La UE se muestra incapaz de hacer frente a las sanciones de Washington

El presidente iraní, Hasan Rohani./Efe
El presidente iraní, Hasan Rohani. / Efe

El club comunitario aboga por evitar que el régimen tenga un arma atómica pero evita anunciar un plan de choque que suavice los 'castigos'

MIKEL AYESTARAN

Desde que Donald Trump decidió salirse de forma unilateral del acuerdo nuclear se esperaba una reacción de Irán y esta llegó al cumplirse el primer aniversario de la decisión de Estados Unidos. Rohani anunció que su país dejará de cumplir algunos de los compromisos del pacto, pero sin romperlo, y apeló a la vía diplomática para resolver las diferencias entre los países firmantes, una medida que Mike Pompeo calificó de «intencionalmente ambigua».

El secretario de Estado estadounidense adelantó que su país «tendrá que esperar y ver las acciones de Irán antes de decidir una respuesta». Su gran aliado en la región, Israel, reaccionó de forma inmediata y el primer ministro Benjamín Netanyahu declaró que «no permitiremos que se haga con la bomba atómica».

Además de Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania completan el grupo conocido como 5+1, que selló el acuerdo nuclear en 2015 en Viena. Teherán recibió el respaldo inmediato de Moscú y Pekín que culparon a Trump de poner en peligro el pacto. Vladímir Putin denunció la «presión irracional» que sufre Irán a raíz de «decisiones irreflexivas y arbitrarias», que provocan «medidas enojosas». El portavoz de la diplomacia china, Geng Shuang, recordó que «mantener y aplicar el acuerdo es responsabilidad de todas las partes».

Británicos, franceses y alemanes quedaron señalados directamente por el ultimátum de 60 días que dio Rohani, pero en lugar de mover ficha y anunciar algunas medidas concretas de choque para ayudar a frenar el efecto de las sanciones estadounidenses, se limitaron a pedir a la república islámica que mantenga los compromisos adquiridos porque de lo contrario podría enfrentarse a «consecuencias».

La posición europea «sigue siendo que queremos respetar el acuerdo, especialmente para que Irán no tenga un arma nuclear», defendió el ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, quien considera el pacto de 2015 un pilar clave para la seguridad del Viejo Continente. Londres consideró «inoportuno» el paso dado por la república islámica y les urgió a que no tome «nuevas medidas» fuera de lo acordado. De momento, los planes puestos en marcha por Bruselas son incapaces de hacer frente a los castigos de Trump y a Teherán se le agota la paciencia.

El Gobierno español, por su parte, reafirmó que «el compromiso de España es con la UE y los organismos internacionales y ahí es donde vamos a adoptar siempre las posiciones comunes». Así lo dejó claro la ministra de Defensa, Margarita Robles, mientras el titular de Exteriores, insistió en que «hay que evitar una ruptura definitiva» del acuerdo. El rearme nuclear de Irán a los primeros que afecta es a los europeos», advirtió.