Munúa se viste de Aranguren

Marc Martínez, con el balón en su poder, cerca de Carrasco y Andújar, en el encuentro del pasado domingo. / lof
Marc Martínez, con el balón en su poder, cerca de Carrasco y Andújar, en el encuentro del pasado domingo. / lof

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Hacía siete años que el Cartagena no ganaba sus tres primeros partidos a domicilio y que cerraba las seis primeras jornadas con solo dos goles encajados. Fue en 2012, con aquel fulgurante inicio del equipo entrenado por el oriolano Pato (seis victorias en los seis primeros encuentros), cuando los albinegros se movieron en unos registros tan espectaculares como los de este arranque liguero. Además, en las últimas 20 temporadas solo en otras tres ocasiones llegó a la séptima jornada el Cartagena con solo dos tantos en contra. Fue en 2009, en Segunda con Juan Ignacio Martínez; en 2006, de nuevo con Juan Ignacio Martínez pero en Segunda B; y en 2000, con Txutxi Aranguren en Segunda B.

Y es precisamente a aquel añorado Cartagonova FC del fallecido técnico de Portugalete (Vizcaya) al que está pareciéndose mucho este Efesé de Gustavo Munúa en estos compases iniciales de la temporada. Por sus números y por su forma de sacar adelante los partidos, fundamentalmente a domicilio. Portería a cero, fortaleza defensiva, exhibiciones colectivas de sacrificio y trabajo, orden y eficacia. Es poco vistoso pero muy fiable este Efesé, como lo fue aquel 'Cartago' de Aranguren entre 1998 y 2000.

Goles recibidos en las 6 primeras jornadas

2019
2.
2018
6.
2017
8.
2016
6.
2015
9.
2014
7.
2013
7.
2012
2.
2009
3.
2008
6.
2007
6.
2006
2.
2005
4.

0-1, 1-0 y 0-1. Esa es la secuencia de resultados del equipo de Munúa en las tres últimas semanas. Ese era el sello del conjunto que dirigió Aranguren y que no ascendió por culpa de aquella desdichada noche de junio del 99 ante el Córdoba de Leiva, Clavero, Puche, Ramos y Loreto. En la temporada 98-99, la del 'casi ascenso', los albinegros ganaron por 1-0 o 0-1 en ocho ocasiones y dejaron su portería a cero en veinte partidos. En la siguiente campaña, también con Aranguren al mando, el canario Carmelo Trujillo, meta fijo en aquel 'Cartago', dejó su portería a cero en 17 ocasiones. Y se impuso por 1-0 o 0-1 en cinco encuentros. Aquel segundo año, que prometía como el primero, se torció en enero.

Munúa llegó al Cartagena con la vitola de entrenador muy ofensivo y lo demostró con creces el curso pasado. Su primer Cartagena tuvo momentos de mucha brillantez y destacó por su alma asociativa y su gusto por el toque y la combinación. Con esa idea, además, ganó 10 de los 19 partidos a domicilio de la pasada temporada. No obstante, el equipo no subió y este verano se ha cambiado casi toda la plantilla. Y ha variado además el espíritu de la misma. Hay menos 'jugones' y más currantes. Y eso se ha notado bastante en las tres primeras salidas, que han terminado con tres victorias, conseguidas todas a base de pico y pala.

Zaga rocosa

Marc Martínez, portero menos goleado del grupo la pasada temporada con el Recreativo de Huelva, ha dado muestras de su nivel. Si sigue así habrá cerrado para siempre el debate abierto en la portería albinegra desde el último año de Limones. Los centrales Andújar y Carlos David están destacando en casi todos los partidos. Tienen nivel y experiencia de sobra. Y son una garantía. La zaga es rocosa, incluso a pesar de las dudas que existen en el lateral derecho. Ni Fucile ni Markel Etxeberria se hacen con ese puesto aún. Ninguno ha convencido hasta el momento. En el otro lateral cumple siempre Forniés, mucho más contenido en ataque lejos del Cartagonova.

La clave de que todo el entremado defensivo funcione no radica solo en los hombres de atrás. El ariete Caballero es el primer defensa. Trabaja como pocos delanteros lo hacen. Rodrigo Sanz y Manu Viana son extremos que curran. Elady y Araujo también lo hacen. En el medio, Cordero y Verza trabajan a destajo. Y Carrasquilla tampoco para.

Roger, técnico de la Balona: «Hay campos peores que el nuestro»

El técnico de la Balompédica Linense, Jordi Roger, respondió a las quejas expresadas por Gustavo Munúa por el estado del terreno de juego del Municipal de La Línea de La Concepción: «Obviamente, no es el Santiago Bernabeu. Pero hay campos peores que el nuestro. Yo jugué en Sanlúcar y no me quejé. Nosotros trabajamos aquí y el balón rueda. No es un problema», aseguró el entrenador del conjunto de La Línea de La Concepción. En su comparecencia del domingo en tierras gaditanas, Munúa se refirió en varias ocasiones al césped del campo de la Balona. «Era imposible jugar. Desde arriba se puede ver verde, pero la realidad es que el césped estaba muy mal. No se puede hacer un fútbol dinámico ni proponer juego en un campo como este», lamentó el entrenador del Cartagena.

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