Los conflictos internos convierten a Ciudadanos en un campo de minas

Miguel Sánchez, en primer plano, se dispone a anunciar su renuncia a presentarse a las primarias, el 18 de febrero, seguido de la secretaria de Organización, Valle Miguélez. / G. Carrión / AGM
Miguel Sánchez, en primer plano, se dispone a anunciar su renuncia a presentarse a las primarias, el 18 de febrero, seguido de la secretaria de Organización, Valle Miguélez. / G. Carrión / AGM

A las dimisiones en las organizaciones locales, las últimas en Santomera, se une el resquemor por una candidatura regional en la que se han colocado los principales cargos orgánicos

Julián Mollejo
JULIÁN MOLLEJO

Ciudadanos (Cs) está cometiendo uno de los peores pecados en los que puede incurrir un partido en pleno periodo electoral: exhibir sus divisiones internas.

El último episodio tuvo lugar ayer en Santomera, donde varios cargos de la directiva local, entre ellos su coordinador, José Antonio Ortega, presentaron su renuncia por «la decisión unilateral de la dirección del partido en Murcia de cambiar la lista electoral» elaborada por la organización local, según explicaron en la cuenta de Twitter del partido.

Un día antes, en Totana, varios miembros de la directiva presentaron su dimisión por su disconformidad con una candidatura para las elecciones municipales del 26 de mayo «impuesta de forma arbitraria», según los dimisionarios, por la ejecutiva regional. El comunicado difundido por uno ellos, Carlos Méndez, acusaba a la dirección regional de actuar «al margen de los intereses de Totana y sin tener en cuenta el criterio de la agrupación, que es la conocedora de las personas, los problemas y de la situación del municipio».

Leonardo Pérez presenta hoy en Cartagena una denuncia por las presuntas irregularidades en las primarias autonómicas

En las últimas semanas, han surgido también problemas en Caravaca, Molina de Segura y Los Alcázares, todos ellos resueltos con la dimisión de cargos directivos. Aunque el más grave ha ocurrido en Lorca, donde Antonio Meca, el concejal que llevado la bandera del partido durante esta legislatura, se dio de baja para presentarse a los comicios con un partido nuevo tras comunicarle la dirección regional que no contaba con él para volver a encabezar la candidatura.

A todo ello se unen las no menos graves acusaciones sobre presuntas irregularidades cometidas en las primarias regionales que ganó Isabel Franco, y que hoy se convertirán en una denuncia formal que el perdedor de las primarias, Leonardo Pérez, presentará en la comisaría de la Policía Nacional de Cartagena.

Hasta ahora, los máximos responsables del partido, la secretaria de Organización, Valle Miguélez, y el responsable de Acción Institucional, Francisco Álvarez, han optado por el silencio. Dejaron sola a Franco en la defensa de la corrección del proceso de primarias y ayer eludieron dar su opinión sobre las dimisiones en Totana que les requirió 'La Verdad'.

Solo el candidato al Congreso Miguel Garaulet se pronunció sobre estos problemas en una entrevista concedida a este diario, calificándolos de «casos puntuales». «Siempre hay gente que se cree que ha hecho un buen trabajo y no se ve reconocida, pero es que somos 1.700 afiliados y no podemos ponerlos a todos. De todas formas, hablamos de que han dimitido tres en Totana, pero no se habla que hay 21 personas en la lista de ese municipio», agregó Garaulet.

La punta del iceberg

Sin embargo, otros miembros del partido consultados por 'La Verdad' aseguran que el malestar dentro de la organización es mayor y que solo la proximidad de las citas electorales está conteniendo que aflore. La impresión de estas fuentes es que si los resultados en las urnas no son todo lo satisfactorios que se presumen, las disensiones públicas se multiplicarán.

La causa más reciente de resquemor es la configuración de la candidatura para las elecciones autonómicas del 26 de mayo que encabeza Isabel Franco, y que la dirección del partido se resistió a facilitar a los medios de comunicación el pasado lunes, cuando concluía el plazo de presentación ante la Junta Electoral Provincial.

Muchos en el partido no entendieron que se le privara al portavoz de Ciudadanos en la Asamblea Regional, Miguel Sánchez, la posibilidad de presentarse a las primarias para optar a la reelección. Y tras ver la candidatura regional, lo entienden aún menos al comprobar que de los puestos cuarto al octavo, todos ellos con opciones de salir elegidos, según las encuestas, figuran cuatro cargos orgánicos: Valle Miguélez, Francisco Álvarez, Antonio Sánchez Lorenzo, que fue asesor de Miguel Sánchez, y Elena García Quiñones, secretaria de Programas.