«Hay mucho talento cultural y poco apoyo; trabajamos en el vacío»

Los creadores Tatiana Abellán, Antonio Fidel, Pascual García, Javier Ruano y Patricia Reus, en la redacción de 'La Verdad', donde debatieron sobre cultura. / martínez bueso
Los creadores Tatiana Abellán, Antonio Fidel, Pascual García, Javier Ruano y Patricia Reus, en la redacción de 'La Verdad', donde debatieron sobre cultura. / martínez bueso

Cinco creadores de distintas disciplinas debaten sobre las necesidades de un sector que reclama un plan a medio y largo plazo

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

No hay un modelo de industria ni proyecto cultural alguno, ni tampoco las infraestructuras necesarias para el impulso y fortalecimiento de la cultura en la Región. Y a ello se podrían añadir varias dificultades más: falta de apoyo en la producción, escasa promoción del talento murciano, carencia de espacios públicos, trabajo precario y, entre otras, abandono institucional. Todas y cada una de estas quejas se incluyen en la radiografía que cinco artistas y creadores de la Región realizan de la situación actual del sector, un terreno profesional integrado por una gran variedad de disciplinas pero que aúna problemas comunes. Así lo creen la artista molinense Tatiana Abellán, el músico cartagenero Antonio Fidel, el escritor moratallero Pascual García, la arquitecta murciana Patricia Reus y el actor y director de teatro también murciano Javier Ruano, protagonistas de un encuentro en 'La Verdad' para abordar las necesidades y fortalezas de la escena cultural murciana, una escena, coinciden, rica en «talento» pero carente de «soporte».

«No es una flor que pones en un florero para que se diga 'qué bonita está Murcia'»

«Igual que se muestra en Fitur nuestro potencial turístico, se debería alimentar la cultura» Patricia Reus. Arquitecta

«Estamos estancados en el entusiasmo», describe Abellán el citado panorama creativo aludiendo al título del libro 'El entusiasmo. Precariedad y trabajo creativo en la era digital' (Anagrama, 2018), de la ensayista cordobesa Remedios Zafra. En la Región, argumenta, «no existe un modelo de consumo de cultura» y tampoco «una estructura de mercado» y eso, cree, hace que «estemos trabajando en el vacío». Un vacío agravado por «promesas» políticas que no terminan de llegar, como «la Ley de Mecenazgo» o «el Estatuto del Artista», y por la idea, lamenta, de que «por trabajar en la cultura se sobreentiende que el artista ya recibe una plusvalía en cuanto a visibilidad y reconocimiento» que no se contabiliza en términos económicos. «Tengo 62 años, he vivido siempre de la música, y aún hoy me preguntan a qué me dedico», resume Antonio Fidel con esta frase uno de los problemas que atañen al mundo de la cultura, que no «se cuida», ni se entiende como una «fuente de riqueza», sino como «decoración», añade Patricia Reus.

SUS CINCO MEDIDAS PARA IMPULSAR LA CULTURA

1. Establecer un modelo fijo
En la Región, afirman los creadores, no existe un proyecto cultural estable y con continuidad a medio o largo plazo, que es «imprescindible» para el sostenimiento y crecimiento del sector.
2. Generar espacios de producción
Dotar a los artistas de la infraestructura necesaria para poder sacar adelante sus proyectos. Hay, denuncian, una gran cantidad de espacios de titularidad pública cerrados y sin usar.
3. Visibilidad
Promocionar y publicitar entre los ciudadanos de la Región el trabajo de los artistas murcianos, acercando sus propuestas al público y poniendo en valor el talento regional.
4. Exportar talento a nivel nacional e internacional
Mostrar en otras ciudades, tanto españolas como extranjeras, la actividad creativa de los artistas de la Región con el fin de dar proyección a sus obras.
5. Apoyo a la empresa cultural
Cuidar la iniciativa privada, como ocurre en el sector empresarial, facilitando su actividad y desarrollo, sin que la intervención de la Administración suponga una competencia directa con las empresas del sector, aclaran.

Las pasadas elecciones generales y los comicios a los ayuntamientos, la Asamblea Regional y el Parlamento Europeo que tendrán lugar el próximo domingo han puesto sobre la mesa varios temas de debate a lo largo de las últimas semanas, pero ninguno de ellos, creen los entrevistados, referentes a la situación de la cultura: «A raíz de la crisis, se consideró que de lo primero que se podía prescindir era de la cultura», critica Abellán, «algo que -apunta Ruano- no ocurre en otros países donde la actividad cultural es el motor de todo lo demás», y pone por ejemplo Francia. «Modelos -está convencido el actor, impulsor de la asociación La luz de la verbena, en Murcia, y miembro fundador de la compañía Teatro Pequeño, iniciativa surgida a partir de la imaginación y la necesidad de crear e innovar- existen y funcionan, otra cosa es que se quieran aplicar».

