Israel veta la entrada a dos congresistas musulmanas

Donald Trump, Ilhan Omar, Rashida Tlaib y Benjamín Netanyahu. /Reuters
Donald Trump, Ilhan Omar, Rashida Tlaib y Benjamín Netanyahu. / Reuters

Netanyahu adopta la decisión tras un tuit de Trump y esgrime que ambas acuden a apoyar un movimiento de boicot al país judío

MIKEL AYESTARANCorresponsal en Jerusalén (Israel)

Ilhan Omar y Rashida Tlaib, las dos primeras mujeres musulmanas en llegar al Congreso de Estados Unidos, tendrán que esperar para poder visitar Israel y los territorios palestinos. Los deseos de Donald Trump son órdenes para Benjamín Netanyahu y pocas horas después de un tuit del presidente estadounidense pidiendo a Israel el bloqueo del viaje de las congresistas demócratas, el Gobierno israelí anunció de forma oficial que les prohíbe la entrada al país. «No permitiremos que aquellos que niegan nuestro derecho a existir en este mundo entren en Israel», declaró la viceministra de Exteriores, Tzipi Hotovely, a la cadena de televisión Kan.

Omar, nacida en Somalia y representante por Minnesota, y Tlaib, hija de palestinos y congresista por Michigan anunciaron el mes pasado su intención de viajar a Israel y los territorios palestinos y, en un primer momento, el embajador israelí en Washington, Ron Dermer, aseguró que no se les negaría el ingreso.

A falta de una semana para su llegada, sin embargo, el Estado judío dio marcha atrás debido a su apoyo al Movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS, por sus siglas en inglés). En el caso de Tlaib podría haber algún cambio ya que se le podría permitir el acceso «por motivos humanitarios» ya que su abuela vive en la aldea cisjordana de Beit Ur al-Foqa.

«Son una desgracia»

«Israel demostraría una gran debilidad si permitiera la visita a las representantes Omar y Tlaib», defendió Trump en su Twitter ya que ambas «odian a Israel y a todos los judíos, y no hay nada que se pueda hacer o decir para cambiar su opinión. Son una desgracia», apuntó el mandatario poco antes de hacerse pública la decisión adoptada por el ministro de Interior, Aryeh Deri, tras intensas reuniones con Netanyahu.

El primer ministro reveló que «recibimos sus itinerarios hace unos días y nos quedó claro que su único objetivo era apoyar el boicot y erosionar la legitimidad de Israel. Por ejemplo, calificaron su destino como 'Palestina' y no como 'Israel', al contrario de lo que suelen hacer el resto de congresistas».

El BDS persigue «el final de la ocupación y colonización de las tierras ocupadas en 1967 y el desmantelamiento del muro, el reconocimiento de los derechos de los árabes israelíes como ciudadanos de pleno derecho y el respeto, protección y apoyo al derecho al retorno de los refugiados palestinos como estipula la resolución 194 de Naciones Unidas», tal y como recoge su web oficial.

Desde 2017 hay una ley en vigor por la que se puede impedir la entrada a quienes respalden esta campaña de boicot y este es el argumento esgrimido por las autoridades locales para justificar una decisión criticada hasta por el 'lobby' proisraelí estadounidense AIPAC que señaló que «creemos que todo miembros del Congreso debería ser capaz de visitar y experimentar nuestro aliado democrático Israel en primera persona».