Asciende a 41 la cifra de muertos por el incendio de un avión cuando aterrizaba en Moscú

El avión en llamas en la pista. / Efe

Una de las versiones que se maneja es que el avión fue alcanzado por un rayo

RAFAEL M. MAÑUECOCorresponsal en Moscú (Rusia)

Las últimas informaciones de las autoridades rusas elevan a 41 el balance de muertos en el accidente ocurrido el domingo en el aeropuerto moscovita de Sheremétievo, el más importante de la capital rusa. Entre las víctimas hay dos niños. Un avión Sujói Superjet-100 de la compañía aérea Aeroflot con 78 personas a bordo se incendió en el momento del aterrizaje por causas que todavía no se han dado a conocer. La dos cajas acaban de ser halladas y enviadas a los laboratorios para su análisis y desciframiento.

Elena Markóvskaya, una de la portavoces del Comité de Instrucción ruso, fue quien facilitó la cifra de 41 muertos después de que el domingo por la tarde se hablara de 13.

«Según la información actualizada que se tiene hasta el momento, 37 personas sobrevivieron al accidente«, declaró Markóvskaya. El Comité de Instrucción es un órgano escindido de la Fiscalía General por orden del presidente Vladímir Putin. Su misión es hacerse cargo de la investigaciones de mayor relevancia social.

El aparato despegó del mismo aeropuerto con destino a la ciudad norteña de Múrmansk con 78 personas a bordo, pero regresó 28 minutos después. Era el vuelo SU-1492. El aterrizaje, considerado de emergencia, fue muy brusco y provocó que el Superjet-100, con los depósitos completamente llenos de combustible, se incendiara de inmediato. Las imágenes ofrecidas por las televisiones rusas no podían ser más espectaculares, ya que por la pista rodó una verdadera bola de fuego.

Un pasajero que logró sobrevivir sostiene que el avión fue alcanzado por un rayo que, al parecer, provocó un leve incendio en uno de los motores. El domingo hubo tormenta en las afueras de la capital rusa. Las llamas terminaron envolviendo a la turbina y el impacto con la pista causó la explosión que extendió el fuego.

Otras fuentes aseguraron que el incendio se declaró a bordo y existe la hipótesis de que el tren de aterrizaje saltó en pedazos al tocar la pista y algunos de los fragmentos penetraron en los motores causando así las llamas.

Durante varias horas no se facilitó información sobre las víctimas habidas. Es más, se llegó a hablar de cuatro o cinco damnificados sin especificar si eran muertos o heridos. Después se dijo que había gente desaparecida. Informaciones de la torre de control sostienen que los pilotos informaron de la aparición de problemas, sin especificar de qué naturaleza, y solicitaron un aterrizaje de emergencia.

Una fuente del operativo de salvamento aseguró a la agencia Interfax que la aeronave efectuó un primer intento fallido de tomar tierra y, al segundo intento, la violencia del choque del tren de aterrizaje con el asfalto hizo que el morro golpease la pista tres veces, momento en el que se declaró el incendio. Los controladores habían perdido contacto con la tripulación minutos antes del aterrizaje.

Justo después del aterrizaje, los supervivientes fueron evacuados por su propio pie por rampas a través de la parte delantera del avión, ya que la trasera estaba en llamas. Hay un video filmado desde el interior de la aeronave que muestra uno de los motores escupiendo fuego.

«Acabábamos de despegar y el avión fue alcanzado por un rayo (...) el aterrizaje fue difícil. El avión saltó por la pista como un saltamontes y se incendió en el suelo», relató Piotr Egórov, uno de los pasajeros que salió vivo, al diario ruso Komsomólskaya Pravda.

El presidente ruso, Vladímir Putin, expresó sus condolencias a los familiares de la víctimas y ordenó, según el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, «prestar toda la asistencia necesaria» . Como consecuencia del siniestro, más de un centenar de vuelos fueron cancelados el domingo en Sheremétievo y los aviones que llegaban fueron desviados a otros aeropuertos de la capital.

El Superjet-100 es el primer avión de pasajeros desarrollado en Rusia tras la desintegración de la URSS. Se trata de un bimotor con capacidad para 98 pasajeros y con una autonomía de vuelo de hasta 4.600 kilómetros. Lo fabrica el consorcio Sujói, el mismo que produce los aviones de combate, con participación de diversas empresas extranjeras, especialmente de Francia y Estados Unidos. Sin embargo, este avión ha sufrido ya cinco incidentes graves sin víctimas y un accidente con 45 muertos en 2012 en Yakarta (Indonesia).

Aparte de Aeroflot y alguna aerolínea de vuelos regionales dentro de Rusia, son muy pocas las compañías aéreas mundiales que cuentan con este aparato. Los encargos se habían ya ralentizado en los últimos años. En declaraciones a la radio Eco de Moscú, el piloto de pruebas ruso, Magomed Tolbóyev, considera «poco fiable» el Superjet-100. Sin embargo, no cree que las compañías rusas vayan a dejar de explotarle, ya que «se han invertido muchos recursos en su creación».

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