Un ferial en el entorno de Floridablanca

Varios carruajes, tirados por yeguas, caballos y ponies, recorren la Alameda de Colón entre los aplausos del público. / nacho garcía / agm
Varios carruajes, tirados por yeguas, caballos y ponies, recorren la Alameda de Colón entre los aplausos del público. / nacho garcía / agm

Más de 2.000 vecinos presenciaron ayer el Día del Caballo, en el que participaron 50 carruajesLa ubicación, que se cambió el año pasado por las obras en el paseo de Alfonso X, «es más amplia, pero tiene menos sombra», aseguran los dueños de los carros

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOSMurcia

El entorno del jardín de Floridablanca se convirtió ayer en un recinto ferial, acotado por la Policía Local, para la celebración del Día del Caballo. Más de 300 personas en carros y carruajes y a caballo despertaron la atención del público, especialmente de los niños que tuvieron la oportunidad de dar un paseo y de ver de cerca las demostraciones de los caballistas.

Media hora antes de que comenzara la jornada, prevista para el mediodía, ya eran muchos los carruajes que aguardaban su salida en la calle Proclamación. Tal es el caso de Antonio Vidal, de El Esparragal, que lleva décadas participando en el Día del Caballo con su carruaje, tirado por un caballo llamado 'Moro'. Antonio iba acompañado de sus nietas Sofía y Daniela, de 9 y 5 años, y de otra amiga, Karina, de 9 años. Antonio admite que «hay que mantener las tradiciones aunque nos cueste dinero». Calcula que «entre limpieza, alimentación (a base de pienso, paja y hierba), más las revisiones periódicas al veterinario», le sale por 1.000 o 1.200 euros al año. Aunque su carro no es de los que se alquilan para celebraciones como bodas, «sí nos gusta utilizarlo los domingos para pasear en familia».

Este es el segundo año que el Día del Caballo se celebra en el entorno de Floridablanca -calles Proclamación, Sacerdote Hermanos Cerón, Alameda de Colón y Hernández del Águila-, en vez de en el Paseo Alfonso X por las obras de remodelación. «Hay más amplitud, se lucen más los caballos y carruajes e integramos al barrio del Carmen aún más en la Feria», aseguró Jesús Pacheco, concejal de Cultura.

Antonio Martí y Antonio Gallego, secretario y vicepresidente de la peña El Carro-Carruaje, con sede en El Rincón Huertano, en la pedanía de Torreagüera, coinciden con el edil en que «este entorno es más amplio, pero al paseo de Alfonso X acudía más gente porque estaba más céntrico y había más sombra».

El Día del Caballo es uno de los festejos que han permanecido tras la desaparición de la Feria del Ganado, que se celebraba en La Azacaya. Para no perder las buenas costumbres, muchos de los caballistas y dueños de carruajes se reunieron allí el sábado para compartir un almuerzo huertano.

Ayer, entre el público, también se repartieron viandas. Concretamente 700 bocadillos de embutido variado, cañas de cerveza Estrella de Levante y patatas Acho.

No faltó el alcalde, José Ballesta, quien señaló que «gracias a eventos como el de hoy recordamos los orígenes de la Feria, hace 754 años, cuando se concebía como una feria para el intercambio de animales».