Cs exige al PP una renovación de la forma de hacer política para gobernar juntos

Los populares Celdrán, Luengo, Martínez y Ujaldón, frente a frente con Valle Miguélez, Miguel Garaulet y Ana Martínez Vidal, ayer en el hotel Agalia de Murcia. / NACHO GARCÍA / AGM

Los negociadores de ambos partidos destacan sus coincidencias programáticas tras la primera reunión

David Gómez
DAVID GÓMEZ

No hubo fumata blanca, ni tampoco se esperaba, en la primera reunión oficial de las personas a las que Partido Popular y Ciudadanos han encargado la negociación de un pacto de gobernabilidad para la Región en la nueva legislatura. Pero las dos horas que duró el encuentro inicial sirvieron para que ambos partidos constataran que tienen más cosas en común que diferencias, por lo que lo más lógico es que alcancen un acuerdo para gobernar en coalición la Comunidad durante los próximos cuatro años. «La sintonía es total», manifestaban desde ambas organizaciones.

Las principales amenazas que existen ahora mismo para esta alianza están en que se produzca un desencuentro a la hora del reparto de poder y, principalmente, que los populares no consigan convencer a Vox, un socio tan incómodo como necesario, para que dé el visto bueno al acuerdo en la Asamblea Regional.

Otro escollo puede estar en una exigencia que Cs realizó en la cumbre de ayer: que haya una renovación absoluta de la política regional. Esta reivindicación, no obstante, no tiene que ver con la realizada por Cs en Castilla y León, donde se ha pedido la retirada de los alcaldes populares que lleven más de ocho años en el cargo. Se refiere más a que debe variar la forma de gestionar la Administración pública regional que se ha practicado hasta ahora.

Los populares añadieron sus aportaciones al documento de diez medidas de los liberales

Buen rollo

La cita tuvo lugar en el salón Alfonso X del hotel Agalia de Murcia. Los primeros en llegar fueron los representantes de Ciudadanos. A Miguel Garaulet, que lleva la voz cantante, lo arroparon Valle Miguélez y Ana Martínez Vidal. En el comité de negociación también está Isabel Franco, pero no asistió a la cumbre porque se acordó que los candidatos a la presidencia de la Comunidad se mantuvieran al margen de las conversaciones. Se hicieron de esperar los negociadores populares, que llegaron con José Miguel Luengo a la cabeza y con Javier Celdrán, Visitación Martínez y Enrique Ujaldón como lugartenientes. Los siete exhibieron buen rollo en todo momento, se intercambiaron números de teléfono e incluso posaron juntando las manos. Cs aclara que esta foto no significa nada y que se puede repetir en el encuentro con el PSOE previsto para esta tarde.

Luengo y Garaulet, portavoces de ambos equipos, coincidieron en señalar que de lo que se habló ayer fue de programa y no de sillones, pese a que el martes se tiene que constituir la Mesa de la Asamblea y hay que elegir a las personas que ocuparán la presidencia de la Cámara, las dos vicepresidencias y las dos secretarías. La base de la primera jornada de trabajo fueron los diez puntos que la ejecutiva nacional de Ciudadanos aprobó el pasado lunes, con medidas como la defensa de la unidad de España, la bajada de impuestos, el apoyo a los autónomos, la mejora de la financiación autonómica y la libertad educativa. Los populares completaron ese documento con aportaciones añadidas, incorporando asuntos de carácter más regional como el agua, las infraestructuras, la regeneración del Mar Menor, la mejora de la calidad del empleo y la necesidad de acometer una reindustrialización en la Región, entre otras muchas cuestiones.

«Ha sido una reunión muy provechosa y productiva. Hemos trabajado con solvencia profesional, sabiendo que esto no es un intercambio de cromos. Nos hemos basado en las ideas», declaró al término de la cumbre José Miguel Luengo, que pertenece al Comité Ejecutivo Nacional del PP y tiene buena relación personal con Pablo Casado. «Así da gusto trabajar», confesó Garaulet. «Nos hemos dedicado a hablar de cómo podemos mejorar la vida de los ciudadanos, a ver en qué temas estamos en la onda y en cuáles podemos tener diferencias», añadió el diputado, que reconoce que hay muchos puntos en común con los populares, a los que insiste en calificar como «socios preferentes».

Pese a que existen divergencias «en la forma de abordar determinados temas», Miguel Garaulet asegura que ninguna de las diferencias es insalvable, recordando asimismo que en todo proceso de negociación es necesario ceder. En lo que no está dispuesto Ciudadanos a dar ni un solo paso atrás, advirtió el parlamentario por la Región, es en las cuestiones relacionadas con la regeneración democrática. Esto implica que no se renunciará a hacer una auditoría de las cuentas de la Comunidad, que habrá que aprobar una ley 'antidedazos' y que, como ya se exigía en la anterior legislatura, cualquier político imputado formalmente por corrupción tendrá que abandonar su puesto de inmediato.

«No nos vamos de puente»

Las reuniones entre los equipos de trabajo de Partido Popular y Ciudadanos continuarán este fin de semana, pues Garaulet advirtió de que los negociadores «no nos vamos a tomar el puente» del Día de la Región. En estas próximas citas se hablará de la composición de la Mesa de la Asamblea, con el objetivo de que el lunes, pese a que es festivo, se pueda anunciar algún tipo de acuerdo, aunque este podría ser con los populares o con los socialistas.

En cualquier caso, en Ciudadanos impera la tranquilidad, ya que saben que tienen la sartén por el mango. La entrada en el Ejecutivo es segura, pase lo que pase, y también se da por hecho que uno de los seis diputados electos de la formación naranja presidirá el Parlamento autónomo en la legislatura que se inicia. Los nombres que sonaban con más fuerza como posibles sustitutos de Rosa Peñalver, debido fundamentalmente a sus perfiles personales, son los de Juan José Molina, que conoce la institución por haber sido diputado regional en los últimos cuatro años, y de Ana Martínez Vidal, aunque ella aseguraba ayer no tener noticia alguna al respecto.

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