José López: «Solo aceptaré un pacto de investidura para ser alcalde, pero no en coalición»

José López, en el Puerto de Cartagena. / J. M. RODRÍGUEZ / AGM
José López, en el Puerto de Cartagena. / J. M. RODRÍGUEZ / AGM

«No gobernaré con los herederos de quienes esquilmaron Cartagena, ni tampoco con quien me traicionó después de dos años en el poder», afirma el candidato de MC a la alcaldía de Cartagena

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

Flanqueado por dos de sus asesores más cercanos, uno de los cuales le surte de datos para argumentar sus respuestas, José López Martínez (Cartagena, 1967) presume de ser la única alternativa al PP y al PSOE. Defiende que sus dos años en la alcaldía empezaron a enmendar veinte del Partido Popular en el poder, y que hubiera hecho más si el PSOE, con el que se coaligó en 2015, no le hubiera echado del Gobierno en 2017. Por eso quiere subir en voto, incluso más de lo que le asigna la encuesta de Sigma Dos para 'La Verdad', que le sitúa con 6, por los 7 del PP y los 7 u 8 del PSOE.

-¿Entrarán ustedes en pactos de gobierno?

-A día de hoy, lo más próximo es uno entre PP y PSOE, porque sus políticas son las mismas. Yo solo aceptaré pactos de investidura para ser alcalde. Cualquier formación que nos apoye será bienvenida para sentarse en la mesa y ayudar.

-¿Pero no en coalición como la pasada legislatura?

-No. Ni queremos ir con los que han esquilmado las arcas durante tanto tiempo o con sus herederos, ni tampoco con los que nos han traicionado y apuñalado por la espalda y, además, han sido un lastre mientras han gobernado con nosotros.

«Yo no revocaré la rebaja, haré lo que diga la Justicia, que la ha anulado»

-¿Cuáles son sus prioridades, si consigue apoyos para ser alcalde?

-Seguir donde lo dejé en 2017. Abriremos una oficina de buen gobierno para aumentar la eficacia y la transparencia. Ahí entrará todo: tributos, presupuestos participativos y subvenciones. Todo será publicado, para que se note que en esto no influyen los colores políticos. Remunicipalizaré más escuelas municipales y, si es posible, el Centro de Acogida y Tratamiento de Animales. Estableceré por ley el reparto de fondos para barrios y diputaciones, para evitar la priorización de las inversiones solo en cuatro calles del centro del municipio, dado que el 70% de los ciudadanos viven fuera del casco urbano. Si no hay muchas facturas en los cajones ni más sentencias indemnizatorias, pondré en marcha nuevas ofertas de empleo. Y no permitiré que nos sigan desangrando en contratos de servicios como el del agua.

«Destacan el submarino de la rotonda solo para obviar que mi gestión no admite comparación»

-¿Pero mantendrá la bajada, que recurrió ante los tribunales, o la revocará?

-Yo no voy a revocar nada. Haré caso a lo que me diga la Justicia, que ya ha avanzado que es ilegal. Además, es falso que aquello fuera una rebaja. Fue la consecuencia de acabar de pagar el préstamo por los primeros 25 años de contrato, a finales de 2017. La bajada real, en función de los costes del servicio, va a razón de cinco millones de euros al año.

-Otros grupos políticos le recuerdan que usted ya fue alcalde y que a su juicio, no hizo usted nada, más allá de poner la réplica del submarino de Peral en una rotonda.

-Solo quieren destacar el submarino de la rotonda de Capitanes Ripoll porque quieren obviar que lo que conseguimos en dos años no admite comparación con lo que han hecho otros. Pero nosotros hemos demostrado gestión profesional, honestidad y defensa de Cartagena. Recuperamos la autonomía financiera del Ayuntamiento, que estaba intervenido, con una reducción de 80 millones de euros de deuda en 18 meses. El PSOE en los dos años posteriores apenas la ha rebajado en ocho. Quitamos las cámaras 'cazamultas' y bajamos todos los impuestos, tasas y precios públicos.

