La OTAN «no quiere una carrera armamentística» nuclear tras el final del acuerdo entre EE UU y Rusia

Protesta en Berlín por el final del acuerdo entre EE UU y Rusia sobre armas nucleares de alcance medio./EFE
Protesta en Berlín por el final del acuerdo entre EE UU y Rusia sobre armas nucleares de alcance medio. / EFE

Stoltenberg culpa a Moscú de la «muerte» del acuerdo al «violar» su contenido con el despliegue de misiles de alcance medio

COLPISA/AFPBruselas

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, aseguró este viernes que la Alianza no quiere una nueva carrera armamentística tras el final del acuerdo de desarme sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Medio (INF, por sus siglas en ingles) entre Estados Unidos y Rusia.

«No queremos una nueva carrera armamentística, pero nos aseguraremos de que nuestra disuasión sea creíble» frente al despliegue del sistema de misiles ruso, capaz de «alcanzar las ciudades europeas en minutos», afirmó Stoltenberg en la sede de la Alianza en Bruselas.

El jefe de la OTAN rechazó la posibilidad de una moratoria con Moscú, propuesta este viernes por el ministro de Exteriores ruso y que, en sus palabras, «no es creíble». Stoltenberg, que volvió a acusar a Rusia de «desplegar sus misiles en violación del tratado INF», mientras que «no hay nuevos misiles de Estados Unidos en Europa», tachó la oferta de «ridícula». «¿Cómo creer en su buena fe?», añadió.

El líder de la Alianza reiteró que Rusia «tiene la plena responsabilidad de la muerte del tratado INF», y que la OTAN está preparada para «asegurar una disuasión creíble». En concreto, Stoltenberg señaló que la OTAN ha invertido «en nuevas capacidades de defensa antimisiles y aéreas y ha aumentado el gasto en defensa», además de reforzar «la presencia militar en el este de Europa».

Con todo, el secretario general de la OTAN insistió en que el fin del tratado no implicará el inicio de una carrera armamentística entre las dos partes que firmaron el desarme en 1987, al que se refirió como una «referencia durante tres décadas en el control del armamento». «Queremos conservar un enfoque justo, defensivo y disuasivo (...) frente a los riesgos de los nuevos misiles rusos», aseguró, «pero no vamos a desplegar nuevos misiles terrestres en Europa».

Según Stoltenberg, la OTAN tiene plena voluntad de trabajar por una relación «constructiva con Rusia», si bien lamentó que Moscú «no haya demostrado su voluntad de cumplir con sus obligaciones internacionales».

«Estoy convencido de que Rusia se dará cuenta de los beneficios del control armamentístico. A Rusia le interesa evitar una nueva carrera armamentística peligrosa y extremadamente costosa», concluyó.