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Sívori: «Tengo una deuda pendiente aquí desde el día del Vecindario»

Sívori, ayer en el despacho presidencial del FC Cartagena, en el estadio Cartagonova. /J. M. Rodríguez / AGM
Sívori, ayer en el despacho presidencial del FC Cartagena, en el estadio Cartagonova. / J. M. Rodríguez / AGM

«Es muy pronto para ponerse nervioso. Necesitamos tiempo para que los jugadores vayan conjuntándose», alega el vitoriano

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Arturo Igoroin, Sívori, (Vitoria, 1976) aterrizó hace un mes en el FC Cartagena, el club que le cambió la vida en 2003. A él y a su familia, ya que aquí se instalaron entonces y aquí se han quedado para siempre. Vino con 27 y este sábado cumple 43. Sívori se queda. 16 años lleva ya en Cala Flores. Tras una llamada de Paco Belmonte que él no esperaba, volvió once años después de haber tenido que irse, contra su voluntad, cuando era capitán y se estaba poniendo la semilla del gran éxito del fútbol local en tiempos modernos: el ascenso de Alcoy. Hace de todo. Es adjunto a la Comisión Deportiva y está en el día a día del primer equipo. También ayuda a Paco Sánchez con el filial y a Javier Madrid con los equipos de base.

-¿Cómo se ha encontrado el club en su vuelta, tras tanto tiempo fuera?

-Ha cambiado mucho. A mejor, desde luego. Los tiempos han cambiado y ahora las redes sociales, la publicidad, el márketing y la comunicación son importantes en el fútbol. En todo esto, el club está a un nivel muy alto. Hay gente muy cualificada y válida en el día a día. No hay color de la época que yo conocí a esta que vivimos ahora. Lo que han hecho Paco Belmonte y Manolo Breis en estos últimos años es de valorar. Y mucho. No hemos ascendido, pero estamos en el camino. Cuando entras aquí y conoces cómo se trabaja en el club, entiendes por qué se han jugado las tres últimas promociones de ascenso y los motivos por los que el Cartagena está saneado.

-También es muy distinto ser jugador, aunque sea capitán como fue su caso en el Efesé, que trabajar en los despachos. ¿Cómo es?

-El jugador viene, entrena y se va a su casa. Si es profesional, le da vueltas a todo e intenta mejorar cada día. Pero es cierto que los que estamos en este lado tenemos el doble de trabajo. Analizamos al rival, hablamos con el míster, planteamos el partido del domingo e intentamos ayudar a la gente que está con la cantera. Como futbolista, está claro, las preocupaciones son menores.

Las frases

Un club modernizado
«No hay color de la época que yo conocí a esto que vivimos ahora. Todo ha cambiado mucho, a mejor»
El mercado de verano
«Teníamos que hilar fino porque se tenían que hacer muchísimos fichajes. Y creo que hemos acertado»
Elady
«Estuvimos hablando y cada uno dio su punto de vista. Ya está tranquilo y nos tiene que dar mucho»

-Usted habrá visto de todo durante sus 18 temporadas en activo. ¿Aplica esa experiencia, por ejemplo, a la hora de aconsejar a los jugadores más jóvenes?

-Cada futbolista es un mundo, pero es verdad que el bagaje de tantos años en el fútbol lo tienes que aprovechar. Yo siempre digo que el chaval que con 20 años tiene una calidad espectacular y la madurez de los 35 años es el que triunfa. El camino es estar tranquilo y disfrutar de un entorno idóneo. Muchos que son muy buenos no llegan a nada.

-¿Qué ha aprendido en estos seis últimos años, desde que colgó las botas en La Unión hasta ahora?

-Lo dejé con 37. Y en La Unión quise ir poco a poco. Empecé siendo segundo entrenador del Tercera y cogí algún equipo de las bases. El segundo año ya me encargué de todo. Hice de director deportivo y firmé a los 22 jugadores y a todo el cuerpo técnico. Lo hice todo y eso, sea en Segunda B o en Tercera, te curte. Al final, es fútbol, son relaciones humanas y es gestión de un grupo. Los dos últimos años decidí dar un paso más y fui el entrenador del equipo, en Tercera. Quería probar. Solo tengo buenas palabras para La Unión. Lo vivido allí ha sido un aprendizaje maravilloso para mí.

-Pero la Tercera murciana de hoy es muy complicada. No hay recursos. Es difícil trabajar en unas condiciones tan precarias. ¿O no?

-Económicamente no está como hace 15 años. Es obvio que hay pocos medios. Pocos clubes tienen dinero y eso hace que obligatoriamente se tenga que apostar por la cantera. Pero eso también es un aliciente, ya que trabajas con gente joven y hay margen de mejora siempre.

-¿Cuándo entendió que su etapa en La Unión había acabado?

-Cuando me llamó Paco [Belmonte], sinceramente no me lo pensé. Yo no puedo decirle que no al Cartagena. Tengo una deuda pendiente aquí desde el año del Vecindario. Cada día me acuerdo de aquel partido. Sé que el fútbol me va a devolver aquello que no conseguimos [en 2006]. Aquí estoy y voy a pelear a muerte, desde mi puesto, para que el Cartagena ascienda este año.

-¿Qué le pidió Belmonte?

