El 'techo de cristal' de la Eurocámara

La eurodiputada italiana Licia Ronzulli participa en una votación con su hija en el escaño. /REUTERS
La eurodiputada italiana Licia Ronzulli participa en una votación con su hija en el escaño. / REUTERS

Cada vez es mayor la presencia femenina, pero solo uno de cada tres escaños en Estrasburgo está ocupado por una mujer

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

Las mujeres son mayoría en la Unión Europea, suponen el 51% de la población, casi 258 millones, según Eurostat. Sin embargo, su representación en la sede de la soberanía de los ciudadanos de la UE, el Parlamento Europeo, no se corresponde con su peso entre los habitantes de los 28 países miembros. Las diputadas apenas llegan al 36% del total de la Eurocámara, señalan los datos de la Comisión Europea.

Desde las primeras elecciones al Parlamento Europeo, en la legislatura de 1979-1984 (que contó como presidenta a una mujer, la francesa y superviviente del Holocausto, Simone Veil) la evolución del porcentaje de mujeres entre los eurodiputados ha ido en aumento. En la primera legislatura fue del 16,3%, con el cambio de siglo rozó el 30% y en 2009 pasó al 35%. En esta última legislatura se alcanzó el mayor porcentaje de mujeres (36,2%), superior a la media de los parlamentos nacionales en la UE, que está en el 27,9%, según los últimos datos de la Unión Interparlamentaria.

Pero a día de hoy la igualdad sigue siendo un reto en la Eurocámara. En términos globales, no ha alcanzado la paridad en los escaños, ni mucho menos en los puestos de responsabilidad. Solo hay cinco mujeres en las vicepresidencias (35,7%), once presiden diferentes comités (un 48%, casi rozando la mitad) y solo una de cada tres ocupan un escaño en el hemiciclo comunitario.

La paridad no ha llegado tampoco a los puestos de responsabilidad: solo hay cinco vicepresidentas

Las diferencias entre países son notables. Por ejemplo, diez de los trece eurodiputados de Finlandia en la última legislatura eran mujeres. La representación femenina de Croacia e Irlanda supera a la masculina -seis por cinco en ambos casos- y la española se acerca a la paridad -ellas son 26 y ellos, 28-. Unas cifras mejores, en lo que a igualdad se refiere, que algunas de las grandes potencias europeas como Italia -28 mujeres por 45 hombres-, Francia -32 por 42- o Alemania -35 por 61-. La situación es peor en los pequeños estados o los últimos en llegar al club europeo. En Estonia y Chipre solo hay una representante entre los seis eurodiputados de cada país; en Bulgaria, son tres eurodiputadas frente a catorce y en Lituania, dos mujeres por nueve hombres. Malta, en cambio, es el ejemplo de la paridad perfecta: cinco hombres por otras tantas mujeres.

Cuotas de género

Este crecimiento se debe en gran parte a que algunos países han introducido cuotas de género para que la representación sea mayor. Rumanía aplicó esta política poco después de su entrada en la UE, aunque su cuota es mucho más baja, solo exige al menos una candidata mujer por cada lista. Croacia y Eslovenia exigen al menos un 40% de cuota femenina, Francia y Bélgica aún más (50%), mientras que Italia y Portugal (33%) y Polonia (al menos un 35%) tienen otro baremo.

En el caso de España las listas electorales requieren un mínimo de 40% de mujeres entre el total de candidatos de todos los partidos que concurren, además de mantener el mismo porcentaje cada cinco puestos en la lista (dos mujeres y tres hombres o viceversa).

De las 32 formaciones españolas que concurren al Parlamento Europeo el próximo 26 de mayo, sólo en diez las mujeres son cabezas de lista. Entre las más conocidas se encuentran la exministra de Sanidad Dolors Montserrat del PP; Izaskun Bilbao, que ya fuera eurodiputada por el PNV y que ahora lidera la Coalición por una Europa Solidaria; María Garzón, hija del juez Baltasar Garzón, de Actúa; Silvia Barquero del Pacma; y la periodista Sara Montero, de Recortes Cero-Los Verdes.

María Eugenia Rodríguez Palop de Unidas Podemos encabeza la candidatura por accidente después de que el que iba a ser el número uno, Pablo Bustinduy, se retirase a última hora. Otras mujeres al frente de candidaturas son Laura Requena del Movimiento Corriente Roja; Eva María Ubago del Partido Humanista; Consuelo Mira de Iniciativa Feminista y Antonia Alba de Igualdad Real.