Sánchez recibirá al futuro Gobierno regional con la negociación de la nueva financiación

Pedro Sánchez durante su visita a la Región el pasado marzo. /P. Sánchez/ AGM
Pedro Sánchez durante su visita a la Región el pasado marzo. / P. Sánchez/ AGM

El presidente califica de prioritario reformar el modelo vigente, que perjudica a Murcia, en los planes económicos que ha enviado a la UE

David Gómez
DAVID GÓMEZ

El Gobierno regional que salga de las urnas -y de las mesas de negociación- el próximo 26 de mayo puede llegar con un pan debajo del brazo, como los bebés. Y es que el Ejecutivo de Pedro Sánchez está dispuesto a abordar en la próxima legislatura, que arranca el 21 de mayo con la constitución del Congreso y el Senado, la reforma del modelo de financiación autonómica. De esta forma, se pondría fin a más de una década con el sistema vigente que maltrata a la Comunidad, que recibe cada año del Estado 250 millones de euros menos de lo que le correspondería por población para financiar servicios públicos fundamentales como la sanidad, la educación y las prestaciones sociales.

Según publica 'El País', en el Plan de Estabilidad 2019-2022 que el Ministerio de Hacienda ha enviado a la Comisión Europea se califica la revisión del sistema de financiación autonómica como una prioridad urgente en los próximos años. «Aunque se han dado pasos orientados a facilitar los debates a nivel político, en los últimos meses no se han presentado las circunstancias imprescindibles para conseguir los consensos necesarios requeridos para avanzar en la reforma del sistema, ya que es preciso que este trabajo se desarrolle en un marco en el que exista una perspectiva de estabilidad política en el medio plazo, situación que se espera tras la formación de un nuevo Gobierno», señala el documento remitido a Bruselas, según la información del mencionado diario de tirada nacional.

No obstante, para que Pedro Sánchez logre su objetivo de conseguir un reparto de fondos estatales que satisfaga a todas las autonomías necesitará el respaldo del Partido Popular, que pase lo que pase en las elecciones del 26-M seguirá gobernando en comunidades tan importantes como Andalucía y Galicia. En la reunión que el presidente del Gobierno mantuvo hace una semana con el líder nacional del PP, Pablo Casado, este le tendió la mano para alcanzar acuerdos en asuntos de Estado como agua y financiación. El giro al centro que Casado intenta escenificar desde la debacle del 28-A puede propiciar este entendimiento entre las dos principales formaciones políticas de España.

PP y Podemos coinciden en que mutualizar la deuda compensaría el injusto trato a la Comunidad

La reforma del sistema lleva pendiente desde el año 2014. Mariano Rajoy, pese a gobernar con mayoría absoluta en su primera legislatura, no la acometió debido a la situación de crisis económica que le tocó gestionar y a las tensiones territoriales que ya asomaban en Cataluña, que hacían muy difícil un acuerdo entre autonomías. No obstante, el PP dejó unos trabajos muy avanzados en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) que no fueron aprovechados por Pedro Sánchez tras su llegada a La Moncloa mediante una moción de censura. La precaria situación parlamentaria del Gobierno socialista (85 escaños) fue la excusa perfecta para aplazar la revisión del modelo. Pero ahora, después de la clara victoria del PSOE el 28-A y ante la perspectiva de un Ejecutivo estable para los próximos cuatro años, el presidente del Gobierno en funciones considera que ha llegado el momento propicio.

7.519 millones

Sin duda, una revisión al alza de los ingresos procedentes del Estado sería la mejor noticia que podría recibir el futuro Ejecutivo de la Región. Porque la insuficiente financiación ha condicionado mucho la acción de gobierno en los últimos diez años. Así, un reciente informe realizado por la consultora Analistas Financieros Internacionales (AFI), que dio a conocer 'La Verdad', cifraba en 7.519 millones de euros la cantidad que las arcas regionales han dejado de percibir por parte del Gobierno central desde 2009 debido a este sistema que margina no solo a la Región, sino a otras autonomías vecinas como la Comunidad Valenciana.

Este déficit, decía el mismo estudio, obligó al Ejecutivo autónomo a recurrir al endeudamiento para poder financiar los servicios públicos, generando una deuda global en la Región de 9.232 millones de euros a finales de 2018, según los datos oficiales del Banco de España.

Lo que dicen los programas de los partidos

«Un sistema justo» que dé lo mismo a todos los españoles
«Exigiremos una reforma del sistema de financiación. La Región de Murcia apuesta por un sistema justo y solidario que dé la misma financiación a todos los españoles. No podemos consentir que cada murciano reciba 180 euros menos que la media del resto de comunidades, lo que supone 246 millones menos para la Región cada año y 1.300 millones menos que la autonomía mejor financiada», señala el programa del PP.
Un pacto para «prestar servicios y reducir el endeudamiento»
«Promoveremos un pacto de Estado que configure un nuevo modelo de financiación autonómica, que garantice recursos financieros suficientes para prestar servicios públicos básicos y revise las reglas de financiación a las comunidades autónomas. También propiciaremos un acuerdo para rebajar el nivel de endeudamiento financiero, que permita liberar recursos para financiar nuevas actuaciones», dice el PSRM.
Un modelo de ZP «con la connivencia de Valcárcel»
Ciudadanos exige «la reforma del modelo de financiación autonómica que actualmente genera desigualdades entre comunidades, siendo la Región una de las más perjudicadas, un sistema aprobado por José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE) con la connivencia de Ramón Luis Valcárcel (PP)». «La reforma debe conseguir un nuevo modelo más justo, transparente y que garantice un reparto equitativo de los recursos», apuntan.
Un «sistema federal» que acabe con «el 'dumping' fiscal»
El programa de Podemos es el más extenso respecto a la financiación. Propone «un modelo federal» que tenga en cuenta factores como «necesidades de gasto, población ajustada, financiación normativa-efectiva y competencias asumidas», así como medidas para evitar «el 'dumping' fiscal». Plantea mecanismos para garantizar una proporción de inversiones en cada región en los Presupuestos Generales del Estado.
Sustituir el Estado de las Autonomías por el centralismo
Uno de los objetivos de Vox es sustituir el Estado de las Autonomías por un Estado centralizado con un solo Gobierno y un solo Parlamento, por lo que en su programa no hay una línea para la financiación autonómica. Para el «periodo de transición» hasta la desaparición efectiva de las autonomías, contempla el programa de Vox una drástica reducción de altos cargos y la eliminación de «entes públicos que dupliquen a los del Estado».

Buena parte de este dinero se le adeuda al propio Estado, que a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) resolvió los problemas financieros de las autonomías en los años más duros de la crisis. Uno de los puntos calientes del debate para la reforma del modelo de financiación estará en qué hacer con esas deudas de las regiones.

El tema de la financiación está en los programas electorales de los diferentes partidos. Al ser un asunto estatal, poco pueden hacer las formaciones regionales más que exigir la reforma del modelo. Los que más se adentran en el asunto son PP y Podemos, que curiosamente se ponen de acuerdo en la «mutualización de la deuda autonómica». Sería una fórmula, entienden las dos formaciones, para compensar ese maltrato que ha sufrido la Región con el sistema aprobado en 2009.