«Con la crisis se consideró que de lo primero que se podía prescindir era de la cultura»

«No existe un modelo de consumo ni una estructura de mercado. Trabajamos en el vacío» Tatiana Abellán. Artista

Y aquí Reus compara Murcia con Cataluña, donde «se ha hecho un esfuerzo por montar un pabellón catalán [en realidad, un espacio dentro del apartado 'Eventos colaterales', pues a los pabellones solo tienen acceso los Estados] en la Bienal de Venecia, con el fin de mostrar el trabajo de sus artistas. Igual hacen desde hace años en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara [FIL, en México], porque están entendiendo la cultura como una actividad y no solo como un resultado», señala Reus, para quien, «del mismo modo que se muestra en Fitur nuestro potencial turístico», se debería «alimentar» y «exponer» la cultura regional.

En cuanto a nutrir de contenido al sector, Reus, copropietaria del estudio de arquitectura Blancafort Reus y también profesora de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), cree fundamental la inversión en espacios de producción por parte de la administración. «Quienes nos gobiernan tienen que ser conscientes de que la cultura no es una flor que pones en un florero para que se diga 'qué bonita está Murcia', sino que se debe gestionar igual que se gestionan nuestros intereses educativos y sanitarios».

«La Administración gastó mucho dinero en traer a gente de fuera y se cargó la iniciativa privada»

«Tengo 62 años, he vivido siempre de la música, y aún me preguntan a qué me dedico» Antonio Fidel. Músico y empresario

A pesar de que el sector «ha sido maltratado», sobre todo a partir de la crisis iniciada en 2008, afirma Abellán, «Murcia es un hervidero cultural». «No es cierto que en la Región no pasa nada culturalmente, y no hay más que ir a Almería y a Alicante, que son provincias vecinas, para comprobar que allí sí que no pasa nada», defiende García.

«Lo que sucede -responde Ruano a esta paradoja- es que los artistas estamos empeñados en crear cultura y hemos sacado proyectos de la nada». En literatura, pone como ejemplo García, «hay editores vocacionales que son auténticos héroes, y que están funcionando por su cuenta con pequeños proyectos».

«No queremos subvenciones»

«En Murcia hay mucho talento, pero no se promociona. En otras regiones, a sus cantantes, a sus actores o a sus pintores, se les da publicidad para que la gente sepa que están ahí. Y eso no es subvencionar, porque nosotros no queremos que nos subvencionen, sino que nos den facilidades para dar continuidad a nuestros trabajos», mantiene Ruano. Para el artista, «el problema es que no existe industria cultural», y quienes quieren dedicarse a la cultura tienen que salir fuera, «y ya si consiguen ser conocidos en Madrid o en Barcelona, o en algún país extranjero, quizá puedan venir a Murcia», cuando «los políticos deberían estar más orgullosos de lo que tienen en su Región», añade Ruano.

«En literatura hay editores vocacionales que son auténticos héroes, y que están funcionando por su cuenta»

«No es cierto que en la Región no pasa nada culturalmente» Pascual García. Escritor

Las medidas puestas en marcha en los últimos años por la Consejería de Cultura en materia de promoción de artistas y fomento de la cultura se han materializado en un abanico de convocatorias de ayudas, como son el plan Escena, el plan Asociarte, el plan de Espacios Expositivos, Ayudas a la Producción, o la convocatoria de ayudas para intervenciones arqueológicas y proyectos de investigación, esta última todavía no resuelta pese a que se lanzó antes de iniciar el año. También hace unas semanas, la Consejería anunció una partida de 400.000 euros para la creación de un circuito de artes escénicas, desaparecido con la crisis, para el que está abierto el plazo de presentación de solicitudes.

«Acciones puntuales»

No obstante, para los creadores estas medidas son «acciones puntuales». «La base es la continuidad. Aparecen muchas iniciativas que luego desaparecen. Lo que necesitamos es un proyecto cultural a medio y largo plazo», coinciden.

Entre sus peticiones a quienes resulten elegidos el domingo para administrar la Región, figuran «la inversión en la producción», estima Reus; la visibilización, regional y «más allá de nuestras fronteras. En literatura hay que empezar a crear un puente que vaya de Murcia a Madrid y a Barcelona, porque necesitamos salir fuera», esgrime García, cuyo último poemario lleva por título 'Aniversario en París'; la «promoción de actores y compañías de la Región, que se vea lo que están haciendo», apunta Ruano; y una «mayor atención para los artistas visuales. Somos un grupo bastante heterogéneo y estamos desatendidos», incide Abellán, también profesora en la Universidad de Murcia, quien propone la «creación de una red de estudios para artistas» que implique a administración y artistas.

«Los políticos deberían estar más orgullosos de lo que tienen en la Región»

«En otras comunidades, a sus artistas se les da publicidad para que la gente sepa que están ahí» Javier Ruano. Actor y director de teatro

Para Antonio Fidel, además de músico -ha participado en la edición de más de 70 discos, muchos de ellos junto a Manolo García-, empresario -regenta el club Athenas en Cartagena-, también es importante que se «mime a las empresas que dan cobijo a los artistas», y que la Administración deje de ser un «competidor» de la iniciativa privada. «En los años en los que había dinero, la Administración gastó grandes cantidades en traer a gente de fuera, y se cargó la iniciativa privada, porque pagaban cachés con los que no se podía competir. Eso sigue pasando y es el colmo», protesta. Como aspecto positivo, resalta la vinculación de la cultura al turismo, a su juicio un «brote verde»: «Está empezando a interesar al sector. ¡Que al menos apuesten por eso!».