El terror suní vuelve a golpear a la Guardia Revolucionaria de Irán

Lugar en el que se ha producido un atentado suicida contra un autobús en Khash (Irán)./EFE
Lugar en el que se ha producido un atentado suicida contra un autobús en Khash (Irán). / EFE

Al menos cuarenta miembros del cuerpo de elite del régimen de los ayatolás pierden la vida en un ataque suicida contra un autobús militar

MIKEL AYESTARANJerusalén (Israel)

La Guardia Revolucionaria de Irán clamó venganza tras el atentado que este miércoles costó la vida al menos a cuarenta de sus miembros en una operación suicida contra el autobús en el que viajaban en la provincia de Sistán y Baluchistán, en plena frontera con Pakistán. El ataque fue reivindicado de inmediato por Jaish al-Adl (nombre en árabe que significa 'Ejército de la Justicia'), grupo radical suní que desde hace siete años desafía a las autoridades de Teherán en esta parte del país con atentados y secuestros.

Los paramilitares del cuerpo de elite del régimen teocrático habían acabado su relevo y regresaban a sus hogares cuando fueron alcanzados por un kamikaze al volante de un coche cargado de explosivos en la carretera que une Zahedán con Khash, según el comunicado difundido por la Guardia Revolucionaria, que calificó a los autores del atentado de «mercenarios de los servicios de Inteligencia» de Estados Unidos.

Además de los problemas económicos y de la cada vez mayor tensión con Washington, Teherán mira con preocupación la inestabilidad en sus fronteras, donde milicias armados de las minorías kurda, baluchi y árabe amenazan al Gobierno. Las autoridades niegan que exista discriminación hacia estos grupos étnicos, pero ellos se quejan de la falta de derechos. En el noroeste (Kurdistán) y sureste (Baluchistán) se registran enfrentamientos armados con frecuencia, aunque normalmente no trascienden a los medios, y la república islámica acusa abiertamente a Estados Unidos, Gran Bretaña, Israel y Arabia Saudí de financiar y respaldar a estos insurgentes para desestabilizar al sistema.

El Ejército de la Justicia ha incrementado sus acciones en los últimos meses y se ha convertido en un motivo de fricción entre Irán y Pakistán. Los persas acusan al país vecino de no hacer lo suficiente para combatirlos y denuncian que es al otro lado de la frontera donde tienen sus santuarios.

Esta banda terrorista tomó el relevo de Jondolá (Ejército de Dios) en 2012 al frente de la insurgencia de la minoría baluchi. En octubre de 2009 un ataque suicida de Jondolá acabó con la vida de al menos 29 personas e hirió a otras 28 en la zona de Pishin. Esta operación golpeó directamente a la cúpula de la Guardia Revolucionaria que asistía a una reunión con líderes tribales suníes y chiíes de la zona. Cinco altos oficiales del cuerpo paramilitar, entre ellos el vicecomandante de la Guardia, general Noor Alí Shooshtari, y el jefe de la delegación provincial, Rajab Alí Mohammadsadeh, perdieron la vida.

Amenaza del Estado Islámico

Los servicios de Inteligencia trabajan también para evitar nuevos golpes del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que ha atentado en dos ocasiones en el país. La última de estas acciones se produjo en septiembre en Ahvaz, en el suroeste, y 25 personas perdieron la vida y otras 60 resultaron heridas tras el ataque de un comando contra un desfile militar que conmemoraba el inicio de la guerra lanzada por Irak y que se libró entre los años 1980 y 1988. La Guardia Revolucionaria respondió con el lanzamiento de misiles contra posiciones del EI en Siria.

Irán entierra a sus muertos el mismo día en que en Polonia concluye la cumbre convocada por Estados Unidos para tratar de frenar la influencia de la república islámica en Oriente Próximo. Después de la primera de las dos jornadas, el primer ministro de Israel, Benyamin Netanyahu, se mostró satisfecho porque «los israelíes y los Estados árabes avanzamos en nuestro interés común de guerra con Irán», recogió 'The Jerusalem Post'. Además del Estado hebreo, en Varsovia se encuentran otros aliados regionales de Washington como Arabia Saudí, Jordania, Kuwait o Egipto.