William disfruta por sorpresa tras un verano lleno de dudas

William de Camargo dispara a portería en el encuentro ante el Algeciras. / j. m. rodríguez / agm
William de Camargo dispara a portería en el encuentro ante el Algeciras. / j. m. rodríguez / agm

El extremo brasileño, de 20 años, fue el último en llegar al Cartagena, que lo pidió durante dos meses a un Leganés que no contaba con él

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Pocos sabían quién era hace solo 48 horas. Es cierto que el brasileño William de Camargo (São José do Rio Preto, Sao Paulo, 1999) ya había debutado con el primer equipo del Cartagena y había dejado algún detalle interesante en los 14 minutos que Munúa le había dado ante el Cádiz, también en el Cartagonova. En Los Garres, en su única aparición con el filial, también dejó huella de su clase en alguna acción puntual. Fue solo cuatro días después de aterrizar en el club albinegro, cedido a última hora por el Leganés. Pero fue este último domingo, ante el Algeciras, cuando realmente el cartagenerismo supo quién es este joven atacante formado en las categorías inferiores del Sao Paulo.

Gustavo Munúa, técnico del Cartagena, está encantado con el trabajo del chico en los entrenamientos y ya en la salida a La Línea de La Concepción valoró la opción de ponerlo como titular en el costado derecho. Finalmente, mantuvo a Rodrigo Sanz. Pero contra el Algeciras, en casa y con el convencimiento de que el cuadro gaditano iba a ser ofensivo e iba a dejar espacios, el uruguayo apostó por William. Y este respondió de maravilla.

William de Camargo tiene 20 años y está aquí cedido por el Leganés, al igual que el central Álex Martín. Cada mercado de fichajes se activa la sobradamente conocida conexión Cartagena-Leganés y este pasado verano la entidad albinegra quiso contar hasta con cuatro futbolistas del conjunto pepinero. Vinieron dos y otros dos, Josua Mejías (Atlético de Madrid B) y Raúl Sánchez (Burgos) eligieron finalmente otro destino.

Ni siquiera en el Cartagena esperaban una explosión tan notable (ni tan rápida) de William de Camargo, el último fichaje del verano y que incluso vino con la condición de tener ficha con el filial y jugar en Tercera con el Cartagena B cuando no fuera convocado por Munúa. William jugó la segunda vuelta del pasado curso en el Leganés B, en la Tercera madrileña, y en julio y agosto hizo toda la pretemporada con el primer equipo, a las órdenes de Mauricio Pellegrino. No obstante, el técnico argentino no se lo llevó a la gira por Marruecos y desde el primer momento sabía que iba a salir cedido.

Cesión fallida al Karpaty

Ocurre que en agosto del año pasado fue cedido al Karpaty Lviv ucraniano, pero allí solo pudo disputar un partido. Se lesionó el día de su debut y no volvió a jugar en la Primera de Ucrania. Antes había destacado en el juvenil de División de Honor del Leganés, pero ese salto tan grande hacia el Karpaty fue demasiado para él. Se rompió y tuvo que volver. Por eso, cuando este verano llamaron a su puerta varios equipos extranjeros, en el Leganés rechazaron esas propuestas y priorizaron que William siguiera progresando en el fútbol español.

El Cartagena estuvo dos meses pidiendo su cesión, pero el jugador y (sobre todo) su agente querían ir a un equipo de Segunda. No hubo nada de superior categoría y el último día se cerró su préstamo. Su adaptación ha sido fulgurante, como su fútbol. Comparte piso con el venezolano Leomar, del filial, y el panameño Coco Carrasquilla, la otra gran sensación del Cartagena en este inicio de la temporada. Habla poco, pero juega mucho.