María Alarcón Ferrer: «Por naturaleza, el huertano es hospitalario»

María Alarcón Ferrer /V. Vicéns/ AGM
María Alarcón Ferrer / V. Vicéns/ AGM

María Alarcón Ferrer. La Picaza

M. PIÑEROMURCIA

Inmersa en la naturaleza de Calasparra, cerca de la orilla del Río Segura, María Alarcón disfruta de la paz que le transmite el santuario de la Virgen de la Esperanza. Después de enfrascarse en numerosos manuales de Bioquímica, grado que cursa en la UMU, la candidata dedica su tiempo a la lectura y al baile.

-¿Cuándo se inició en el mundo de las tradiciones huertanas?

-Cuando tenía cuatro años, ya que mi familia siempre ha formado parte de las peñas. Uno de mis tíos, junto a mis primos, ya pertenecía a La Picaza. Me acuerdo de cómo me gustaba verlos bailar. Por ello, me animé a seguir sus pasos y nunca me he arrepentido.

-¿Qué ha aprendido en La Picaza, después de participar durante quince años en la peña?

-A querer a personas que se han convertido en mi segunda familia. Pase lo que pase, me apoyan incondicionalmente. Además, he descubierto y perfeccionado la técnica de los bailes regionales. Me apasionan.

-¿Cómo definiría el auténtico carácter del huertano?

-Abierto, alegre y, sobre todo, hospitalario. Por naturaleza, un murciano deja huella por donde pasa. Además, el huertano siempre está orgulloso de su ciudad, de su gastronomía y de las fiestas de la tierra.

-¿Y qué destacaría de su tierra, Murcia?

-Su geografía, pues presenta sitios preciosos, de norte a sur y de este a oeste. Además, cuenta con una gastronomía y con unas fiestas incomparables, como son las fiestas de septiembre y la Semana de Primavera, dos periodos muy importantes para los murcianos. La amabilidad y la simpatía de la gente también convierten a Murcia en un territorio único.

-¿Qué virtudes cree que debe presentar la elegida?

-Además de belleza, saber estar y elegancia, debe conocer perfectamente las costumbres murcianas. Al cruzar las fronteras, tiene que transmitir el verdadero espíritu huertano y sus costumbres a quienes no la conocen.

-¿Cree que los jóvenes se implican en las tradiciones murcianas?

-Casi ninguno. Si los padres no tienen relación con la tradición, sus hijos ni suelen conocer este mundo, ni saben que existe. Lo perciben como una actividad familiar.

-¿Cómo les animaría a que participasen en las peñas de la huerta?

-Primero, les diría que no todos los que se involucran en la tradición huertana son mayores. Deberían probar lo que se vive dentro de una peña, ya sea bailando, cantando, tocando la guitarra, trabajando en las barracas... Después de vivir estas experiencias, seguro que no querrían salir del mundo de la huerta. Concienciar a los jóvenes de lo importante que es participar en la tradición para poder expandirla es crucial.

-¿Por qué decidió presentarse como aspirante a la corona de azahar?

-Porque me habían hablado bastante bien de la experiencia. Visitas numerosos sitios, acudes a diversos eventos y conoces a personas maravillosas. Como no pude ser candidata de pequeña, no dudé en presentarme.

-¿No existe cierta rivalidad entre las candidatas?

-No, hemos creado un grupo bastante sólido en el que nos apoyamos unas a otras. Salga quien salga el día de la elección, me alegraré por ella.

-¿Cree que debería existir el Rey de la Huerta?

-Por supuesto. Así, la Reina iría mejor acompañada a los eventos. Creo que con una pareja iría más arropada.

-¿Cuál sería su reacción si fuera la elegida?

-Me emocionaría, pero sé que es difícil. Somos muchas huertanas que optamos a la corona de azahar y cada una de nosotras presenta aptitudes únicas. Estoy deseando conocer el desenlace el 10 de marzo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos