Garre: «Miras está tan asustado que no hace más que pedir apoyos; ya tiene un pacto cerrado con Vox»

Alberto Garre, ayer, en el paseo marítimo de Santiago de la Ribera, en San Javier. / martínez bueso
Alberto Garre, ayer, en el paseo marítimo de Santiago de la Ribera, en San Javier. / martínez bueso

«El pueblo es sabio; la única encuesta a la que hay que dar valor es la del próximo 26 de mayo», afirma el candidato de Somos Región a la Presidencia de la Comunidad

Daniel Vidal
DANIEL VIDAL

Pisa Alberto Garre la orilla del Mar Menor poco antes de esta entrevista, en la que demuestra una ilusión inmarcesible y un optimismo que no tumban ni las encuestas. Las mismas que dejan a Somos Región sin representación en la Asamblea: «La verdadera encuesta es la del 26 de mayo, y aceptaré lo que decida el pueblo, que siempre es sabio», asegura Garre (Torre Pacheco, 1952), expresidente de la Comunidad y hoy líder de Somos Región, que abandonó el PP con un portazo en forma de carta a Mariano Rajoy. En la misiva, con acuse de recibo, denunciaba Garre que el partido estaba «podrido por la corrupción». Y «poco menos que me fusilan», lamenta.

-¿Le contestó Rajoy?

-Nunca. Ni un mensaje.

«No creo que sean unas elecciones especialmente complicadas»

-Algunos echan de menos a Rajoy viendo la situación del PP actual. ¿Le pasa a usted lo mismo?

-Yo nunca tuve mucha confianza en Rajoy. Él siempre decía aquello de 'cuando no hago nada también estoy haciendo algo'. Y es verdad, nunca decidía nada. Eso prácticamente es un político inútil. Esperando a ver si escampa. Aunque peor que no hacer nada es meter la pata. Y, peor aún, meter la mano. No, no echo de menos a Rajoy. Y menos aún después de su última espantada. Interpretó como nadie la 'tocata y fuga' de Juan Sebastian Bach.

-Después de 32 años de carrera política, ¿son estas las elecciones más complejas a las que se enfrenta?

-¡Qué va! Yo ya fui candidato en el año 87 por Alianza Popular en un municipio como Torre Pacheco, donde sacamos dos concejales de 17. Eran los tiempos de una lucha titánica del centro derecha, que por entonces representaba Antonio Hernández Mancha, aunque luego volvió Manuel Fraga. Imagínese el panorama. No creo que sean unas elecciones especialmente complicadas. Ya nos quedó un panorama bastante complicado, consecuencia de la ausencia de líderes nacionales. Pedro Sánchez llegó al poder a través de una moción de censura, cosa que nunca antes había pasado. Y Mariano Rajoy, en vez de dimitir y convocar elecciones, en vez de querer ser presidente, se fue a comer a un restaurante y a fumarse un puro. Y dio lugar a que Pedro Sánchez fuera presidente con el apoyo de los separatistas y la izquierda más radical. Eso nos colocó en un panorama preelectoral muy complicado que ahora se ha consumado, aunque las expectativas que tiene Pedro Sánchez para formar gobierno son totalmente diferentes. Puede elegir otro tipo de compañías. Soy de los que piensan que Ciudadanos podía tener un gesto con el pueblo español prestando apoyo a Sánchez, aunque solo fuese de manera puntual en la investidura. En cualquier caso, ausencia de líderes nacionales. Hay mucha gente que echa de menos figuras como la de Manuel Fraga o la de Felipe González. Políticos que pensaban más allá de su propio partido.

«Su votante ya se ha dado cuenta de que su voto no ha servido para lo que podía valer; jugamos la segunda parte en campo propio»

-¿Y los políticos de ahora?

-El político ahora solo piensa en su partido y en las elecciones. Y, para que España funcione, uno tiene que enfrentarse a su propio partido para defender los intereses generales de todos los ciudadanos.

-Las últimas encuestas publicadas ni siquiera otorgan representación parlamentaria a Somos Región.

-Yo es que tengo dudas de que las encuestas pregunten sobre Somos Región y sobre Alberto Garre. Me da que no. Las encuestas, en cualquier caso, encuestas son. La única encuesta a la que hay que dar valor es la del 26 de mayo. Estamos notando muy buen ambiente. Estas elecciones no se parecen en nada a las anteriores. El votante de Vox ya se ha dado cuenta de que su voto no ha servido para lo que presumía que podía valer. Nosotros jugamos la segunda parte de esta eliminatoria en campo propio, con una identidad regional muy bien definida y con gente que no nos sometemos ninguno a las directrices de Ferraz, ni a las de Génova, y tampoco a lo que diga un señor de Bilbao.

«Como con el 'Prestige', el Estado español debería aportar todos los mecanismos presupuestarios a su alcance para acabar con la contaminación»

-Hablando, como dice, del 'señor de Bilbao'. ¿No les ha hecho daño Santiago Abascal con un discurso sobre el agua que hasta entonces solo parecía ser exclusivo de Somos Región? Los líderes regionales de Vox, incluidos los de Aragón, están defendiendo abiertamente el trasvase del Ebro.

-Eso yo no lo he leído. Yo lo que leí fue lo que dijeron los representantes de Vox en Castilla-La Mancha delante de Abascal. Y dijeron que había que acabar con un trasvase «inútil». Así llamaron al Tajo-Segura.

-Y, al día siguiente, Santiago Abascal cerró filas exigiendo un discurso idéntico en toda España.

-Sí, Abascal emitió un comunicado nacional al día siguiente, pero lo que habían dicho los líderes de Castilla-La Mancha, dicho queda. Vox no nos ha hecho daño. No sé el sentimiento que puede tener el señor Abascal respecto de la necesidad de agua que tiene esta región. Ese sentimiento lo tenemos especialmente los que hemos nacido y hemos crecido en el secarral del Campo de Cartagena. No me creo que el señor de Bilbao tenga mucha idea de lo que está hablando, ni compromiso con ese discurso.

-¿Por qué sigue defendiendo usted el trasvase del Ebro?

-El aragonés de la parte baja del Ebro no tiene inconveniente, según me manifestaron a mí, en que el agua que va a parar al mar se recoja en pantanos y que el 10% de esa agua vaya a parar al Levante español. Ellos no ponen ninguna pega a eso. Solo quieren que se cumpla el pacto del año 92, que incluía entre otras cosas el recrecimiento de los pantanos y la ejecución de nuevos embalses. Eso sería lo ideal. Con el agua que podría trasvasarse desde el Ebro, se podrían revisar las aportaciones del Tajo al Segura. Y todos contentos. Lo que no puede ser es que, sin tener el trasvase del Ebro, cerremos también el Tajo. Nosotros no renunciamos al Ebro porque, legalmente, el agua que pasa por todos los ríos de España es agua de todos, y así se recoge en la Ley de Aguas del año 85. No solo es el amparo legal, también el amparo social. El agua que recibimos del Tajo está dando de comer a 150.000 familias en el Levante español. Familias que, por su escasa cualificación profesional, no pueden trabajar en otra cosa. Si nos cortan el grifo del agua, es tan grave como mandar al paro y a la pobreza a 150.000 familias. Si tenemos la ley de nuestra parte, si técnicamente es posible y socialmente es necesario, debe ser políticamente irrenunciable. Y Europa no llegó a pronunciarse siquiera sobre la financiación.

«No me creo que el señor de Bilbao [por Abascal] tenga mucha idea de lo que está hablando»

-¿Qué propone para recuperar y conservar el Mar Menor?

-Al igual que ocurrió con el desastre del 'Prestige', el Estado español debería aportar todos los mecanismos presupuestarios disponibles para que desapareciera la contaminación del Mar Menor. Porque es un ecosistema único, tanto como las rías gallegas, o más. Es único no solo en España. También en Europa y seguramente también en el mundo entero. Hasta el día de hoy, que yo sepa, no hay un solo euro en los Presupuestos Generales del Estado. Y nosotros solos, con la deuda y la infrafinanciación que tenemos, no podemos regenerar por nuestra cuenta el Mar Menor. Es un asunto de Estado.

-¿Qué papel juega la agricultura en la recuperación de la laguna?

-Los agricultores están poniendo de su parte todo lo que saben. Que es sembrar, cultivar y cosechar. Y eso lo hacen de una manera impecable. Pero, para hacer eso, es obvio que se necesita abonar. Y por eso aparecen los nitratos. ¿Pero eso no lo conocía el ingeniero que elaboró el proyecto para transformar el Campo de Cartagena en la huerta de Europa? Claro que lo conocía. ¿Acaso en ese proyecto no estaban diseñados los salmueroductos que debían ir a parar al Mediterráneo para evitar la contaminación? También aparecen. ¿Se hicieron hasta el final? Parece que no. ¿Se cobraron hasta el final? No lo sé, me gustaría saberlo. Y no digo que los agricultores estén exentos de toda responsabilidad, pero no les carguemos con todas las culpas. La responsabilidad es de quien diseñó el proyecto. También habría que echar un vistazo a los desagües de las depuradoras del entorno del Mar Menor. Quizá nos llevemos una sorpresa

-¿Cuál sería su primera medida si volviera a ser presidente?

-Rebajar gastos. Tener siete consejerías en vez de diez. Yo dejé el Gobierno en siete, y el Gobierno funcionó. Y se hicieron un montón de cosas prácticamente sin dinero. Yo dejé el Gobierno regional con 31 asesores. Estamos en 52, y todavía tenían el ánimo de subirles el sueldo un 40%. Aunque luego dijeron que era una equivocación. A lo mejor no hacen falta asesores. Y, si hacen falta, que sea de manera puntual, y expertos en la materia. Soy de los que piensan que los funcionarios, jefes de sección que llevan muchos años haciendo su trabajo, son los mayores expertos y los mejores asesores que puede tener un consejero. Aunquea alguno te pueda salir rana.

«No podía seguir en el PP»

-¿Puede jugar en contra de Somos Región los muchos años que pasó Alberto Garre en el PP?

-Yo denuncié con luz y taquígrafos todas las cosas que me parecía que estaban mal. En el propio Congreso de los Diputados, cuando me opuse por ejemplo a la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha, que contemplaba el fin del trasvase Tajo-Segura y que contaba con el voto de María Dolores de Cospedal, que entonces ya era secretaria general del partido. Ni secretaria general, ni presidente, ni leches. Yo no soy del 'vota, cobra y calla', que es la partitocracia en estado sumo. Hay cosas por las que Alberto Garre no ha pasado nunca, ni pasará. Ir contra la Constitución o contra el programa electoral. Eso no se negocia. Yo tampoco abría expedientes porque sí cuando era presidente del Comité de Derechos y Garantías de mi partido. Aparecía un auto de investigación contra un militante o un alto cargo del partido, y yo abría un expediente informativo. Pero el ministro de Interior después cuestionaba los informes de la Guardia Civil. Y el ministro de Justicia cuestionaba los informes de la Fiscalía. Pero, ¿dónde se ha visto eso? Ese no era el partido que yo conocí. No podía seguir ahí.

-¿Por qué no despega el turismo de la Región, y qué propone para situar a Murcia como potencia turística?

-La mejor respuesta a esta pregunta la dan los propios empresarios. Hace falta un plan integral que no se enfoque solo en el sol y playa y en las casas rurales del Noroeste. Esto hay que unirlo con la cultura, la naturaleza y el patrimonio que tenemos, que no lo aprovechamos. Tenemos de todo, pero no hay un plan ni conciencia política de lo que supone unir la cultura y el turismo.

-¿Y para generar empleo de calidad y sacar a la Región de la cola de indicadores como la renta per cápita?

-Por ejemplo, ¿cómo es posible que se estén poniendo pegas al puerto del Gorguel? Según los cálculos de los economistas, podría generar entre 20.000 y 30.000 puestos de trabajo estables y de mayor calidad, con las ZAL correspondientes en Murcia y Cartagena. ¿Por qué no sabemos si el Corredor Mediterráneo continuará a Murcia y Andalucía cuando llegue a Valencia? ¿Han hecho algo los gobiernos de uno y otro signo? ¿Qué han hecho los diputados y senadores murcianos para continuar ese proyecto hacia la Región? Absolutamente nada.

-¿Apoyaría al PP en el caso de que Somos Región fuera llave de Gobierno o de una posible investidura?

-Yo apoyaré a quien apoye nuestro programa electoral. Pero el panorama no es fácil. ¿Usted cree que Diego Conesa, si es presidente, le va a plantar cara a Pedro Sánchez? Tengo mis dudas. ¿Ve usted a López Miras reivindicando algo frente a Pedro Sánchez? Dijo que se lo iba a comer con patatas fritas la última vez que lo visitó, y lo único que vimos fueron abrazos. Yo sí me planté. Me planté ante [el exministro de Hacienda] Cristóbal Montoro el día de mi toma de posesión. Me planté varias veces ante [la exministra de Agricultura] Isabel García Tejerina, también con el decreto de sequía que este gobierno lo único que ha hecho es prorrogarlo. Para hacer esto no hacen falta pactos. Hace falta voluntad política.

-Parece que los pactos son más necesarios que nunca.

-Aquí se habla mucho de futuros pactos, pero nadie habla de los pactos que ya están cerrados. Los rumores sobre un posible pacto entre PP y Vox, por ejemplo, cuentan con argumentos sólidos que pueden indicar que esos rumores son ciertos, lo que me parecería una estafa a los votantes. El candidato de Vox a la Asamblea [Pascual Salvador] es el jefe del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de Proexport, la organización que preside Juan Marín, que mantiene una estrecha relación con una consejera del Gobierno del PP. Yo creo que López Miras está tan asustado que no hace más que pedir apoyos. Pide a Ciudadanos que se defina y ya lo tiene definido. Y pretende hacer ver que con Vox no quiere, pero con Vox ya lo tiene cerrado. Nosotros solo vamos a pactar con quien apoye nuestra región, que buena falta le hace.

-¿Sería un fracaso personal no obtener escaño en la Asamblea?

-No. Siempre he aceptado las decisiones del pueblo, las buenas y las malas. El pueblo es sabio.