Cristo se queda en Alumbres

Cristo Martín, en el partido entre el Cartagena y el Malagueño del pasado curso. / pablo sánchez / agm
Cristo Martín, en el partido entre el Cartagena y el Malagueño del pasado curso. / pablo sánchez / agm

Su fichaje por el Minerva, equipo de Tercera con el que lleva cinco semanas entrenándose, está «casi hecho», a falta de unos detalles, anuncia Lillo

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Cristo Martín (Santa Cruz de Tenerife, 1987) se queda en Cartagena. Concretamente, va a jugar en la diputación de Alumbres, de 3.300 habitantes y donde el modesto SFC Minerva, de Tercera División, va a hacer un «esfuerzo importante» para que se convierta en un refuerzo de lujo para Juan Lillo, «posiblemente a partir de la semana que viene», anunció ayer a 'La Verdad' el propio entrenador del conjunto de Alumbres. Cristo lleva cinco semanas entrenándose a las órdenes de Lillo y está «listo para competir ya mismo», aseguró el preparador del SFC Minerva. Eligió este club, entre otras cosas, porque allí está Juan Carlos Ceballos, su amigo y excompañero en el Efesé.

Cristo ha tenido varias ofertas de clubes de Segunda B. De hecho, el último día del mercado, el pasado 2 de septiembre, estuvo cerca de firmar por el Lleida. Pero al final esa opción no se concretó. También le ha llegado alguna propuesta del extranjero, algo que ni siquiera ha valorado porque acaba de ser padre y no quería salir del país. Así las cosas, todo se ha puesto de cara para el cuadro de Alumbres, que anoche -al cierre de esta edición- ultimaba los detalles de una operación que podría quedar cerrada a lo largo del fin de semana.

«Todos estamos locos por cerrar el tema. Él nos ha dado su palabra de que si se queda por aquí será para jugar con nosotros. No es un jugador de Tercera. Eso es obvio. Por circunstancias está con nosotros y aquí nos podría servir de gran ayuda. Antes de lesionarse, era el mejor futbolista de toda la Segunda B. En la Minerva queremos ayudarle y desde el primer día le abrimos las puertas, para que se entrenara con el grupo. Es uno más, de hecho. Esperamos que todo se pueda cerrar en los próximos días», contó Lillo.

«Nosotros vamos a liberar al futbolista cuando tenga una oferta de Segunda B», avanzan en su nuevo club

En ese acuerdo, si finalmente se cierra, «lo que hay hablado es que nosotros vamos a liberar al futbolista cuando le llegue una oferta de superior categoría. En principio, firmaría hasta Navidad. Lo normal es que entonces le salga un equipo. Si estamos arriba y podemos pensar en jugar la promoción de ascenso, tal vez podríamos convencerlo para que se quedara en Alumbres hasta junio. La idea es ir poco a poco y lo primero es cerrar todo con él, que tenga su ficha y que pueda debutar», explicó Lillo. Si nada se tuerce, Cristo se estrenaría con la camiseta de la Minerva el próximo 6 de octubre en El Secante, recibiendo al Churra.

A nivel físico, Lillo lo ve «muy bien», ya que está «completando todos los entrenamientos y solo le falta esa chispa y ese ritmo que te da la competición oficial». Hay que recordar que el atacante tineferño, descartado por el Cartagena el pasado mes de agosto tras cuatro temporadas como albinegro, solo disputó 61 minutos (repartidos en tres encuentros) la temporada pasada. No juega desde el mes de marzo, ya que a principios de abril sufrió una rotura muscular que le hizo perderse todo el final de temporada. En mayo de 2018 pasó por el quirófano tras romperse el tendón de Aquiles en un entrenamiento con el Cartagena.

Mala salida

Cristo tenía contrato con el Efesé hasta el 30 de junio de 2020, pero desde la eliminación en Ponferrada estaba cantado que el club no quería que lo cumpliera. Tras un verano muy incómodo para todos los actores implicados en la salida del tinerfeño del conjunto de Paco Belmonte, el pasado 9 de agosto acabó la relación. Fue de forma traumática. Bien entrada la noche de esa larga jornada, el Efesé despachó la salida del tinerfeño con una sola frase y sin agradecimientos , tras firmar la rescisión «más alta» del verano y cerrar de mala manera una intensa relación de cuatro años.

Cristo (106 partidos y 11 goles en el Efesé entre 2015 y 2019) se mostró inflexible en la negociación y exigió el dinero que tenía firmado en su contrato. Otros compañeros suyos que se marcharon este verano del Cartagena, como Jesús Álvaro, Aketxe, Óscar Ramírez y Orfila, perdonaron mucho dinero al club y acabaron firmando rescisiones muy bajas. Eso (o algo parecido) es lo que Belmonte y Sánchez Breis querían de Cristo. El tinerfeño no cedió y el club, en una escuetísima nota pública, solo empleó 24 palabras para decir adiós a Cristo. Amargo final, sin duda.

«Hemos empezado dando la cara ante los mejores», dice Lillo

Juan Lillo está «feliz» e «ilusionado» en esta nueva etapa que se ha abierto para él en el banquillo del SFC Minerva. A sus 50 años y tras haber dirigido a Bala Azul, La Unión, Mar Menor y Cartagena B, el técnico afincado en la ciudad portuaria confiesa que «el inicio de temporada es para estar todos muy satisfechos, ya que hemos jugado contra tres de los mejores equipos del grupo, Mar Menor, Pulpileño y Lorca, y ninguno nos ha ganado ni ha sido mejor que nosotros. Hemos empezado dando la cara ante los mejores y eso nos tiene que servir para coger confianza», cuenta Lillo. Los de Alumbres han empatado sus cuatro partidos y su entrenador cree que «pronto va a llegar esa primera victoria y vamos a tirar para arriba en la clasificación». El Minera es decimocuarto, con 4 puntos, y este domingo visita el campo de El Palmar.

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