La crisis redujo a la mitad la presencia de mujeres en puestos directivos

Seminario para mujeres directivas de empresa./Maite Bartolomé
Seminario para mujeres directivas de empresa. / Maite Bartolomé

Se pasó de suponer dos ejecutivas de cada diez en 2008 a apenas una de cada diez en 2013, según un informe de EADA Business School

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

La mujer ha sido una de las grandes perjudicadas de la crisis económica, que vio cómo ciertos avances que estaba logrando en el terreno laboral se desplomaron de golpe cuando llegó la gran recesión. Hasta el punto de que se redujo a la mitad la presencia femenina en los puestos directivos y la brecha salarial creció en más de cinco puntos. Así, si en 2008 prácticamente dos de cada diez ejecutivos eran mujeres (concretamente un 19,5%), cinco años después, en 2013, apenas suponían una de cada diez, según se recoge en el XII Informe 'Diferencias salariales y cuota de presencia femenina' presentado este jueves por ICSA Grupo y EADA Business School.

En la actualidad la presencia femenina se ha ido recuperando -casi cinco puntos desde el peor año de la crisis y más de tres puntos desde 2016- hasta alcanzar el 15,4%, aunque aún se está algo más de cuatro puntos por debajo del nivel alcanzado una década atrás. Por categorías, las mujeres representan solo un 8,6% de las directoras generales en España, porcentaje que se reduce al 7,5% en el puesto de director comercial y al 5,4% de director de producción. Sin embargo, hay algo más de presencia femenina en la dirección financiera (19,5%) y, principalmente, en la dirección de recursos humanos (32%).

Se ve, por tanto, que la recuperación económica –con crecimientos del PIB de más del 3% durante los últimos 3 años - no ha supuesto una mayor presencia de la mujer en los puestos de mando, al igual que tampoco ha supuesto una reducción considerable de la brecha salarial, que es del 17% en los puestos directivos), del 11,7% en los cuadros medios y 12,1% para los empleados. En cifras absolutas, la retribución media actual de un directivo es de 79.545 euros brutos anuales mientras que la de su homóloga femenina es de 68.072, según se recoge en el informe, que se ha elaborado a partir de una muestra que recoge datos salariales de más de 80.000 empleados por cuenta ajena en España, captados a través de encuestas directas y plataformas tecnológicas.

Si se compara con otros países vecinos, la conclusión es que en España la mujer directiva tiene más presencia que en Francia e Italia, pero en cambio la brechal salarial es mayor que en esos estados. Y es que si en 2008 la diferencia de sueldos entre hombres y mujeres ejecutivos era del 11,9%, en 2014 alcanzó el máximo del 18,6% y en la actualidad se ha reducido hasta el 16,9%, todavía cinco puntos más que antes de la crisis.

Por la transparencia salarial

«Las cifras han mejorado pero los cambios son demasiado lentos», se lamenta Aline Masuda, profesora de EADA Business School, que considera que la transparencia salarial puede ser «un interesante punto de partida» para conseguir la equidad. Por su parte, Indry Canchila, socia de ICSA y responsable del informe, denuncia que «estamos ante un problema estructural, el sistema discrimina implícitamente». «Es necesario un cambio de fondo», exige Canchila, que asegura que, después de las últimas movilizaciones en las que la igualdad fue una de las reivindicaciones más claras, «ahora más que nunca hemos de aplicar cambios reales en las organizaciones empresariales».

Las dos expertas coinciden en señalar que hay tres campos esenciales donde centrar los esfuerzos: en el ámbito personal, en el empresarial y el político; o dicho de otra manera, en la educación y los valores, en las estructuras y modelos de gestión, y en el terreno legislativo.

 

Fotos

Vídeos