Vox advierte de que se pueden repetir las elecciones si Cs le ignora en los pactos

La reunión de Pascual Salvador y José Miguel Luengo se suspendió a última hora; el partido de Abascal quiere estar en la Mesa de la Asamblea

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

Ni reunión ni café informal. El encuentro que tenían previsto mantener ayer tarde PP y Vox se suspendió en el último momento. Ambas partes se encomendaron a las conversaciones que se llevan a cabo en Madrid, en concreto los encuentros de Teodoro García con el partido de Santiago Abascal.

La situación se tensa por horas. Fuentes de Vox en la Región aseguraron que no serán convidados de piedra y exigen que Cs también pacte con ellos, al igual que el PP. De lo contrario, no apoyarán la coalición de centro derecha. «Tenemos orden de votar en contra porque no le vamos a dar el gobierno a un partido como Ciudadanos que nos ningunea. Si hay que repetir las elecciones, así se hará», advirtieron. Miguel Garaulet reiteró ayer que no hablarán con Vox ni Podemos.

La formación que encabeza Pascual Salvador en la Región de Murcia quería plantear en la frustrada reunión con el PP si van a tener un puesto en la Mesa de la Asamblea Regional, que se constituye el martes. Eso sería interpretado como un primer paso para definir la posición de Vox. Dado que no hubo encuentro, todo queda en el aire.

El PP confía en alcanzar un un acuerdo con Vox que facilite su coalición de gobierno con Ciudadanos

El negociador del PP José Miguel Luengo manifestó que no tomó café con Pascual Salvador «porque no ha sido necesario. Vox lleva sus contactos directamente desde Madrid». Dijo que solo ha mantenido conversaciones informales, y confió en que se llegue a un acuerdo con este partido «que haga posible la gobernabilidad en la Región de Murcia» a través de una coalición entre PP y Ciudadanos.

Pascual Salvador, por su parte, señaló antes de que se abortara la cita que solo había quedado «a tomar un café informal con un miembro del PP. Nuestras conversaciones formales se llevan a nivel nacional». Vox no era partidario de darle publicidad al encuentro, en el que quería tantear el papel que le tocará jugar en la Asamblea Regional. Si entra en la Mesa -son cinco miembros- tendría que ser probablemente a costa de un puesto que le ceda el Partido Popular; ya que el PSOE reclama dos, y Ciudadanos uno, que sería el de la presidencia, a priori.