«Me hicieron una campaña mediática por haber acabado con Barreiro y Alonso»

-¿La tasa de basuras ha bajado? Me parece que no.

-Pero no ha subido. Y se cambió para que la tasa que pagan los hogares no se aplicara a las empresas. Además, ejercimos un control de las concesionarias de servicios que, en el caso del agua, llevó a que nos echaran del gobierno. Dimos un impulso a la descentralización, con los presupuestos participativos, a la Zona Logística y a la recuperación del Anfiteatro.

-Muchas de esas cosas las empezó usted, pero no están acabadas.

-He terminado todo lo que empecé.

-¿El Anfiteatro también lo considera terminado?

-Está en marcha, ¿verdad? ¿Acabó la señora Barreiro de restaurar el Teatro Romano? No. Y aún lo estamos pagando. Pongamos las comparaciones en el mismo plano.

-También le reprochan que a usted se le conoce sobre todo por la bronca pública y que, pese a su discurso contra la corrupción, como alcalde compró el Hotel Peninsular a un miembro de su partido y cobró un sueldo mientras mantenía su dedicación a su empresa cafetera. ¿Lo considera justificado?

-En lo primero, hicieron una campaña mediática contra mí, por acabar con el PP, con Barreiro y con Alonso. Costó dos millones. Lograron 'trending topic' en redes sociales, con montajes de vídeo. Y un medio de comunicación vendió perfiles para amplificarlo. Respecto al 'caso Peninsular', está cerrado. El Tribunal de Cuentas dice que actuamos bien. En cuanto a la incompatibilidad, la única persona que puede emitir un informe es la secretaria del Pleno, que dice que yo lo hice todo de forma compatible.

«El Tribunal de Cuentas cerró el 'caso Peninsular', y la secretaria del Pleno el de la incompatibilidad»

-Su alusión a la pintura de labios y a la peluca rubia de la candidata del PP, Noelia Arroyo, le llevó a recibir acusaciones de machista. ¿Lo es o cree que solo dice las cosas claras?

-Muchas amigas, mi mujer y mi hija le contestarían mejor que yo. Yo no distingo entre hombres y mujeres. La única diferencia entre mi mujer y yo es que dormimos en lados diferentes de la cama. Por lo demás, cualquiera puede expresar lo que quiera. Otras usan eso para hacer campaña. El otro día alguien llamó 'locutora' a la señora Arroyo y ella dijo '¡hay sexismo!'. Y eso no sale en medios nacionales. Pero no soy yo el que vende vídeos de mi boda y regala pintalabios. Me parece la peor de las imágenes, utilizar la violencia contra las mujeres para hacer campaña.

-¿Continuará con el Plan General cuyo avance está en periodo de alegaciones?

-Yo inicié la mesa de participación en 2017 y fue la alcaldesa, Ana Belén Castejón, la que la paró. Por eso, le daremos el impulso necesario, priorizando el crecimiento de los barrios.

-¿Y el AVE?

-Tenemos un mandato del Pleno por cumplir, aunque PP y PSOE se lo han saltado. Lo llevaremos ante el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) para aplicarlo.

-¿Se refiere a volver al trazado este que proponen los vecinos?

-También lo propuso Adif. Tres de las once alternativas que presentó son muy parecidas a la vecinal.

-Pero sus técnicos dicen que solo el del corredor actual, con el final soterrado, permite cumplir con la Declaración de Impacto Ambiental y empezar este año. ¿No lo comparte?

-No, por mucho que quieran mentir. La declaración de impacto que caduca solo es de la Red Arterial Ferroviaria de entrada a la ciudad. En menos de ocho meses puede hacerse otra de un trazado que solo atraviesa bancales, sin afección a zonas protegidas. Además, el tramo pactado es apenas un kilómetro de vía. El resto hasta Murcia no está ni valorado y se demorará hasta 2023 o 2024, como muy pronto. Da tiempo a hacer seis estudios ambientales. En esto estaremos con los vecinos y si hay que levantar traviesas, el alcalde será el primero que lo haga. Además, exigiremos pagar solo del 8% del coste, no el 25%. No seremos menos que otros que son mucho más ricos.

