Las barracas cierran la caja con sonrisa

Las Reinas de la Huerta, Laura Navarro y la niña Alba Ros, con su corte de damas y el presidente de la Federación de Peñas Huertanas, Juan Pablo Hernández, ante el grupo de coros y danzas de la peña La Carreta, durante la clausura. / Alfonso Durán / AGM
Las Reinas de la Huerta, Laura Navarro y la niña Alba Ros, con su corte de damas y el presidente de la Federación de Peñas Huertanas, Juan Pablo Hernández, ante el grupo de coros y danzas de la peña La Carreta, durante la clausura. / Alfonso Durán / AGM

Crece entre un 10% y un 15% el número de visitantes a las peñas huertanas, gracias «al buen tiempo y a la superación de la crisis»

Manuel Madrid
MANUEL MADRIDMurcia

La peña La Carreta de Llano de Brujas despidió ayer estas Fiestas de Primavera con dos malagueñas -la de Cieza y la de la Tía Carmen 'La Pereta'- y con la jota del Verdolay («¿Cómo quieres que tenga rubio el cabello? Si la Virgen del Carmen lo tiene negro...»). Fue en el recinto de fiestas del jardín de La Seda, donde la Federación de Peñas Huertanas hizo un balance «magnífico» de los ocho días de barracas a reventar. «Acabamos con buen sabor de boca, Murcia ha disfrutado», proclamó el presidente, Juan Pablo Hernández, satisfecho por «las mejores fiestas en muchos años». «Hemos registrado más participación en todos los desfiles. En las 43 barracas notamos un aumento importante de público, entre un 10% y 15% más que el año pasado, y eso que en 2017 ya hubo incremento. Los turistas y la gente de aquí hemos podido disfrutar de una semana 'bonica'; la ciudad ha estado preciosa, con unos jardines maravillosos, y yo sinceramente creo que hemos tenido unas grandes Fiestas de Primavera. Hace años que intentamos evitar el desmadre de antes en días como el Bando».

Las barracas coinciden en este balance positivo. El hecho de que hayan coincidido las fiestas con el inicio del mes ha contado a favor. «La gente disponía de dinero», observa Diego Nicolás, presidente de La Zaranda, de San Antón, que ha servido comidas y cenas en dos turnos, «lo nunca visto». «Además, hemos gozado de un tiempo maravilloso, no nos ha llovido pese a que estábamos preparados». Fundada en 1982, esta peña destinará la recaudación conseguida en la barraca a rememorar usos y tradiciones propias de la huerta en la semana cultural de septiembre y para financiar sus viajes de promoción cultural. El año pasado estuvieron en Cerdeña, y pronto viajarán a un encuentro en Ibiza.

«Tenemos que darnos a conocer y tener cierta economía porque prácticamente no tenemos subvención de nadie». Cada barraca que se instala en Murcia en Fiestas de Primavera corre con todos los gastos, incluido el agua y la luz. El Ayuntamiento solo cede el espacio público y tienen que devolverlo en perfectas condiciones. La cuota anual de los socios es de 30 euros, y tienen 80.

«Las peñas necesitamos que no haya ruptura entre los fundadores y las nuevas generaciones, es difícil mantener a los jóvenes de hoy, pues se sienten atraídos por otras cosas», anota el presidente de La Zaranda.

El ajo de leche de El Cuartillo

La peña El Cuartillo, de Sangonera la Verde, fundada en 1984, tiene 180 socios y una presidenta, Josefa Noguera, a la que todos veneran como a una madre. «El follón que hubo con la subida de los precios», recuerda Noguera, «al final ha quedado en nada. Solo subieron las bebidas y el paparajote, que pasó de 90 céntimos a 1 euro, pero es que lleva su elaboración. Hay que coger hojas, limpiarlas, secarlas, luego untarlas de masa, que también lleva su proceso...». En esta barraca el día del Bando estuvo «muy bien»; el día del pastel de carne, el miércoles, «también fue muy bueno, y jueves y viernes fue como un día del Bando. Eso era ya exagerado». Esta peña ha invertido en la renovación de la estructura de la barraca, y es de las pocas que no pone cubiertos de plástico y tiene lavavajillas. «La verdad es que la gente no deja de venir a tomarse una cerveza y una morcilla». Juan Antonio López, vicepresidente, recuerda que el resto del año hay festivales -semana cultural por San José-, obras de teatro infantil y de mayores, cantan los Mayos y organizan un festival nacional e internacional para las fiestas patronales en verano. «Estamos todo el año, con escuela de música y de baile». La recaudación es para pagar los viajes de los que tocan y bailan fuera y para renovar la sede -hace años hicieron una cocina, una barraca antigua y un horno moruno-. Para demostrar que esta barraca es de las mejor consideradas sirven patatas con ajo de 'La Candi' -no le pone huevo, sino leche, lo que le da un aspecto de mousse total, y además sienta mejor-, cerveza, migas -con la rasera de Pepe Guirao- y matasuegras. ¡El no va más!

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