Netanyahu se juega su futuro político ante la Fiscalía

Benjamin Netanyahu./Reuters
Benjamin Netanyahu. / Reuters

El Ministerio Público pretende procesarle como presunto autor de los delitos de soborno, fraude y abuso de confianza

MIKEL AYESTARANJerusalén

Dos semanas después del examen ante las urnas, comenzó un nuevo examen para Benyamin Netanyahu, esta vez ante la Justicia. El primer ministro en funciones tiene ante sí el complicado reto de formar gobierno, pero para que su carrera política no se termine, primero deberá demostrar que es inocente de los delitos de soborno, fraude y abuso de confianza. La Fiscalía General anunció en abril su intención de procesarle, pero la imputación final dependerá de las vistas que arrancaron en Jerusalén en las que sus abogados piensan presentará «pruebas sólidas» para hacer cambiar de opinión al fiscal general.

«Basándome en los datos de la investigación y en los elementos que tiene el equipo de la defensa del primer ministro, creo que hay pruebas sólidas que van a hacer que el fiscal cambie de opinión«, declaró Ram Caspi, uno de los abogados de Netanyahu a su llegada al ministerio de Justicia. Está previsto que la audiencia dure cuatro días, con lo que terminará el lunes, víspera de día sagrado para los judíos de Yom Kippur. Entonces arrancará la deliberación en la fiscalía cuya decisión final puede demorarse meses. En caso de ser acusado, Netanyahu no estaría obligado a dejar su cargo de primer ministro o diputado, pero si finalmente es condenado, el Parlamento podría votar su destitución.

Es la primera vez en la historia del país que un fiscal general anuncia la imputación de un primer ministro en ejercicio. Los casos por los que se procesa a Netanyahu son los conocidos como 'Caso 1000', en el que se analiza la presunta entrega de regalos al primer ministro por parte de empresarios millonarios de Hollywood; el 'Caso 2000', relativo a una conspiración con el dueño del diario 'Yedioth Ahronoth'; y el 'Caso 40000, el más grave de todos y que investiga si hizo favores al gigante de telefonía Bezeq a cambio de una cobertura favorable de él y su mujer, Sara, en el digital 'Walla', controlado por el mismo empresario, Shaul Elovitch.

Negociación rota con Gantz

Netanyahu debe convencer a la fiscalía de su inocencia, pero también a la coalición Azul y Blanco, la lista más votada en las elecciones del 17 de septiembre, de la necesidad de apoyarle para mantenerse en el cargo. La posibilidad de un acuerdo de unidad nacional se alejó un poco más tras la decisión del partido liderado por el ex jefe del Ejército, Benny Gantz, de cancelar la reunión prevista para esta jornada.

«En este momento, las precondiciones para que pueda haber más encuentros entre los equipos negociadores no se han cumplido. Por ello, no habrá reunión el miércoles. Cuando se considere apropiado y necesario, se programará un nuevo encuentro, esta semana o la próxima», explicó un comunicado de Azul y Blanco. Esta decisión se debe a la negativa de Netanyahu de romper el bloque que forma con los partidos ultraortodoxos y ultranacionalistas.

Con Gantz perdido, el líder del Likud llamó a Avigdor Lieberman para intentar acercar posturas y lograr el apoyo de sus nueve diputados con los que superaría los 61 escaños necesarios para tener la mayoría en la cámara. No será sencillo ya que tras los comicios de abril fue la negativa de Lieberman a apoyar un gobierno con los partidos religiosos la que obligó a la repetición electoral.