Alta calidad como punto de partida

El cuidado puesto en cada uno de sus artículos y el cumplimiento de las estrictas normativas alimentarias y los más altos estándares de calidad son otros de los pilares de este dulce negocio en el que trabajan para mejorar el valor nutricional de sus productos y que sean aptos para alérgicos e intolerantes. «La mayor parte de nuestro catálogo está libre de alérgenos declarables. Además, todos los productos gozan de las máximas garantías sanitarias y alimentarias, y hemos logrado los más prestigiosos certificados de calidad», afirman con orgullo.

Este es otro campo en el que Vidal se ha alzado como pionera tras lograr ser la primera empresa del sector de confitería de azúcar que obtuvo en España el Certificado ISO 9001 en 1997. «La calidad es una constante, nos hemos ganado la confianza de clientes y consumidores gracias al mimo que ponemos en la elaboración de nuestras golosinas», insisten.

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