Eleuterio Ramón, jefe de bomberos y aspirante a alcalde para «recuperar el pulso» de Los Alcázares

Eleuterio Ramón/Marcial Guillén / EFE
Eleuterio Ramón / Marcial Guillén / EFE

El candidato de Cs, nacido hace 52 años en la ciudad marmenorense, defiende que a la política debería entrar «todo aquel que no necesita la política para vivir»

EFEMurcia

La noche del 26 de mayo muchos sufrirán el «drama» de tener que dejar la política tras 20 ó 30 años viviendo de ella y pasarán a ser «juguetes rotos» que no tienen a dónde volver, según reflexiona en una entrevista Eleuterio Ramón, candidato a alcalde de Los Alcázares por Ciudadanos.

El candidato, nacido hace 52 años en la ciudad marmenorense, defiende que a la política debería entrar «todo aquel que no necesita la política para vivir» porque de esa forma -advierte- «no se produciría el lote de juguetes rotos» que se verá a partir de la noche de las elecciones.

Este candidato, que ya fue concejal, pero del PP, entre los años 1995 y 1999, cree un «verdadero drama» ese desfile de excargos públicos, y defiende con vehemencia que la única forma de evitarlo es contar en la política con personas que no necesiten vivir de ella y tengan a dónde regresar tras abandonar los despachos oficiales.

Jefe accidental también, desde hace cinco años, de los parques de bomberos de San Pedro del Pinatar y La Manga, el candidato del partido naranja opina que la falta de independencia económica de la clase política les «resta independencia» respecto a sus partidos, lo que acrecienta la distancia con la sociedad.

No obstante, para este alcaldable parte de responsabilidad y culpa la tienen los electores porque son, en su opinión, muy poco exigentes con sus representantes políticos. «Nunca exigimos al político el nivel de responsabilidad, talento y capacidad que nos exigimos a nosotros mismos o a otros profesionales», asegura.

Sorprendido, pese a su pasado de concejal, del nivel de «entrega» que supone la política ya desde el mismo instante en que arranca la campaña electoral, este candidato dice que no dejará de ser jefe de bomberos aunque obtenga representación en el ayuntamiento porque se pueden compaginar las dos ocupaciones con buenas dosis de coordinación.

De hecho, entre sus virtudes resalta la capacidad que tiene para organizar equipos, «porque si no delegas y coordinas al final solo trabaja uno», y presume de lo que aporta al carácter trabajar «en situaciones inimaginables» a contrarreloj.

Eleuterio Ramón aboga por el consenso como única forma de acción política, y subraya que todos los programas electorales municipales comparten planteamientos generales y proyectos pendientes para la ciudad porque «todo el mundo quiere avances y lo mejor para su pueblo».

Por eso, utiliza el símil del camión de bomberos cuando piensa en alto sobre los debates en los plenos. «En un camión hay gente azul, naranja, roja y lila, pero todos vamos a lo mismo. En política el planteamiento debería ser ese y por desgracia no ocurre así». Según él, «el problema del color lo tiene el que quiere verlo como un problema».

A Eleuterio Ramón le gusta mucho hablar y mirar a la cara cuando lo hace. Es algo, incluso, que exige sin decirlo a su interlocutor «porque marca el matiz de la veracidad» a la conversación.

Sin haberse puesto «fecha de caducidad», como bromea, a esta segunda incursión en la política, el candidato dice que Ciudadanos es el partido «contrapeso que se necesita en este momento», y subraya que la noche de las municipales la vivirá con «menos pasión» que sus compañeros de candidatura porque «lo que diga el pueblo lo bendigo».

El candidato a alcalde de Los Alcázares, una población costera «que se está quedando sin pulso», es un hombre de nervios templados que cree que «llevar esto con esta pasión», en referencia al nerviosismo e «irracionalidad» de muchos candidatos, es «enfermizo y un error».