El Gobierno francés quiere evitar toda «precipitación» en la fusión entre Renault y Fiat-Chrysler

El directivo de Reanult Jean-Dominique Senard. /AFP
El directivo de Reanult Jean-Dominique Senard. / AFP

Los directivos de la compañía francesa apuran las discusiones sobre el papel del Estado en el nuevo grupo, el impacto en el empleo y el nombramiento del futuro líder ejecutivo

PAULA ROSASCorresponsal en París (Francia)

El Gobierno francés, que había acogido con los brazos abiertos el proyecto de fusión entre Renault y Fiat Chrysler Automobiles (FCA) para crear el tercer mayor fabricante de vehículos del mundo, se ha mostrado en las últimas horas cauteloso en cuanto a las condiciones para llegar a un acuerdo. Mientras el consejo de administración de Renault se reunía este miércoles por segundo día consecutivo para estudiar la propuesta de FCA, diversos miembros del Ejecutivo galo llamaron a no actuar con «precipitación». Desean garantizar que se cumplen las exigencias de París para preservar los intereses franceses.

El Estado francés, que cuenta con un 15% de las acciones de Renault, quiere poder decidir sobre el nombramiento de los altos ejecutivos y asegurarse de que no se van a perder empleos en el país tras la fusión. Además pelea por que la futura sede operacional del grupo esté en París. «Queremos llevar a cabo esta fusión, pero no la haremos de cualquier forma, sino con las condiciones que hemos fijado», dijo ayer el ministro de Finanzas, Bruno Lemaire. Hay que darse un tiempo «para que las cosas salgan bien», aseguró.

Los 19 administradores se reunieron a última hora de la tarde en la sede del fabricante francés, a las afueras de París. Al cierre de esta edición el encuentro aún no había terminado. En caso de que decidan aceptar la fusión, se abrirá un plazo de negociaciones que podría durar entre 9 y 12 meses.

Según fuentes citadas por AFP, las últimas discusiones giraron en torno a tres asuntos: la representación del Estado francés en el nuevo grupo, las penalizaciones en caso de que no se respetaran los compromisos adquiridos sobre el empleo, y las condiciones para nombrar al futuro director ejecutivo, ya que Jean-Dominique Senard, actual CEO de Renault y posible futuro director ejecutivo del nuevo grupo, deberá jubilarse dentro de cuatro años.