Una constructora pagó recibos del IBI del cabeza de lista de Cs mientras era concejal de Obras

José Andrés Álvarez. / cs
José Andrés Álvarez. / cs

El edil, que en 2011 estaba en el gobierno del PP, no explica la razón por la que un empresario local se hizo cargo de sus deudas municipales

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

Obyser Mediterráneo, una empresa de construcción que durante años recibió adjudicaciones del Ayuntamiento de Alcantarilla, abonó en el año 2011 varios recibos del IBI que el entonces concejal de Obras y hoy cabeza de lista de Ciudadanos en las elecciones municipales, José Andrés Álvarez, y su esposa tenían pendientes de pago desde el año 2009. Álvarez aseguró ayer a 'La Verdad' que esos recibos los había abonado con su dinero, a través del citado constructor, aunque no fue capaz de ofrecer una explicación coherente sobre las razones por las que utilizó al empresario como 'mediador' para saldar esas deudas municipales y no lo hizo él directamente.

Este asunto se remonta al mes de mayo de 2011, cuando un representante de la firma Obyser Mediterráneo presentó un escrito en el Consistorio de Alcantarilla para recordar que tenía pendiente de reembolso 1.999 euros, correspondientes a una fianza prestada como garantía para la ejecución de unas obras de reposición de servicios en dos calles de la localidad. Seguidamente solicitó que esa cantidad le fuera compensada dando por abonados diez recibos pendientes de pago, por una cuantía total de 1.886,53 euros.

Hasta ahí, poco que objetar, ya que los propios técnicos municipales informaron en favor de la devolución de la mencionada fianza al constructor y de la posibilidad de compensarla mediante el descuento de esos recibos.

El empresario desvela un ingenioso mecanismo para cobrar parte del dinero que le adeudaba el Consistorio

Procedimiento ejecutivo

Lo llamativo de este asunto surge al conocerse que, según la documentación que obra en poder de este diario, una parte de esa deuda -al menos, 686,54 euros- pertenecía a José Andrés Álvarez García, entonces concejal de Obras en el gobierno local del popular Lázaro Mellado, y a su esposa, quienes desde el año 2009 tendrían recibos pendientes de abonar por el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) por dos propiedades distintas. Algunos de esos recibos se encontrarían inmersos ya en un procedimiento ejecutivo.

En esos tiempos, Obyser Mediterráneo SL resultaba adjudicataria de contratos municipales con bastante asiduidad, principalmente de obras menores, hasta el extremo de haber llegado a facturar en torno a 2,7 millones de euros entre 2005 y 2011, según fuentes de toda solvencia. Durante todo ese periodo, el aparente beneficiario por el abono de los recibos ejerció como edil de Obras, Servicios y Medio Ambiente.

'La Verdad' contactó ayer con José Andrés Álvarez, hoy convertido en el cabeza de lista de Ciudadanos (Cs) al Ayuntamiento de Alcantarilla, con el fin de tratar de recabar una explicación para este hecho. Sin embargo, se limitó a afirmar que los recibos los había abonado con su propio dinero, pues le habría entregado el importe al constructor José Moya -dueño de Obyser Mediterráneo- para que este, a su vez, lo entregara a las arcas municipales. «Lo que no sé es si será legal que lo hiciera compensando deuda de terceras personas», se preguntó.

Cuando este periódico le planteó que carecía de sentido que un concejal andara pagando sus deudas con el Consistorio a través de un empresario, en vez de hacerlo directamente, José Andrés Álvarez fue incapaz de ofrecer un argumento coherente.

La explicación llegó de los labios del propio constructor, José Moya, quien en conversación telefónica admitió que durante un tiempo había abonado recibos municipales diversos, no solo de políticos locales, sino también «de policías, de comerciantes... de un montón de gente».

Y seguidamente pasó a comentar las razones por las que actuaba de esa forma y la mecánica de ese ingenioso sistema. Partiendo de la base de que el Consistorio mantenía una elevada deuda con este constructor y que no disponía de fondos con los que saldarla, alguien -el empresario o personas del propio ayuntamiento- concibió un sistema de compensación tremendamente eficaz.

Según las explicaciones de José Moya, lo que hacía era dirigirse a vecinos de la localidad y se ofrecía para pagarles los recibos municipales. «Me entregaban el dinero que tenían que abonar por el IBI o el sello del coche o lo que fuera, yo les entregaba un recibí para que quedara constancia de la cantidad que me habían dado, y luego yo le pedía al Ayuntamiento que me descontara todos esos recibos de lo que me debía. De esa forma, yo cobraba, porque los interesados ya me habían adelantado el dinero, y el Consistorio se rebajaba una parte de la deuda que tenía conmigo», manifestó.

En alguna ocasión, el constructor incluso habría efectuado alguna rebaja a los vecinos. «Si alguien tenía que pagar 1.200 euros por alguna tasa o impuesto, por ejemplo, yo le decía que me pagara mil euros a mí y yo a cambio le quitaba el recibo de encima compensándolo ante el Ayuntamiento», comentó.

Supuesta connivencia

Las dudas que surgen sobre esta práctica consisten, en primer lugar, en si resulta legal que el Ayuntamiento se descuente masivamente deuda con una empresa aceptando recibos que esta le entrega a nombre de terceras personas. Igualmente, es necesario preguntarse si responsables municipales estaban al corriente de este mecanismo, e incluso si inducían a utilizarlo, ya que resulta improbable que nadie detectara esa entrega en bloque de recibos procedentes de distintos vecinos.

Por último, lo que resulta injustificable 'a priori' es que algunos concejales, como sería el caso de José Andrés Álvarez, participaran de un sistema que, en apariencia, iba contra los intereses municipales. Y es que es cierto que el Ayuntamiento se descontaba deuda con el constructor, pero dejaba de ingresar una parte relevante de esos impuestos, como el IBI, y con ello de la capacidad de gestionar ese dinero con los criterios que estimara oportunos.