Un apasionado que se niega a dejar de soñar

José Ballesta, candidato del PP en Murcia./ALEX
José Ballesta, candidato del PP en Murcia. / ALEX

José Ballesta aspira a dar continuidad a sus grandes proyectos estratégicos para mejorar la ciudad y las pedanías de Murcia

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOSMurcia

«Me niego a dejar de soñar. Quiero seguir teniendo sueños por mi ciudad y por mis hijos», decía José Ballesta Germán (Murcia, 1958) en una de sus primeras entrevistas como alcalde de Murcia, apenas unos meses después de acceder al cargo en 2015, tras unas elecciones municipales que supusieron un varapalo para el PP al perder la mayoría absoluta que había mantenido su antecesor en el cargo, Miguel Ángel Cámara, durante 20 años. Como cabeza de la lista más votada, y con tan solo 12 concejales, asumió su nueva responsabilidad política con «pasión y responsabilidad» para llevar a cabo sus grandes proyectos estratégicos: Murcia Río, la huerta, los carriles bici y la recuperación de espacios públicos como San Esteban y la Cárcel Vieja, entre otros, algunos de los cuales se han puesto en marcha durante la última legislatura.

Licenciado en Medicina y Cirugía, catedrático de Universidad y rector de la UMU entre los años 1998 y 2006, la política no le era en absoluto ajena, ya que fue consejero de Obras Públicas y Ordenación del Territorio, consejero de Universidades, Empresa e Investigación y portavoz del Gobierno de la Comunidad Autónoma desde junio de 2011 a 2014.

En enero de 2018 vivió sus momentos más bajos cuando tuvo que admitir la dimisión del concejal Roque Ortiz, su amigo y más estrecho colaborador, por unas declaraciones ante los pedáneos del PP en las que el edil presumía de practicar el clientelismo para ganar votos a costa de los concursos públicos.

Este episodio, que le llevó incluso a plantearse su propia dimisión, unido a los escraches que sufrió en su domicilio durante el conflicto del soterramiento, le supusieron un desgaste físico, político y familiar que le hicieron dudar hasta el último momento sobre si aceptar o no la proclamación como candidato nuevamente a la alcaldía por el presidente del partido, Pablo Casado.

Cuenta el propio Ballesta que cogió ánimos cuando se dedicó a recorrer las calles y palpar la opinión de la ciudadanía sobre su gestión. La respuesta fue tan positiva que se sintió abrumado. En la víspera de la cita electoral, el regidor dedicó parte de la tarde a pasear por el centro de la ciudad, incluido el segundo tramo del paseo de Alfonso X, que está en obras, para completar la gran zona peatonal desde la Glorieta a la plaza Circular, otro de sus proyectos estrella.