La batalla legal por los viajes del Imserso puede retrasarlos hasta 2020

Una pareja de jubilados observa las ofertas de una agencia de viaje. /L. Altuna
Una pareja de jubilados observa las ofertas de una agencia de viaje. / L. Altuna

Los hoteleros hablan de «absoluto caos», a la vez que exigen al Gobierno anular la adjudicación actual mientras prorroga la de la campaña anterior

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Los preparativos de la próxima campaña de viajes turísticos para la tercera edad ya empezaron torcidos hace meses y la perspectiva actual es que puedan terminar igual, e incluso haya que prorrogar una anualidad los contratos del período anterior. Al menos, esa es la solución dada este martes desde la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), que reconoce estar ante una situación «tremendamente complicada» que «aboca al programa de turismo social a un absoluto caos» ante el recurso de uno de los dos grupos de empresas adjudicatario de los tres lotes de contratos repartidos, por un importe global de 1.142 millones de euros (sin contar el IVA) para las dos próximas temporadas, y el «más que probable» recurso que también presentará el otro «dentro de unos días».

Pero, ¿cómo se ha llegado a esta posición de tensión? En mayo la propia patronal hotelera inició un primer contencioso contra las condiciones de los pliegos del nuevo concurso público para los viajes subvencionados (hasta el 21% de los costes) del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso). Su principal argumento es que, según ella, incluían rebajas de entre un 8% y un 10% «por debajo de los precios de mercado», pero el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) –dependiente del Ministerio de Hacienda– desestimó su queja a mediados de junio.

Se reactivó así el proceso de licitación, al que acudieron los dos grupos de diferentes empresas que se vienen repartiendo este mercado desde 2015. De un lado, Mundosenior liderado por Globalia (Air Europa y Halcón Viajes) yBarceló;_por otro, Mundiplan formada por Iberia y Alsa. También pujó Logitravel por uno de los paquetes de viajes.

Un año más, Mundosenior y Mundiplan se repartieron la tarta, pero con una diferencia importante que ha terminado por entorpecer todo el proceso. Las adjudicaciones se cruzaron esta vez, esto es, la primera recibió el lote de viajes para Baleares y Canarias, mientras que la segunda se encargaría de los desplazamientos de interior y la costa.

El problema es que tras cuatro años asumiendo justo los viajes contrarios cada grupo había establecido ya una estructura alrededor de esos destinos que le permitía optimizar los costes pero, con el cambio decretado por la dirección del Imserso, resultaría casi inservible e incluso los hoteleros dudaban de que fueran «capaces de poner esto en marcha en las fechas previstas». Ambos grupos negociaron en las últimas semanas un posible pacto de colaboración, pero sin acuerdo.

Cruce de recursos

En esta tesitura Mundosenior anunció el lunes la presentación de un recurso contra la adjudicación del lote 1 (costas peninsulares), del que fue apartado por no cumplir criterios técnicos sobre distribución de plazas aunque se queja de que no se le dio plazo para resolver unas «deficiencias subsanables». No obstante, fuentes empresariales reconocen que en el fondo subyace el temor a que Mundiplan también recurriera en los contratos que perdió.

Esa batalla legal ya se produjo en 2015, cuando el grupo de Iberia y Alsa entró por vez primera en este mercado. Pero desde CEHAT estiman que «no es el mismo escenario» que entonces, sino «todavía peor» hasta el punto de que «los retrasos acumulados por las paralizaciones de recursos y contrarrecursos que pueden producirse –la patronal de las agencias de viajes (CEAV) ha pedido diligencia en las actuaciones para «no crear alarma social», pero el pleito puede acabar en la Audiencia Nacional– podrían» provocar que la comercialización de los viajes y las primeras estancias no se pusieran en marcha hasta «ya entrado 2020, pero sin ninguna garantía ni seguridad».

Por eso los hoteleros «exigen» al Gobierno que, por «razón de orden y de interés público», suspenda «urgentemente» todo el proceso actual de adjudicación, acuerde una prórroga «extraordinaria» de la última anualidad –para que los jubilados no vean su campaña de viajes retrasada 'sine die'– y nombre a nuevos responsables del Imserso que «acometan un nuevo concurso sin errores ni discrecionalidades». La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, pidió este mismo martes «tranquilidad» y defendió la legalidad de todo el proceso administrativo.