Las altas de los cuidadores no profesionales de dependientes se disparan al asumir el Estado su cotización

Eliseo Perez, con su mujer Carmen, de la que cuida./Blanca Castillo
Eliseo Perez, con su mujer Carmen, de la que cuida. / Blanca Castillo

En apenas dos meses la cifra casi se ha cuadruplicado y ya son más de 26.400 personas, en su mayoría mujeres, las que registran convenios especiales

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Desde que el pasado mes de abril el Estado volvió a asumir la cotización de los cuidadores no profesionales de personas en situación de dependencia, la cifra de afiliados dados de alta en convenios especiales se ha disparado. Hasta tal punto que en apenas dos meses desde la entrada en vigor de la nueva ley -aprobada por el Gobierno el pasado 1 de marzo- el número casi se ha cuadruplicado, al pasar de los 7.304 convenios de estas características suscritos con la Seguridad Social en marzo a los 26.414 actuales, en su mayoría mujeres, según los datos hechos públicos este lunes por el Ministerio de Trabajo.

Ahora es la Administración la que paga las cuotas tras recuperar el Ejecutivo de Pedro Sánchez una medida aprobada en 2007 que eliminó el Gobierno de Mariano Rajoy en el año 2012. La principal ventaja para quienes suscriben este convenio especial es que los años dedicados al cuidado de la persona dependiente, a menudo de su entorno familiar, se integran en su vida laboral y contribuyen a generar derecho a prestaciones, como la de jubilación o la de incapacidad permanente.

Pese al fuerte crecimiento que se ha registrado en estos dos meses, aún se está lejos de la previsión realizada por el Ministerio, que estimó que unas 180.000 personas se beneficiarían de esta medida, que supondrá un coste extra de 315 millones anuales para el Estado.

Plazo para suscribirlo

Desde Trabajo advierten que los cuidadores no profesionales cuya persona dependiente tenía reconocida la prestación económica con anterioridad al 1 de abril disponen de un mes más para suscribir dicho convenio y que se les reconozca la cotización desde ese día, puesto que el Real Decreto estableció un plazo de 90 días naturales desde la fecha en la que se les haya reconocido la prestación para poder solicitar el convenio. Si se solicita después de esos 90 días naturales, el convenio tendrá efectos desde la fecha de suscripción del mismo.

Para suscribirlo es necesario que el cuidador no esté dada de alta en la Seguridad Social en ningún régimen a tiempo completo ni en el desempleo. Además, la persona que recibe los cuidados tiene que tener reconocida la prestación económica de dependencia para dar opción a su cuidador a suscribir el convenio especial. La solicitud se debe presentar en las oficinas de la Tesorería General de la Seguridad Social.

Si al suscribir el convenio se opta por la base de cotización equivalente al tope mínimo del régimen general, el pago de la cuota será asumida en su totalidad por la Administración. Si el cuidador no profesional opta por una base de cotización superior, la Administración del Estado asume la cuota correspondiente a la base mínima de cotización y el cuidador paga por el resto, es decir, por la diferencia entre la base que haya elegido y la base mínima.

En el caso de que el cuidador pase a ser titular de una pensión de jubilación, incapacidad permanente de viudedad o de favor familiar o cumpla los 65 años, tendrá que dar de baja su convenio. También se extingue el mismo cuando fallece la persona asistida, se deja de percibir la prestación económica para cuidados familiares o se dejan de prestar servicios como cuidador.