PARECIDOS IMPOSIBLES

Julián Mollejo
JULIÁN MOLLEJO

Érase una vez un político curtido en la plaza pública municipal, que incluso disfrutó de las mieles del éxito electoral en su ciudad, lo que le impulsó para llegar a lo más alto de su partido tras una dura pelea interna. Con él ya a los mandos, el susodicho partido, que llevaba bastantes años sin ganar unos comicios en la Región, venció primero en unas elecciones generales y después, con él como candidato a la presidencia de la Comunidad, volvió a ganar en los comicios regionales siguientes, confirmando el cambio de ciclo político y llevando a la oposición a su principal adversario. La historia podría ser la de Diego Conesa, líder del PSOE murciano, pero es la de Ramón Luis Valcárcel, expresidente regional del PP. La vida, a veces, gasta estas bromas, creando similitudes y coincidencias que asustan, sorprenden o divierten. Diego Conesa podría cumplir con el relato, y seguir paso a paso la trayectoria del que fue la bestia negra de su propio partido durante más de dos décadas, si gana las elecciones autonómicas del 26 de mayo y consigue hacerse con el Gobierno regional. Sin embargo, hay un detalle trascendental e irrepetible para la gran esperanza murciana del puño y la rosa: aunque venza, no podrá alcanzar la mayoría absoluta de la que sí disfrutó su semejante durante la larga etapa que ejerció el poder. Y eso condicionará por completo el discurrir posterior al 26-M y hará que los caminos se bifurquen de forma irreversible, hasta el punto incluso de poder privarle del palacio de San Esteban.