El PSOE ofrece a Ciudadanos la alcaldía de Murcia a cambio de la presidencia de la Región

Mario Gómez. /Nacho García / AGM
Mario Gómez. / Nacho García / AGM

Los socialistas echan el resto para convencer a Cs y plantean dar el bastón de mando a Mario Gómez, pese a que solo tiene cuatro concejales

David Gómez
DAVID GÓMEZ

El PSOE está dispuesto a hacer todo lo posible para alcanzar el deseado acuerdo con Ciudadanos que le permita gobernar la Región después de 24 años. Los socialistas ofrecieron ayer convertir en alcalde de Murcia al candidato de Cs, Mario Gómez, a cambio de que Diego Conesa sea presidente de la Comunidad con el voto de los seis diputados naranjas en la Asamblea Regional. El pacto se extendería al resto de ayuntamientos en los que Ciudadanos tiene la llave.

El PSOE lanzó la propuesta durante una reunión que representantes socialistas y miembros de la comisión de pactos de Cs mantuvieron en la capital a mediodía. No se convocó a los medios de comunicación a dicho encuentro, pese al compromiso de ambos partidos de que el proceso de negociación se desarrollaría con absoluta transparencia. Por parte del PSOE acudieron Alfonso Martínez Baños, Jordi Arce, Javier Mármol, Francisco Lucas y José Antonio Serrano, aspirante a la alcaldía de Murcia el 26-M, que sería el gran sacrificado en esta operación. A los integrantes habituales de la comitiva de Cs -Miguel Garaulet, Valle Miguélez y Ana Martínez Vidal- se unió Mario Gómez.

Los negociadores naranjas, a los que no sorprendió la oferta, no dieron una respuesta a los socialistas, insistiendo en que lo que toca ahora no es repartir sillones sino consensuar un programa de gobierno para aplicarlo en las instituciones durante los próximos cuatro años. En cualquier caso, tienen solo seis días para decidir si se alían con PP o PSOE en Murcia, Lorca y los otros diez ayuntamientos en los que son decisivos, pues el próximo sábado 15 de junio se constituyen las corporaciones salidas de las urnas.

Se necesita a Podemos

En el municipio de Murcia, el PP de José Ballesta ganó las elecciones con once concejales, por nueve del PSOE, cuatro de Ciudadanos, tres de Vox y dos de Podemos. Para ser alcalde, Mario Gómez tendría que recibir en la sesión de constitución del Consistorio los votos de los nueve concejales socialistas y los dos ediles de la formación morada, que sumados a los representantes naranjas en el Pleno alcanzarían la mayoría absoluta imprescindible para poder hacerse con el bastón de mando. La Ley de Régimen Electoral establece que cuando no hay ningún candidato con el apoyo de la mitad más uno de la Corporación municipal, la alcaldía va a parar de forma automática al primer candidato de la lista más votada en los comicios.

Ese indispensable apoyo de Podemos es el principal obstáculo para que el órdago lanzado por Diego Conesa pueda tener éxito. Ciudadanos ha dejado muy claro que en ningún caso gobernará o negociará con «populistas de izquierda y derecha», como recordó ayer Miguel Garaulet. Es decir, ni con Podemos ni con Vox.

Por su parte, desde la formación morada rechazaron ayer pronunciarse públicamente sobre la oferta de PSOE a Cs. En campaña siempre dijeron que nunca serían obstáculo para echar al PP de las instituciones. En cualquier caso, cualquier decisión sobre pactos en Podemos se somete al refrendo de los inscritos.

El PSOE destaca que este «gesto de generosidad» con Ciudadanos tiene como objetivo «la regeneración», en el sentido de «acabar con la red clientelar del PP en Murcia».

Con las llaves de La Glorieta pese al batacazo electoral

El prestigioso jurista Antonio Garrigues Walker comentaba hace unos días en el Foro Nueva Murcia que hasta que pasan treinta días no se sabe con certeza quién ha ganado unas elecciones. Eso podría ocurrir en el municipio de Murcia, donde Mario Gómez, que se dio un auténtico batacazo el 26-M, tiene en su mano ser el alcalde de la séptima ciudad de España si su partido acepta la proposición que realizó ayer el PSOE. Ciudadanos perdió en los comicios municipales tres mil votos y un edil con respecto a 2015. En comparación con las generales del 28-A, la formación naranja se dejó en el camino 20.000 votantes. Además, los resultados de Isabel Franco en las autonómicas fueron mejores en Murcia que los del candidato municipal. Asimismo, Cs descendió en apoyos en siete de las trece pedanías en las que ha tenido responsabilidades de gobierno.

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