de la líder de la ultraderecha, Marine Le Pen.

Su oposición a la Guerra de Irak en 2003 le granjeó una enorme simpatía en el mundo árabe, hoy nutridamente representado por personalidades como el rey Abdalá de Jordania o el primer ministro libanés, Said Hariri -su padre, Rafiq, asesinado en 2005, fue un gran amigo de Chirac-, al que hoy las cámaras captaron muy emocionado. Una neumonía impidió al rey de Marruecos, Mohamed VI, otro gran amigo del expresidente, asistir a las exequias.

Fuera, miles de ciudadanos siguieron el funeral en unas pantallas gigantes, se emocionaron al escuchar al director de orquesta Daniel Baremboin interpretar un 'Impromptu' de Schubert al piano y aplaudieron cuando el arzobispo de París, Michel Aupetit, despidió al expresidente con un «adiós y gracias, señor Chirac».

Claude Chirac, esposa del expresidente francés Jacques Chirac, y su hijo Martin Rey-Chirac.
Claude Chirac, esposa del expresidente francés Jacques Chirac, y su hijo Martin Rey-Chirac. / Reuters

La jornada había empezado muy temprano, con otra ceremonia, esta vez en la más estricta intimidad familiar, en la catedral de San Luis de los Inválidos, el único acto al que asistió su viuda, Bernadette, debido a su frágil estado de salud. Allí se había instalado la capilla ardiente del expresidente, a la que el domingo se acercaron hasta 7.000 personas para dar el último adiós al que fue durante 12 años jefe del Estado y 18 alcalde de París. Muchos aguardaron pacientemente durante horas bajo la lluvia. La afluencia fue tal que obligó a mantener las puertas del palacio de los Inválidos abiertas durante toda la noche.

Una gran ovación despidió a Chirac a la salida de Saint Sulpice y el cortejo fúnebre, escoltado por miembros de la guardia republicana, se dirigió entonces al cementerio de Montparnasse. A las tres de la tarde, mientras la familia del expresidente lo enterraba en la intimidad, colegios e instituciones guardaban un minuto de silencio en homenaje al último gran padre de la derecha francesa. Chirac descansa ya junto a su hija mayor, Laurence, fallecida hace tres años.