-Él me plantea entrar a trabajar en el club y me da un poco de libertad para que yo decida de qué forma lo voy a hacer. Nos conocemos desde hace tiempo y hemos hablado mucho de fútbol en estos últimos años. Lo vemos de la misma manera y creo que somos dos personas que nos entendemos bien. Planteamos ir poco a poco y que yo entrara en la Comisión Deportiva, para ser uno más. Voy a los entrenamientos, hablo directamente con el míster, estoy para lo que necesite cada miembro del cuerpo técnico y cada futbolista, veo a los contrarios, veo fútbol de Segunda B, me coordino con el scouting y todas las semanas me siento con Paco Sánchez y Javi Madrid parar tratar cosas de la cantera. Estoy muy contento, de verdad.

-Lo toca todo. Dicen que el que mucho abarca, poco aprieta.

-[Ríe]. Creo que es bueno hacer un poco de todo. Es un aprendizaje grande cada día, ya que no estoy solo con el primer equipo. Estoy con el filial y los juveniles, donde vamos a mejorar a corto plazo. Estoy seguro. Y he estado en el día a día del mercado de fichajes, que es una auténtica locura y que yo no conocía.

-Además, representó al club en el primer desplazamiento de la Liga, en Don Benito.

-Sí. Fuimos el sábado con el míster y el scouting a Badajoz, a ver el partido contra el Sevilla Atlético. Y luego nos fuimos al hotel con los jugadores. Me han recibido muy bien todos, futbolistas y cuerpo técnico.

-Usted ve y opina. ¿Está también facultado para apagar incendios? ¿Intervendrá cuando haya conflictos en el vestuario?

-Espero que no haya. Pero sé que habrá momentos buenos y otros no tan buenos. Lo que he visto este mes es que tenemos un vestuario espectacular. Los veteranos quieren aportar, corregir y aconsejar. Y esto es muy importante. Un buen vestuario da muchos puntos. Habrá problemas, seguro. Y ahí estará el míster, que es el que lidiará con ellos. Yo le puedo ayudar, si él me lo pide.

-¿Ha intervenido en el caso Elady?

-Estuvimos hablando un día y cada uno dio su punto de vista. Elady ya está tranquilo. Es jugador del Cartagena y tenemos que intentar dejar este asunto parado. Creo que nos puede aportar mucho este año, como hizo ya la temporada pasada.

-¿Cómo valora el mercado de fichajes? ¿Cuál es su balance?

-Se han tenido que hacer muchísimos fichajes y hemos tenido que ver un montón de jugadores. Teníamos que hilar fino y acertar. Hemos ido en la misma dirección todos los miembros de la Comisión Deportiva y creo que hemos acertado en lo que hemos incorporado al equipo.

-¿Qué operación ha sido la más difícil de cerrar?

-La de Jovanovic, porque hasta el último día no se pudo concretar. El chico quería venir y nosotros estábamos convencidos de la apuesta. Pero costó cerrar la operación. Es un gran delantero. Va a aportar mucho.

-El equipo no arranca en casa.

-No estoy preocupado. Es muy pronto para ponerse nervioso. Hay un ambiente de trabajo muy tranquilo y soy optimista. Necesitamos un poco de tiempo para que los jugadores se adapten y se vayan conjuntando. La Segunda B es una selva. Es una categoría muy complicada, pero lo mejor de todo es que el club está preparado, a todos los niveles, para el día después del ascenso.

-¿Veremos jugadores de la cantera en el primer equipo pronto?

-Ya estamos viendo a Javi Vera. Y vamos a conseguir que haya más casos. Es importante que el juvenil suba a División de Honor y este año el filial va a hacer cosas importantes en Tercera. Tengo clarísimo que el trabajo que se está haciendo va a dar sus frutos muy pronto. Hay cadetes y juveniles que llegarán al primer equipo.

173 partidos y 37 goles en sus cinco campañas en el Efesé

Alavés, Athletic, Córdoba, Leganés, Cartagena (2003-08), Águilas, Caravaca, Mar Menor y La Unión fueron los equipos en los que militó Sívori en una larga carrera, que se extendió hasta los 37 años y en la que nunca tuvo una lesión grave. En sus cinco temporadas en el Efesé acumuló un total de 173 partidos con la camiseta albinegra, lo que le convierte en el quinto con más encuentros disputados en la historia del club, solo por detrás de Mariano Sánchez, Alberto García, Ander Lafuente y Javi Manzano. Hizo 37 goles y solo es superado en esta faceta por Alberto García (62), Keko (39) y Toché (38).

Debutó con 20 años en Primera y su nombre es Arturo, pero le llaman Sívori desde muy pequeñito, cuando empezó a dar patadas a un balón en el barrio vitoriano de Arana y jugaba en los alevines del Arambizkarra. El apodo le viene de su padre, quien fue futbolista amateur y tenía cierto parecido físico con el argentino Enrique Omar Sívori, leyenda del fútbol en los años 60 y 70. Afincado en Cala Flores desde que lo firmó Paco Gómez en el verano de 2003, asegura que él ya no se mueve de aquí. «Me considero un cartagenero y un cartagenerista más», dice. Su hijo mayor es delantero del FC La Unión Atlético.