Fútbol | FC Cartagena

Un buen Efesé se olvida del gol

Los jugadores del Cartagena se retiran tras el pitido final. / Pablo Sánchez / AGM

Solo empata en un partido en el que fue mejor que el Badajoz mientras le duró la energía

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

Es el Efesé un equipo impredecible, capaz de lo mejor cuando esperas lo peor. Y al revés. Esta noche en el inicio de la Liga, que estaba marcado por las ausencias de Elady, Santi Jara y Verza y las incomodidades propias de no tener todavía la plantilla cerrada, algunos subían el puente de Soldado Rosique con las piernas temblorosas y casi firmando el empate. Venía el Badajoz, uno de los equipos que mejor se ha reforzado este verano en el grupo IV. Y el Efesé encaraba el primer partido de la temporada sumido en un mar de dudas.

El Cartagena, como manda su historia, volvió a sorprender. Esta vez para bien. Así, con un notable arranque en el que Carrillo tomó un inesperado protagonismo, siempre con la pelota pegada a su bota izquierda, los de Munúa se comieron a su rival. Fueron quince minutos. Solo quince. Pero estupendos. Manu Viana y Forniés mezclaron de maravilla por el costado izquierdo y Cordero y Vera, un chico del filial al que hubo que recurrir por las molestias de Verza, se impusieron en todas las disputas.

0 FC Cartagena

Markel Etxeberria, Andújar, Carlos David, Forniés; Cordero, Vera (Verza, minuto 60); Carrilo (Santi Jara, minuto 60), Quim Araujo, Manu Viana; y Caballero (Lucas De Vega, minuto 78).

0 CD Badajoz

Kike Royo; Toni Abad, Iván Casado, Morgado, Candelas; Maestre, Corredera, Julio Gracia (Caballero, minuto 63); Carlos Potero (Héber Pena, minuto 66), Dani Segovia (Jairo, minuto 78) y Adilson.

árbitro
Domínguez Cervantes (andaluz). Amarillas a los locales Vera, Cordero, Caballero y Manu Viana; y a los visitantes Carlos Portero, Morgado, Dani Segovia, Corredera y Candelas.
estadio
Cartagonova. Unos 6.000 espectadores

Solo faltó el gol. Lo tuvo Caballero, con un excelente remate de cabeza desde casi el borde del área. La pelota explotó contra la madera, con Kike Royo completamente superado. El centro de Manu Viana había sido delicioso y el ariete argentino, necesitado de estímulos positivos tras su aciago paso por el Almería, estuvo a punto de estrenarse por la puerta grande con la camiseta del Cartagena. Su gol tendrá que esperar un poco más.

Tras esa notable puesta en escena, que mereció el gol que no llegó, bajó un poco el ritmo el equipo de casa. No obstante, los de Munúa siguieron dominando y hasta dos veces más estuvo a punto de marcar Caballero. Fue en dos envíos desde la izquierda a los que el '9' albinegro no llegó por muy poco. Cordero, con un derechazo que se fue rozando el poste, también tuvo su oportunidad.

El Badajoz solo pudo replegarse en su parcela y esperar algún fallo de los de casa para robar y plantarse rápido en la portería defendida por Marc Martínez. Una vez lo consiguió, con un avance de Corredera que acabó con un fuerte y seco zurdazo del ex del Murcia al que respondió con una buena mano abajo el guardameta del Efesé.

Pablo Sánchez / AGM

La segunda parte fue otra cosa. Es cierto que siguió dominando el Cartagena, que fue el único equipo que arriesgó en ataque y que buscó los tres puntos con determinación. Y también es verdad que el Badajoz no fue el conjunto poderoso que se intuía. Pudo marcar el Cartagena en algún córner, pero ya no tuvo la clarividencia ni la capacidad para generar ocasiones de peligro que había exhibido en el primer tiempo.

De hecho, se le hizo larguísimo el partido a Caballero. También a Manu Viana. A Quim Araujo ni lo vimos. Y para colmo se lesionó Santi Jara cuando entró de refresco. Ya no había más cambios y los de Munúa jugaron prácticamente con uno menos el último cuarto de hora. Así, el Cartagena acabó mucho peor de lo que empezó. Y ya solo pudo firmar las tablas, esas que casi todos hubiéramos firmado antes de empezar.

En estas circunstancias, con tres titulares fuera del 'once' y otros tres o cuatro futbolistas que deben ser importantes todavía por fimar en la última semana del mercado, la cosa fue mejor de lo esperado. No se podía exigir demasiado. Y el Cartagena cumplió mientras sus jugadores tuvieron energía. Faltó el gol. Casi todo lo demás que debe tener un equipo de fútbol lo tuvo el equipo de Munúa. Viniendo de donde veníamos (una pretemporada imposible), no es poco.