Molina de Segura: nueve candidaturas para 25 ediles

Estanislao Vidal (CCD), Pedro Martínez (IU-Verdes), Joaquín Colomé (Democracia Plural), Mariano Vicente (Podemos-Equo), Esther Clavero (PSOE), María Dolores García (Cs) y José Angel Alfonso (PP), ayer, en el salón de Plenos de Molina de Segura. / j. l. vivas
Estanislao Vidal (CCD), Pedro Martínez (IU-Verdes), Joaquín Colomé (Democracia Plural), Mariano Vicente (Podemos-Equo), Esther Clavero (PSOE), María Dolores García (Cs) y José Angel Alfonso (PP), ayer, en el salón de Plenos de Molina de Segura. / j. l. vivas

La socialista Clavero aspira a seguir de alcaldesa para conseguir una Molina «imparable». Ciudadanos se siente «caballo ganador», el popular Alfonso cree en la remontada, Vox sabe con quién no pactará y Podemos confía en un gobierno «progresista»

Juan Luis Vivas
JUAN LUIS VIVAS

«Yo creo que en Molina habrá alcaldesa después del 26 de mayo», pronostica un veterano ex dirigente político de la localidad con respecto a los próximos comicios municipales. Si entre los cabezas de lista de las nueve candidaturas que se presentan solo hay dos mujeres, Esther Clavero, del PSOE, y María Dolores García, de Ciudadanos, su apuesta está clara. «Quizás tengamos dos alcaldesas esta legislatura», afina aún más otro político retirado, replicando la predicción del primero y sugiriendo así un hipotético pacto de legislatura del que, a fecha de hoy, nadie quiere hablar. Ahora bien, en función de los resultados electorales, dicho acuerdo podría ser una de las opciones más viables para afrontar el próximo mandato. «Cosas veredes...», acuña el mismo interlocutor.

Trece es el número deseado para conseguir una mayoría estable en el Ayuntamiento de la cuarta ciudad de la Región y a ello aspira la actual alcaldesa, la socialista Esther Clavero, «para que Molina siga imparable hacia una ciudad cohesionada y moderna», señala. El laboratorio político liderado por el PSOE durante los tres últimos años ha sido más consistente de lo que se podía vaticinar inicialmente, ya que había que conciliar intereses con otros tres partidos: Cambiemos Molina, Ganar Molina y dos ediles no adscritos que procedían de Ciudadanos. Y el acuerdo se ha mantenido hasta el final, como se puso de manifiesto en el Pleno del pasado miércoles con la aprobación del Presupuesto.

En 2015, los tres partidos de izquierdas sumaron once concejales, es decir, se quedaron a dos de la mayoría que ahora sí podrían conseguir si la ciudadanía aprueba con nota su gestión. Los dos socios de los socialistas concurren con sus marcas más conocidas y con caras nuevas: Podemos Equo, con Mariano Vicente, e IU-Verdes, con Pedro Martínez. Como ya ocurrió hace cuatro años, han decidido presentarse por separado y entonces no les fue mal porque sumaron cinco concejales. «Confiamos en mantener un gobierno progresista», afirma Vicente. Pero hay dudas más que razonables.

En 2015, la izquierda sumó once concejales y se quedó solo a dos de la mayoría absoluta

Si hay incertidumbre en este bloque, aún resulta más imprevisible lo que ocurrirá con otras tres fuerzas políticas que aspiran a conseguir representación municipal. El PP ya perdió seis concejales en 2015, pero aun así fue el partido más votado. Si se analizan los resultados de las elecciones generales, su representación bajaría hoy hasta los cinco escaños. «Ahora mismo somos la tercera fuerza, por lo que hay que remontar», indica el alcaldable popular, José Angel Alfonso, que ha apostado por la renovación en su lista.

El 'sorpasso' de Ciudadanos puede que esté más cerca que nunca. María Dolores García afronta la contienda electoral «a caballo ganador», remarca. Hace cuatro años, la formación naranja consiguió cinco concejales, pero un año después se quedó sin representación institucional porque el partido de Rivera los expulsó tras brindar su apoyo a Esther Clavero para ser investida alcaldesa. García no cree que aquella decisión les vaya a pasar factura ahora y antepone los «buenos resultados» que sacaron el pasado 28 de abril en los comicios nacionales, cuando Cs fue la segunda fuerza más votada en Molina, por detrás del PSOE.

El tercero de Vidal

Estanislao Vidal, que encabezó la lista de Cs hace cuatro años y fue uno de los cinco ediles expulsados por la formación naranja, vuelve a la carga como candidato de Coalición de Centro Democrático (CCD), la tercera marca política que se le conoce. En su anterior partido aún recuerdan que Vidal fue concejal de Cs en 2011, cuando los de Rivera consiguieron representación en apenas media docena de municipios de España, uno de ellos Molina de Segura. Quizás no consiga el escaño al que aspira, pero podría estar cerca. Lo que sí parece evidente es que los apoyos que reciba Vidal harán daño aritmético a los partidos de derechas.

Al reparto de ediles está previsto que se sume Vox, a tenor del buen resultado que esta formación consiguió hace tres semanas, con más de 7.000 votos que le hubieran reportado cinco concejales en una hipotética contienda local. Ahora se votará de forma distinta, pero saben que pueden ser decisivos en la conformación de un gobierno de derechas en Molina. Su cabeza de lista, Antonio Martínez, no quiere anticipar un acuerdo con PP y Cs. «Tenemos claro con quién no pactaremos», apostilla.

A la batalla electoral también se suma Somos Región con el ingeniero y profesor Mariano Martínez a la cabeza. Los votos que consiga el partido de Alberto Garre también pueden restar al PP. Y otro maestro de Formación Profesional, Joaquín Colomé, lidera el proyecto de Democracia Plural, un partido de reciente creación que aspira a hacerse un hueco, aunque difícilmente obtendrá representación en una contienda tan reñida: nueve candidaturas para veinticinco concejales.

Gobierne quien gobierne, la Corporación que surja de las urnas saldrá bien remozada porque catorce de los veinticinco ediles actuales se marchan a casa al no figurar en lista alguna. Y de los once que sí repiten (cinco del PSOE, dos del PP, uno de IU y tres exediles de Cs en las filas de CCD) puede que solo media docena saquen acta de concejal. De los cabezas de lista, repite Clavero. Y Estanislao Vidal, pero en otro partido. El 27 de mayo se sabrá si la alcaldesa pinta de rojo o naranja, o si hay alcalde de color azul.