EL ZAGALICO

LOLA GRACIA

Según 'El arte de la guerra', la mejor victoria es vencer sin combatir. Eso pensaría el zagalico, López Miras, cuando le propuso a Ciudadanos firmar un pacto para gobernar. Sucedía en el debate organizado por 'La Verdad'. La Franco le contestó que «yo no quiero pactar con usted, yo lo que quiero es ganarle las elecciones». Sutil no es la muchacha y orientalista tampoco, lo digo por lo del arte de la guerra.

He intentado morderme la lengua y no hacer más leña del árbol caído porque nadie duda de que Miras caerá con todo su peso sobre el asfalto de San Esteban. Lo que no sabemos es dónde se levantará.

Realizaré esa pregunta incómoda que nos hacemos todos, militantes del PP incluidos. ¿Es que no había otro candidato mejor? Nos consta que muchos pretendientes estaban imputados. Pero, aun así: ¿no había nadie mejor?

Miras es muy joven y, como orientalista que soy, los prefiero con un poco más de escuela. La experiencia es un grado. Es más, me han llegado quejas de personas que han dado muchos años de vida al partido y no han recibido ni una tarjeta de agradecimiento del zagalico. De verdad que detesto los ataques frontales, pero detesto aún más la carencia de modales.

Cuando el otro día dijo en Águilas que le tenían que votar porque había crecido recorriendo sus calles o paseos (no lo recuerdo bien), me sonrojé de vergüenza ajena. Hasta mi hijo notó los espumarajos que salían de mi sensual boca. No puedo con el zagalico, ea, y mi mente racional y educada no entiende cómo es presidente de mi región. Murcia se merece algo mejor.