Netanyahu adelanta las legislativas

Netanyahu ofreció una rueda de prensa en la Kneset en Nochebuena para anunciar el adelanto electoral./EFE
Netanyahu ofreció una rueda de prensa en la Kneset en Nochebuena para anunciar el adelanto electoral. / EFE

El primer ministro israelí, acosado por la corrupción y ya sin el apoyo de la derecha radical, decide acudir a las urnas en abril

MIKEL AYESTARAN

Los israelíes acudirán a las urnas a comienzos de abril para elegir un nuevo Ejecutivo. Los partidos que conforman la coalición gubernamental difundieron el lunes un comunicado en el que señalaron que «han optado por unanimidad disolver el Parlamento e ir a elecciones a principios de abril», una decisión adoptada con sentido «de responsabilidad en materia presupuestaria».

Desde que el mes pasado el ministro de Defensa y jefe del partido ultranacionalista Israel Beiteinu, Avigdor Lieberman, abandonara la coalición, Benyamin Netanyahu contaba con solo 61 de los 120 escaños de la cámara y finalmente no ha podido resistir hasta el próximo noviembre, fecha en la que expira la legislatura, y tendrá que adelantar unos comicios en los que pueden tener un impacto directo los casos de corrupción en los que está inmerso el dirigente conservador, que aspira a repetir victoria para convertirse en el primer ministro de la historia de Israel con más días en el cargo.

LA CLAVE

Encuestas.
La persecución de la justicia no le resta popularidad y es favorito para mantener el poder

Lieberman dio la espalda a Netanyahu tras su decisión de pactar una tregua con Hamás después de una de las escaladas de tensión más graves en la franja de Gaza desde la guerra del verano de 2015. El líder del Likud fue capaz de salvar la situación de forma temporal hasta que se puso sobre la mesa la nueva ley que revisa la exención de la que gozan los judíos ultraortodoxos sobre el servicio militar obligatorio. Volvió entonces a estallar una crisis que resultó definitiva para el que ha sido el 34 gobierno de Israel, «el más de extrema derecha de la historia del país», según lo definió el diario 'The Washington Post'.

El Likud ha dependido desde 2014 de los acuerdos alcanzados con los partidos ultraortodoxos y ultranacionalistas. Tras el anuncio del adelanto electoral Netanyahu declaró que «con ayuda de Dios, ganaremos» y el diario 'The Jerusalem Post' informó de que el primer ministro se plantea repetir socios tras la cita con las urnas de abril.

Acorralado por la corrupción

El primer ministro, que es también titular de Defensa, Exteriores, Salud, Asuntos religiosos y Absorción, aspira a superar el récord de 4,872 días al frente del Gobierno que ostenta David Ben Gurion, uno de los padres de Israel. Para ello se enfrenta a un doble reto en las urnas y los tribunales, que le persiguen por cuatro escándalos de corrupción que amenazan a su carrera política.

Si Netanyahu vuelve a obtener la mayoría de votos, superará en julio la marca de Ben Gurion y esto supondrá toda una muestra de apoyo popular a un líder sobre el que la Policía asegura disponer de pruebas suficientes «para inculparlo de haber aceptado sobornos, de fraude y abuso de confianza». Pese a estos escándalos, las encuestas le presentan como favorito.

Netanyahu se declara inocente y asegura ser víctima de «una caza de brujas». Hasta el momento la Policía ha investigado tres casos que afectan a la presunta entrega de regalos al primer ministro por parte de empresarios millonarios de Hollywood, la conspiración con el dueño del diario 'Yedioth Ahronoth' o la cobertura positiva por parte del portal de noticias 'Walla' a cambio de favores a su propietario y en todos ellos ha recomendado su inculpación.