Fútbol | FC Cartagena

El Efesé es de acero

El serbio Jovanovic, autor del gol de la victoria del Cartagena en el Municipal de La Línea de La Concepción, persigue un balón, junto a Carrasco. / lof
El serbio Jovanovic, autor del gol de la victoria del Cartagena en el Municipal de La Línea de La Concepción, persigue un balón, junto a Carrasco. / lof

Los de Munúa, mejor tras el descanso, ganaron gracias a una pillería de Jovanovic y a otra exhibición grupal de fortaleza defensiva

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Divertido no es. De hecho, el juego es soporífero. Para que vamos a andar con rodeos. Para el aficionado medio resulta un verdadero castigo estar pegado durante 90 minutos al televisor, ordenador o telefóno móvil y seguir un partido a domicilio del Cartagena. Campos a menudo impracticables, realización televisiva de otro siglo, ausencia de fútbol y aburrimiento garantizado. Pero todo se da por bien empleado cuando tu equipo se abona a la victoria y se convierte en el único conjunto de los 80 de Segunda B que ha ganado sus tres primeros encuentros a domicilio. Lo hace sin jugar un pimiento. Correcto. ¿Qué pasará entonces cuando rompa a jugar?

0 Balompédica Linense

Javi Montoya; Sergio Rodríguez (Luis Alcalde, minuto 60), Álvaro Vega, Carrasco, Tomás; Jordán Sánchez, Albisua, Manu Molina, Musa; Tito Malagón (Koroma, minuto 60) y Dopi (Forján, minuto 70).

1 FC Cartagena

Marc Martínez; Fucile, Andújar, Carlos David, Forniés; Verza, Carrasquilla; Rodrigo Sanz (Markel Etxeberria, minuto 60), Quim Araujo (Ayala, minuto 90), Elady; y Jovanovic (Caballero, minuto 84).

GOL
0-1, Jovanovic (minuto 47).
ÁRBITRO
Sánchez Sánchez (extremeño). Amarillas a los locales Manu Molina, Jordán Sánchez, Tomás y Carrasco; y a los visitantes Fucile, Quim Araujo, Jovanovic y Markel Etxeberria.
incidencias
Municipal de La Línea de La Concepción. Unos 1.500 espectadores.

Este Cartagena tiene oficio, carácter, experiencia y trabajo. A eso hay que sumarle alma competitiva y un pelín de fortuna. Y, por último, hay que añadirle una envidiable fortaleza mental. Atrás -además- empieza a ser de acero. No hay por donde meterle mano y ya encadena tres jornadas seguidas sin encajar un gol. Empieza a quedar claro que si se adelanta en el marcador, el rival está perdido. Y eso en Segunda B es sellar tu pasaporte hacia el éxito. En la Liga regular y, por supuesto, en ese 'playoff' de ascenso que lamentablemente queda aún tan lejos.

Ayer en el Municipal de La Línea de La Concepción, en un partido nuevamente feo y muy cerrado, marcó el gol de la victoria en su primer remate a portería. Era el minuto 47. Casi nada. Y no necesitó ni siquiera hilvanar una jugada. Un despeje de Carrasquilla en campo propio metió en un lío a Javi Montoya y Carrasco, portero y central de la Balompédica Linense respectivamente. No se entendieron y Jovanovic, en su debut como titular, les robó la cartera, metió la cabeza y marcó. Los locales se querían morir. No se lo explicaban.

El gol de Jovanovic dio confianza a los de Munúa, quien acertó al meter a Etxeberria por Rodrigo

Moussa generó peligro en un primer tiempo en el que los locales fueron mejores, aunque apenas remataron

Porque si alguien lo había intentado en el primer tiempo había sido el equipo de casa, que forzó un montón de saques de esquina y merodeó bastante la meta defendida por Marc Martínez. Ciertamente, a excepción de un tiro cruzado y flojo de Dopi en el primer minuto, la Balona no chutó entre los tres palos. Pero sí que lo intentó, especialmente por la banda izquierda. Allí, Moussa le amargó la tarde a Fucile. Por el otro costado también apareció bastante Jordan Sánchez.

Había centros laterales y sensación de peligro en el área del Cartagena, pero en ningún momento se vio en apuros el meta visitante. Más clara fue una llegada de Elady, quien hizo la jugada de la tarde y se fue de tres rivales para terminar chutando desde dentro del área. Taponó el disparo, in extremis, el central Álvaro Vega. Es lo único que hizo el Cartagena en ataque en un primer tiempo tedioso. Pura Segunda B. La receta de siempre.

Lección de eficacia

Salieron fríos los locales en el segundo tiempo y a los dos minutos se encontraron con el 0-1, un zarpazo de Jovanovic tan inesperado como evitable. El error del portero y el central del Linense fue tremendo. No perdonó el serbio, quien hasta entonces había parecido un juvenil. Desde ese momento, con la confianza de ese gol, se convirtió en un verdadero incordio para los centrales. Así, mientras en la primera parte todas las pelotas aéreas se las quedaban Álvaro Vega y Carrasco, ahora la mayoría las tocaba Jovanovic. Así es la vida en el fútbol. Doble ración -siempre- en el infrafútbol.

El 0-1 desactivó por completo a los de Jordi Roger e hizo que el Cartagena creciera en el partido. Las dudas del primer periodo desaparecieron y la entrada de Markel Etxeberria por Rodrigo Sanz en el interior derecho le dio aire al equipo de Munúa, de nuevo acertado en los cambios. No sufrió nada el cuadro visitante, que además tuvo sus opciones de anotar el segundo. El panameño Carrasquilla, definitivamente una de las sensaciones de los albinegros en este tramo inicial de la temporada, pudo marcar en dos cañonazos casi consecutivos, uno con la derecha y otro con la izquierda, bien respondidos por Javi Montoya. Y Quim Araujo también tuvo la suya, tras una brillante galopada de Elady por la izquierda. El jienense, aunque a veces pecó en exceso de individualista, dejó su sello en el encuentro con dos o tres acciones de muchísima calidad. Está a otro nivel.

Los últimos minutos, en los que no pasó nada porque el Cartagena no lo quiso, demostraron de nuevo que este equipo es diferente al de pasadas campañas. Sabe dormir los partidos cuando toca y no le tiembla el pulso en esos instantes en los que todo el mundo se acelera. Entre Elady y Caballero dejaron pasar el tiempo en una esquina y Marc Martínez solo tuvo que intervenir una vez, sacando los puños para evitar el remate de Álex Vega. El Cartagena ya es segundo.