La rehabilitación del Puente Viejo comenzará antes de que acabe el año

Las primeras acciones consisten en eliminar la vegetación que rodea los sillares y una limpieza integral

Antonio Botías
ANTONIO BOTÍASMurcia

Es una obra sólida, pero no tanto como para aguantar los embates de los últimos tres siglos, incluidas numerosas riadas, terremotos y el peso añadido del paso de carretas primero y de coches más tarde. Por ello, el Ayuntamiento de Murcia ultima un plan de rehabilitación integral que pretende devolverle al Puente Viejo, también conocido como de los Peligros, el esplendor que tuvo siempre. Y eso pasa, en primer lugar, por acometer la retirada de la vegetación que el abandono de los últimos años permitió florecer entre los remotos sillares de la estructura.

El proyecto de rehabilitación y mantenimiento integral del Puente Viejo, además, se sitúa en el marco de la Ley de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia, lo que obliga a disponer del visto bueno de la Dirección General de Bienes Culturales. En principio, no parece un obstáculo insalvable puesto que en ambas administraciones -la local y la regional- gobierna el mismo partido. Fuentes municipales destacaron el lunes, cuando se cumplían tres siglos justos desde la colocación de la primera piedra del viaducto, que la actuación «se acometerá por fases, comenzando por una limpieza integral y la retirada de vegetación». Esas labores se iniciarán antes de que acabe el año.

El proyecto fue encargado en su día por el exconcejal Roque Ortiz, quien solicitó un informe sobre las medidas más urgentes a abordar. Así, los técnicos del Consistorio le propusieron el desarrollo inmediato de seis acciones concretas sobre el puente y cuatro sobre la denominada bóveda oculta, ubicada en el lado de El Carmen, partiendo de otros tres análisis anteriores sobre el estado de la obra que se habían realizado durante 2016 y 2017.

La primera acción era, según el informe, «una limpieza general de toda la superficie de la piedra», con la eliminación de todo elemento «extraño» ajeno al proyecto original. También se sugería el tratamiento superficial de estas zonas pétreas visibles, «restaurando las más alteradas y sustituyéndolas por materiales compatibles».

Bombillas de bajo consumo

La actual concejal responsable del área, Rebeca Pérez, impulsó la idea, comenzando con la remodelación de los faroles del puente, instalando bombillas de bajo consumo con el fin de ahorrar energía. Ahora, desde el Ayuntamiento se preparan para presentar el proyecto definitivo de actuación, que podría extenderse durante meses. Entre otras cosas, porque también se estudia la posibilidad de sustituir aquellos sillares más deteriorados, cuyo número, según los técnicos, oscila entre el 15% y el 20% del total.

A eso se sumará, entre otras actuaciones, la reparación integral de la sillería del cimiento, suelo y arco, «sustituyendo todos los sillares desplazados, desgastados superficialmente y fracturados, recuperando la geometría original de la bóveda», propone el informe, además de macizar las juntas de las piedras.

El mismo informe indica que sería adecuado desmontar la sillería de los tímpanos de la margen izquierda del puente para rehabilitar los sillares que todavía ofrezcan buenas condiciones y reemplazar aquellos que presenten un avanzado deterioro. «Sanear y consolidar los basamentos de piedra sobre los que descansan las vigas metálicas» es otra de las recomendaciones de los técnicos municipales. Será la única forma de devolverle el esplendor a uno de los símbolos de la ciudad.

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