«Yo ni muerta vendería una exclusiva»

La tinerfeña, actual imagen de Pronovias, se quiere casar «de blanco y por la iglesia». / R. C.
La tinerfeña, actual imagen de Pronovias, se quiere casar «de blanco y por la iglesia». / R. C.

Ana Guerra canta en Los Ángeles con Alejandro Sanz e inicia gira con Cepeda. «Ojalá le den un Grammy a Aitana»

ARANTZA FURUNDARENA

Una oferta que no ha podido rechazar. Es lo que le ha planteado Pronovias a Ana Guerra: convertirse en imagen de la marca y elegir cinco diseños de su colección nupcial 2020. La selección ha sido tan dispar que ha terminado reflejando la verdadera personalidad de la cantante, una explosiva mezcla de chica romántica y mujer cañera o, como ella misma explica con humor: «Me muevo entre la dulzura y el 'me importa un carajo lo que digan los demás'».

Esa dualidad se extiende también a su forma de relacionarse con la prensa: extremadamente simpática y comunicativa para hablar de su carrera y su forma de ver la vida pero terriblemente hermética a la hora de abordar su relación sentimental con el actor Miguel Ángel Muñoz. Ahí es donde la locuaz Ana Guerra se queda muda.

Quiere casarse de blanco y por la iglesia, pero no dice con quién. Lleva soñando con su vestido de novia «desde que era chiquitita». Se lo imagina con escote en forma de corazón «apretado por arriba» y con falda de vuelo estilo princesa por abajo... «Vamos, muy poco minimalista», reconoce entre risas. Aspira a celebrar el banquete «en una playita, con mi gente». Cree que ese día prohibirá los móviles a los invitados «porque prefiero poner yo el fotógrafo». No le hace ilusión que le regalen un anillo de pedida, «porque eso es solo para la galería». Y jura que no llamará a la prensa. «Nuncaaa... Yo ni muerta vendería una exclusiva».

«Me muevo entre la dulzura y el 'me importa un carajo lo que digan los demás'»

Todo lo tiene clarísimo esta ex 'triunfita' en lo relativo a su futura boda... Menos el capítulo referente al novio. «Buf, eso es lo más difícil del mundo -resopla-. Me gustaría que fuera buena persona, que nos sepamos comprender y aguantar el uno al otro». Y esa es justo la relación que parece tener con Miguel Ángel Muñoz desde hace un año. Pero ella se niega a ponerle nombre. Si alguien le menciona al actor, se limita a sonreír sin despegar los labios.

Nacida en San Cristóbal de la Laguna (Tenerife) hace 25 años, Ana Alicia Guerra Morales pasó por 'OT 2017' como una concursante llena de energía, entusiasmo y ganas de agradar. Sus fans la internacionalizaron como Ana 'War' y la apodaron La Bikina por su peculiar versión de la famosa canción mexicana. Desde entonces no ha parado. Hace justo una semana comenzó en Valencia su nueva gira, junto a Cepeda. La combinación tiene su morbo porque Cepeda mantuvo una tormentosa relación con Aitana, con quien Ana Guerra hizo dúo tras salir de la Academia para cantar 'Lo malo', tema que arrasó en las listas de éxitos.

Guerra sigue siendo amiga de los dos: «Tía, tía, tíaaaaa!!! Es muy fuerte lo que te está pasando», le ecribió a Aitana al saber que ha sido nominada a los Grammy Latino. «Ojalá se lo den. Tiene un talento que yo he visto en muy poca gente», afirma la canaria. A ella también le están pasando cosas muy fuertes. Apenas terminó el primer concierto de su nueva gira, voló a Los Ángeles y, al poco de llegar, Alejandro Sanz ya la estaba reclamando como compañera de escenario. Guerra llevaba 48 horas sin dormir, pero se atrevió a hacer dúo con el cantante en el tema 'Mi persona favorita'. Poco después le dedicó estas palabras en Twitter: «Gracias por confiar en mi talento y regalarme tu alma en el escenario. Te quiero amigo».

La cantante permanecerá unos días en Los Ángeles para grabar una balada. Catapultada como está al estrellato, no sorprende que para Ana Guerra el plan romántico ideal se resuma en: «cenita en casa, tele, manta y sofá». Se supone que junto a Miguel Ángel Muñoz. Pero, antes que de novio, ella prefiere presumir del equipo humano que la acompaña en su gira. «Solo sobre el escenario somos nueve personas. Y muy mala gente tienes que ser para no sentirte arropada por ellos».

Otros ex 'triunfitos' de la misma hornada no están llevando la fama tan bien como Ana Guerra. El catalán Alfred anunció la semana pasada que se retira por un tiempo. «No he hablado aún con él», aclara la canaria. «Es que no quiero enviarle un mensaje, prefiero una conversación de dos horas para preguntarle cómo está».

Ella está «súper feliz» y no se cansa de repetirlo. Quizás porque, como en su canción, ha aprendido a decir 'Sayonara' (adiós) a lo que no le conviene...

«Todos sentimos la energía de las personas y hay quien se te acerca y sabes que no te va a aportar nada. No le puedes caer bien a todo el mundo».