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Eléctricos vs híbridos

Eléctricos vs híbridos

La elección es clara

FRANCISCO J. FERNÁNDEZ CAÑAVATE

Si se desea adquirir un vehículo de alta eficiencia energética y medioambientalmente limpio, la elección es clara: un vehículo híbrido enchufable (PHEV, del inglés Plug-in Hybrid Electric Vehicle) o un vehículo eléctrico (EV, Electric Vehicle).

Los PHEV usan dos motores: un motor eléctrico que permite recorrer una distancia limitada (entre 50 y 70 km) y un motor de combustión que se activa una vez agotada la batería del motor eléctrico. En un PHEV convencional está en funcionamiento fundamentalmente el motor de combustión que, según la carga de la batería, puede recibir el apoyo del propulsor eléctrico.

Dado que el motor eléctrico es más eficiente energéticamente y que aprovecha la energía disipada al decelerar para recargar la batería, los PHEV son capaces de lograr un ahorro importante de combustible, sobre todo en zonas urbanas. A altas velocidades ese ahorro desaparece, entre otras razones, debido a que las baterías no disponen de la suficiente capacidad por limitaciones de espacio para proporcionar apoyo durante periodos de tiempo prolongados.

A diferencia de los PHEV, un vehículo híbrido normal no puede cargar la batería conectándolo a la red eléctrica. Esta carga dependerá de la energía recuperada en las frenadas o del propio motor de combustión, que, conectado al eléctrico, actúa como generador. Además, los PHEV disponen de motores eléctricos más potentes que los híbridos normales, proporcionando mayor aceleración y, por tanto, alcanzando velocidades muy superiores, pero requiere una capacidad de almacenamiento de energía muy superior a la de un híbrido convencional que encarece sustancialmente el precio del coche y lo hace más pesado.

Los EV no disponen de motor de respaldo cuando las baterías se agotan. Su autonomía es superior a la de los PHEV, por el mayor espacio disponible para las baterías, pudiendo ser de mayor tamaño y capacidad. Las razones de su escasa proliferación se deben a la falta de puntos de recarga.

La principal ventaja de los EV respecto a los PHEV, es su respeto al medio ambiente. Pero existen algunos inconvenientes para los EV. El mayor es la autonomía: mientras que un PHEV puede viajar hasta unos 70 km con energía eléctrica y hasta 500 km adicionales con gasolina, la mayoría de los EV están limitados a unos 120 km de autonomía total.

Las ventajas de los PHEV son claras: alta eficiencia y respeto al medio ambiente en ciudad al usar propulsión eléctrica y autonomía muy similar a la de un vehículo tradicional para trayectos largos. Sin embargo, su mercado está limitado ya que la mayoría de los fabricantes ha optado por ofrecer EV.

Un trayecto relativamente corto, por ejemplo 300 km, se puede realizar sin problema alguno con un PHEV, pues al agotar la carga, a diferencia de un EV, un motor de combustión permitirá continuar la marcha.

Para poder circular libremente por el centro de las ciudades deben obtener la Etiqueta Cero Emisiones. Un PHEV es considerado cero emisiones si su autonomía es superior a 40 km.

Hasta el pasado mes de septiembre de 2018 la mayoría de vehículos eran homologados según el ciclo NEDC (New European Driving Cycle), diseñado en los años 80. A partir del 1 de septiembre de 2018, los consumos, emisiones y autonomías serán homologados siguiendo el nuevo y mucho más drástico ciclo WLTP (Worldwide harmonized Light vehicles Test), con lo que muchos PHEV que a día de hoy son considerados cero emisiones, ya no tendrán una autonomía en modo eléctrico superior a 40 km bajo el protocolo WLTP. Por tanto, estos modelos, ya no se podrán asimilar a los coches de emisiones cero a efectos prácticos. Los vehículos en circulación homologados según el ciclo NEDC, no pierden su etiqueta cero emisiones.

Francisco J. Fernández Cañavate Dr. Ingeniero Industrial, profesor titular de Universidad, director del departamento de Expresión Gráfica de la Universidad Politécnica de Cartagena.