El pago a proveedores de las grandes empresas triplica el límite legal

La Bolsa de Madrid./Efe
La Bolsa de Madrid. / Efe

Las cotizadas liquidaron sus facturas en un periodo medio de 169 días en 2018, pero las que más tardan en realizar el pago son las del sector del Comercio, con casi un año de retraso

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

A pesar de que legalmente las empresas tienen un plazo máximo por ley de 60 días para pagar sus facturas a los proveedores, las grandes compañías las liquidan en un periodo medio de 169 días, casi el triple de lo permitido, según el último informe de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM).

Los balances de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) revelan que la morosidad de las empresas del Ibex alcanzó los 60.409 millones de euros a cierre de 2018, a pesar de haber disminuido en un 2% respecto a 2017. Para el presidente de la plataforma, Antoni Cañete, esta mejora es «testimonial» y apuntan a que la situación mejoraría mucho si se implantara un régimen sancionador que países como Reino Unido van a poner en breve en marcha.

Las que más tardan en liquidar sus facturas son las empresas del sector del Comercio y los Servicios, donde el plazo medio de pago llegó a los 339 días el año pasado, solo dos días menos que en 2017. Le sigue el sector de la Construcción e Inmobiliario, con 267 días para pagar facturas, aunque se reduce en 20 respecto a un año antes. Las empresas de la Industria pagan sus facturas en un periodo medio de 165 días y las del sector de la Energía en 92 días, 10 menos que en 2017.

Estos datos contrastan con las cifras de cobro sobre sus clientes, que se sitúan en los 57 días de media, por debajo del límite legal y un 8% menor que en 2017 (62 días). Las que cobran antes a sus clientes son las del sector de la Energía e Industria, con 52 días de promedio. «Estos datos evidencian que algunas grandes empresas se financian a costa de sus propios proveedores, en su mayoría pymes y autónomos, vulnerando la ley a través de su posición de dominio», asegura Cañete.

Las empresas sufren la desaceleración

Las empresas no financieras cerraron la primera mitad del año con una caída del 41,4% en sus resultados por registrar menores ingresos extraordinarios que en el mismo periodo de 2018, según los últimos datos hechos públicos este jueves por la central de balances del Banco de España.

El documento indica que el resultado negativo está vinculado con la progresión de los ingresos sobre el excedente final, debido, principalmente, a las elevadas plusvalías extraordinarias que se generaron el año anterior. Experimentaron una subida del 7,4% en su resultado ordinario neto, frente al 8,4% de 2018. Esta desaceleración es consecuencia del descenso del resultado económico bruto, parcialmente compensado por el curso favorable de los ingresos y de los gastos financieros.