«Defenderé la opción este, que Adif incluyó entre las suyas; el PP y el PSOE mienten»

-¿Tiene viabilidad la urbanización Novo Carthago? ¿Qué piensa de la moratoria urbanística que propone Castejón en el Mar Menor?

-Novo Carthago debe seguir el trámite. Ser más gallito que nadie y arriesgarse a causar un daño de 30 millones, que reclama la promotora, es hacer experimentos con nitroglicerina. Impulsar el proyecto solo es elevarlo a la Comunidad Autónoma, para que decida. Respecto a la moratoria, no voy a ser un inquisidor. Debemos seguir creciendo de acuerdo a la Ley del Suelo de 2015. Y si hay que cambiar esa ley, se cambia, pero lo que propone la señora Castejón no se puede hacer solo desde un municipio. Puede costar mucho dinero.

-¿Mantendrá los planes de hacer casas y un parque en El Hondón?

-Nos remitiremos a los estudios del profesor de la Universidad Politécnica Ángel Faz, que le encargamos nosotros. Ha aportado tres soluciones para que tanto la Comunidad como el Consejo de Seguridad Nuclear las conozcan y les den el visto bueno. Después regeneraremos la zona.

-¿Qué le parece la iniciativa de Castejón de hacer vivienda protegida en el Molinete y en el Monte Sacro? ¿Qué propone usted?

-Nosotros estamos por su excavación integral. Y cuando tengamos una parcela libre, haremos un colegio para los niños de las familias que mañana vivan allí. La señora Castejón quiere hacer otro Puerta Nueva, otro barrio universitario. ¿Se lo va a conceder al exalcalde José Antonio Alonso y a empresas amigas, para que se queden otro bocado de Cartagena? Les recuerdo que sigue de asesor del delegado del Gobierno el señor Ricardo Hernández, gerente de las sociedades de Alonso, que han esquilmado a Cartagena. Los golfos no se han ido del PSOE porque son los propietarios del partido, como también lo son del PP.

«Quieren otro Puerta Nueva: los golfos no se han ido del PP ni del PSOE»

-¿Dejaría que el señor Olivo haga el Plan Rambla?

-Primero tenemos que conocer lo pactado. Si se mantiene el acuerdo de hace 15 años, los funcionarios decían que generaba unas plusvalías que impedían cumplir la ley. Y pagarle 56 millones no está en nuestros planes. Tampoco cubrir el sobrecoste del parque previsto allí.

-¿Qué va a pasar con la provincia, ahora que el Estatuto de Autonomía está aprobado?

-Espero que ese Estatuto sea rechazado, porque dice burradas como que la soberanía regional reside en Murcia. Nuestra reivindicación tendrá una voz en la Asamblea Regional con la Coalición Municipalista en la que nos integramos. Logrará representación y defenderá la provincia.

-Volviendo a la encuesta de Sigma Dos para 'La Verdad'. ¿Qué le parece que el 61% de los cartageneros piensen que la Comunidad discrimina a Cartagena en inversiones?

-Que constata una realidad que ya conocíamos por la Universidad Politécnica y que al final ha calado en la ciudadanía, que quiere realidades. La encuesta refleja que el 70% valora positivamente las políticas que hicimos cuando estábamos en la alcaldía y que casi el mismo porcentaje rechaza las de la Comunidad y las del Gobierno central.

-¿Cómo se puede cambiar eso?

-Ya cambió en cada uno de los dos años en que fui alcalde. Conseguimos más inversión que en cualquiera de los de antes y de los de después. Y lo hicimos solo con cinco concejales, trabajando de forma profesional. Por eso necesitamos más votos.